Sabadell pone a prueba al mercado con un megadividendo equivalente al 20% de su valor en Bolsa
Sabadell corrige en bolsa tras vender TSB aunque la caída equivale al dinero repartido
Sabadell vive uno de los movimientos más llamativos del año en el Ibex tras ejecutar el megadividendo ligado a la venta de TSB. El banco ha repartido 2.500 millones de euros entre sus accionistas a 0,50 euros por acción, una cifra que equivale aproximadamente al 20% de su valor bursátil antes del ajuste.
Por eso el comportamiento de la acción ha generado tanta confusión (en el arranque del Ibex Sabadell bajaba un 14%). Sin embargo, el mercado no interpreta el movimiento como una destrucción de valor ni como una señal de pánico, sino como un ajuste técnico derivado del enorme reparto de caja.
En la práctica, ese dinero ya no forma parte del balance del banco porque ha pasado directamente al bolsillo del accionista.
Si bien, la mayoría de los analistas aplauden la operación y la consideran excepcional por tamaño. Pocas compañías del Ibex han llegado a distribuir en un solo pago una cantidad equivalente a una quinta parte de su capitalización.
Valoración futura del banco
El dividendo extraordinario reduce caja y elimina el efecto TSB, por lo que el mercado volverá a valorar al banco sobre su capacidad de generar beneficio recurrente en España.
Pasado esto, el foco mirará hacia métricas mucho más tradicionales como el crecimiento del crédito, margen de clientes, eficiencia y la capacidad de mantener la remuneración prometida para el año que viene.
Los expertos de XTB aseguran que si Sabadell consigue demostrar crecimiento orgánico, el mercado podría terminar viendo positivamente una entidad más simple y centrada. Si no, el riesgo es que la pérdida de TSB haga más visibles las debilidades del negocio doméstico.
Lo que realmente les preocupa a los analistas son las propias cifras de la catalana. Los expertos han visto presión en márgenes por la caída de tipos, pero sobre todo una generación de crédito bastante débil, con una caída muy importante de la nueva producción hipotecaria y señales de enfriamiento también en consumo, circulante y financiación empresarial.
A esto se suma un crecimiento moderado en comisiones y una caída del beneficio ajustado todavía de doble dígito.
El reto del nuevo Sabadell será demostrar que puede mantener crecimiento y rentabilidad apoyándose únicamente en España, porque el mercado probablemente va a mirar mucho más la capacidad de generar negocio recurrente que el efecto puntual del megadividendo.
Nuevo Sabadell sin TSB
La visión de XTB es que el mercado todavía está intentando poner precio al ‘nuevo Sabadell’. La venta de TSB elimina una fuente importante de beneficio, pero al mismo tiempo simplifica la estructura del grupo y libera capital para reforzar la remuneración al accionista.
El reto ahora será demostrar que el negocio puramente doméstico puede sostener el crecimiento sin el apoyo de Reino Unido. Ahí estará el foco de los inversores durante los próximos trimestres.
Además, los últimos resultados mostraban cierta debilidad en algunas métricas del negocio en España, especialmente en generación de crédito y margen de intereses, por lo que el mercado probablemente seguirá siendo exigente, más si cabe después de haber rechazado la OPA de BBVA.
Quién estaba dentro de Sabadell
Es probable que hubiera una mezcla de ambos perfiles, pero el extraordinario dividendo atraía claramente capital, y más en un entorno de tipos como el actual.
En este sentido, el ajuste del precio tras descontar el dividendo no implica destrucción de valor sino que el dinero sale del banco y pasa al accionista.
La clave ahora será ver cuántos inversores deciden reinvertir ese importe en el propio Sabadell y cuántos rotan hacia otras oportunidades del sector bancario o del mercado español, o incluso prefieren quedarse con el efectivo.