El tirón del sector servicios maquilla una industria aún estancada pese al optimismo del Gobierno
S&P avisa de que la incertidumbre sigue pesando sobre la economía
El crecimiento de la actividad del sector privado en España se ha acelerado significativamente en julio, según el índice PMI compuesto, que ha subido a 56,5 puntos desde los 53,3 de junio, lo que supone la mejor lectura del dato en 19 meses, gracias principalmente al fuerte impulso del sector servicios.
Sin embargo, lejos del relato del Gobierno, los expertos advierten de que la confianza ha descendido ligeramente desde junio, mientras que persiste la incertidumbre sobre el panorama geopolítico, por lo que «queda por ver si el extraordinario ritmo de crecimiento del sector observado en julio podrá mantenerse a corto plazo».
Una economía cada vez más dependiente
En concreto, mientras que el PMI manufacturero español ha subido hasta los 50,2 puntos desde los 49,7 del mes anterior, es decir apenas entra en expansión.El índice correspondiente a la actividad del sector servicios ha escalado a 58,3 puntos, frente a los 54,2 de junio, lo que refleja una economía más dependiente a este sector.
En el mes de julio, se ha observado una mejora generalizada de la demanda del mercado, mientras que las empresas de servicios contrataron personal adicional en respuesta al incremento de las ventas y a unas perspectivas generalmente positivas.
En cuanto a los precios, las presiones de los costes de los insumos se moderaron, aunque se mantuvieron en niveles históricamente elevados, mientras que las tarifas cobradas aumentaron al ritmo más lento desde principios de 2021, indicando una leve presión en los márgenes de beneficios.
«El crecimiento económico del sector servicios cobró impulso en julio ya que la demanda del mercado se fortaleció y se tradujo en un aumento considerable de los nuevos pedidos recibidos por las empresas», ha destacado Paul Smith, economista de S&P Global Market Intelligence.
Lento crecimiento en la eurozona
En cuanto al conjunto de la zona euro, el PMI compuesto se ha situado en julio en 52 puntos, frente a los 50 del mes anterior, lo que supone su mejor lectura en ocho meses, después de que la actividad manufacturera haya marcado máximos de tres meses, con 51,9 puntos, y el PMI de servicios haya subido a 51,7 enteros, su nivel más elevado desde marzo.
«El dato final del índice PMI de julio refuerza la imagen de una resiliencia alentadora en la economía de la zona euro frente al actual conflicto bélico en Oriente Próximo, pero también subraya cómo el clima empresarial se ve condicionado por el cambiante panorama geopolítico», ha comentado Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence.
En este sentido, el experto ha indicado que los datos del estudio apuntan a un crecimiento trimestral del PIB del 0,3%, lo que refleja una recuperación cada vez más generalizada.
No obstante, Williamson ha advertido de que las mejoras observadas se produjeron gracias a la favorable bajada de los precios del petróleo en junio y a la moderación de las tensiones en Oriente Próximo, por lo que el recrudecimiento del conflicto impulsa nuevos riesgos a la baja para el crecimiento y riesgos al alza para una inflación ya elevada.
«Esto último inclina a los responsables de la política monetaria hacia una postura más restrictiva, ha añadido, precisando que, sin embargo, el notable descenso de los indicadores de precios del índice PMI «potencialmente ofrece margen para atrasar nuevas subidas de tipos hasta que las perspectivas de inflación se aclaren».