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Digi intenta a la desesperada captar a los ‘family offices’ para salir a Bolsa tras la negativa de los fondos

Fuentes del mercado aseguran que Digi explora una colocación privada antes de retomar su proyecto de cotizar en España

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Jose de la Morena
  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

La filial española de Digi ha reactivado los preparativos para su salida a Bolsa después de aplazar la operación prevista para la pasada primavera y lo hace contando con distintas familias para poder cubrir ese salto al parqué. Según distintas fuentes del mercado consultadas por OKDIARIO, los grandes fondos habrían rechazado participar de esa salida a Bolsa por «motivos de compliance», y la compañía trabaja ahora en una estrategia previa de captación de capital mediante una colocación privada dirigida exclusivamente a family offices, que tienen unos «requisitos de inversión más laxos que los fondos institucionales o de inversión».

Las mismas fuentes sostienen que esta fórmula permitiría atraer inversores patrimoniales mediante una valoración más atractiva que la inicialmente planteada, en un contexto en el que parte de los inversores institucionales habría mostrado cautelas durante el proceso de análisis previo (due diligence y compliance).

El grupo mantiene el objetivo de captar alrededor de 150 millones de euros mediante una ampliación de capital y, posteriormente, colocar en Bolsa hasta una cuarta parte del capital de la filial española, según ha explicado la compañía en distintos medios.

Las ‘familias’ contactadas

Según fuentes del mercado, la compañía ha intensificado los contactos con algunos de los principales family offices españoles para tratar de asegurar el respaldo financiero necesario antes de abordar su salto al parqué. Entre los inversores con los que habría mantenido conversaciones figuran la familia Carrillo, propietaria de PTV Telecom; las familias Font y Fàbregas, vinculadas a Ona Capital y al grupo de supermercados Bon Preu; la familia Doménech, accionista de Las Provincias; la familia Domínguez, propietaria de Mayoral; la familia Galíndez, a través de Beraunberri; y la familia Urrutia, al frente de Asia Inversiones. El objetivo, según las mismas fuentes, es incorporar capital privado estable mediante una colocación previa a la eventual salida a Bolsa.

El proyecto ya sufrió un primer aplazamiento el pasado abril debido a la elevada volatilidad de los mercados, según argumentó la compañía, y al entorno geopolítico internacional. La realidad es que la Bolsa española, desde entonces, ha alcanzado máximos históricos, y ha atravesado uno de sus mejores semestres en términos de rentabilidad.

Las dudas de algunos inversores

Fuentes financieras explican que, además de las condiciones de mercado, durante el análisis previo algunos potenciales inversores habrían puesto el foco en determinadas cuestiones de gobierno corporativo y riesgos regulatorios que aparecen reflejados en la documentación de la operación.

Entre ellas figura la situación judicial del consejero delegado del grupo, Serghei Bulgac, relacionada con un procedimiento abierto en Rumanía hace varios años sobre presuntos delitos de blanqueo de capitales y corrupción vinculados a derechos audiovisuales del fútbol.

La documentación de la operación recoge que el Tribunal de Apelación de Bucarest dictó en noviembre de 2025 una resolución favorable para Digi y sus directivos al considerar prescritos los hechos investigados. No obstante, según las mismas fuentes, el procedimiento continúa sujeto a recursos y todavía no existiría una resolución firme, lo que llevó a muchos fondos a no suscribir la operación de salida a Bolsa.

Fuentes jurídicas consultadas señalan que, mientras un procedimiento permanezca abierto o pendiente de resolución definitiva, los inversores institucionales suelen extremar sus análisis de compliance antes de participar en operaciones de mercado.

Transparencia y análisis de riesgos

La documentación analizada por potenciales inversores también hace referencia a determinadas relaciones financieras e internacionales del grupo que, según fuentes del mercado, forman parte del análisis habitual realizado por los equipos de cumplimiento normativo de los grandes fondos.

De cara a una eventual cotización en el mercado español, explican, «previsiblemente aumentará el escrutinio sobre la información corporativa de la compañía» y sobre todos aquellos aspectos relacionados con su gobierno corporativo y sus riesgos regulatorios.

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