Economía
ESTANCOS

¿Resulta rentable abrir un estanco? Estos son los ingresos de los propietarios

¿Te has preguntado alguna vez cuánto gana el propietario de un estanco?

Los estancos son negocios que crecen en España y son muchos los que se preguntan cómo abrir uno o qué hay que hacer para gestionarlo de una manera adecuada. Pues bien, el propietario de un estanco es España, en un vídeo que ha compartido a través de la red social TikTok, explica detalladamente la facturación promedio anual del establecimiento como la cantidad neta que finalmente obtiene. Descubrimos si tener un estanco es un negocio rentable y cuánto cobran los dueños de estos establecimientos.

En el vídeo se plantea directamente la pregunta sobre la media de facturación de un estanco, a lo que el propietario responde indicando que cree que se sitúa entre uno y dos millones de euros. Sin embargo, procede a realizar deducciones sobre esta cifra para revelar el monto real que le queda.

Haciendo cálculos sobre una facturación de un millón de euros, el propietario expone que, después de descontar varios gastos, terminan quedando 30.000 euros netos al año. Este proceso de deducción incluye aspectos como los gastos de personal, el alquiler del local, los costos relacionados con ser autónomo, los gastos de gas, y finalmente, el impuesto sobre la renta (IRPF).

Enfatizando la realidad financiera, el dueño del estanco destaca que, a pesar de facturar 1.200.000 euros, la rentabilidad real lleva seis años, lo que destaca como una consideración importante para aquellos que puedan estar interesados en este tipo de emprendimientos. Este análisis ofrece una visión transparente de los desafíos económicos que enfrenta el propietario de un estanco en España, evidenciando la necesidad de considerar diversos factores al evaluar la viabilidad financiera de este tipo de negocios.

Cómo abrir un estanco

Abrir un estanco en España implica una decisión estratégica entre participar en una subasta pública o adquirir la licencia de una expendeduría existente. A pesar de que el Comisionado para el Mercado de Tabacos (CMT) organizó la primera subasta en 20 años en 2023, los expertos en el sector sugieren que la segunda opción sigue siendo la más viable. La Asociación de Madrid de Expendedores de Tabaco (AMET) sostiene que, para los autónomos que aspiran a emprender en este ámbito, el traspaso de licencias continúa siendo prácticamente la única vía.

La historia reciente refleja que el CMT ha convocado únicamente una subasta en los últimos 19 años, otorgando un total de 157 nuevos permisos en toda España. A pesar de la implementación de leyes antitabaco y la percepción desfavorable de este negocio por parte de la sociedad, los estancos mantienen su estatus como una opción rentable para muchos autónomos. La red de expendedurías del Estado, conocidas como estancos, abarca más de 12.000 establecimientos exclusivos para la comercialización de productos de tabaco y otros servicios, todo ello regulado por las disposiciones gubernamentales.

La opción de traspaso de licencia permite a los emprendedores entrar en este sector en constante evolución. Mientras los estancos cumplen una función vital en la distribución de productos de tabaco y servicios afines, también tienen la flexibilidad de ofrecer otros productos y servicios, siempre y cuando cumplan con criterios específicos relacionados con la conservación del ambiente y la seguridad de los usuarios. Además de la venta de productos de tabaco, los estancos pueden proporcionar tarjetas familiares numerosas y servicios de conciliación laboral y familiar.

En cuanto a la subasta pública, el CMT, tras 19 años desde su última convocatoria, organizó una nueva puja en 2022, un proceso que sorprendió a muchos en la industria. Sin embargo, los expertos consideran poco probable que se repita en el corto plazo. La subasta, que concluyó en 2023, otorgó 157 nuevas licencias a nivel nacional. La Comunidad de Madrid lideró con 42 licencias, seguida de Cataluña con 30. Sin embargo, algunas comunidades autónomas solo obtuvieron una licencia, como Canarias y Castilla y León.

La viabilidad de abrir nuevos estancos se basa en criterios geográficos, poblacionales y comerciales. La reciente subasta se centró en localidades con más de 3.000 habitantes que carecían de estancos y en áreas urbanas en crecimiento. Este enfoque responde a la necesidad de garantizar una distribución equitativa y una cobertura adecuada en diferentes regiones.

Desde 2006, las licencias de estancos no pueden transferirse por traspaso. Las ofertas de traspaso actualmente oscilan entre 300.000 y 450.000 euros, y este rango de precios se ve influenciado por varios factores. La ubicación del estanco y el volumen de facturación son elementos clave para determinar el valor de traspaso. Además, el tiempo de vigencia de la licencia, establecido en 30 años (25 fijos y cinco revisables), afecta directamente al precio, ya que una mayor duración implica una mayor oferta de venta.

Traspaso de un estanco

El proceso de traspaso implica la intervención de un notario y la presentación de informes técnicos al CMT. El nuevo propietario de la licencia debe darse de alta como autónomo en el epígrafe correspondiente para desarrollar la actividad de expendeduría de tabaco. Requisitos como la superficie mínima de atención al público, la distancia a otras expendedurías y centros docentes, así como el cumplimiento de las obligaciones normativas, son esenciales.

Si se prevé una nueva subasta en el futuro, los autónomos interesados deberán cumplir ciertos requisitos. Ser persona física mayor de dieciocho años, tener educación secundaria, estar al día con las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social, son algunos de los criterios fundamentales. La duración del proceso de adjudicación y la necesidad de mantener el estanco abierto un mínimo de ocho horas al día se suman a los requisitos para acceder a la titularidad de la concesión.

En conclusión, abrir un estanco en España se presenta como una decisión estratégica entre participar en subastas públicas, que han sido infrecuentes, o explorar la opción de traspaso de licencias, que continúa siendo la ruta más común para los autónomos que buscan emprender en este sector particular.