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Hacienda lo confirma: el límite de dinero máximo para donar dinero a un familiar sin estar obligado a pagar impuestos

donar dinero familiar
Blanca Espada

Dar dinero a un hijo, ayudar a un hermano que lo necesita o entregar una cantidad a un nieto es algo que muchas familias hacen en algún momento. Se trata de prestamos de dinero con los que en el pasado no había problema. Y no sólo dinero que se supone se va  a devolver, se puede tratar de dinero qe se regala a familiares necesitados porque sí. Un dinero que sin embargo está en el foco de Hacienda y de hecho, se habla de límites o de cantidades de dinero que conviene aclarar bien.

¿Por qué cuál es el máximo que podemos dar a un familiar sin tener que pagar a Hacienda? En realidad, no existe una cantidad general para toda España. Una entrega de dinero puede considerarse una donación independientemente de que sean 1.000, 5.000 o 15.000 euros. Pero otra cosa muy distinta es que, una vez calculado el impuesto, tengamos que pagar o podamos beneficiarnos de alguna reducción o bonificación de nuestra comunidad autónoma.

El límite de dinero máximo para donar dinero a un familiar

Esta es probablemente la parte que más confusión genera. Los 10.000 euros de los que siempre se habla aparecen en la normativa española y por eso es fácil encontrarse con esa cifra cuando buscamos información sobre Hacienda. Sin embargo, no quiere decir que podamos regalar 9.999 euros a un familiar sin tributar y que el problema aparezca justo al añadir un euro más.

La Ley del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones incluye entre las operaciones sujetas al impuesto la adquisición de bienes y derechos por donación. Dicho de una forma mucho más sencilla: si regalamos dinero a alguien y no tiene que devolverlo, podemos estar ante una donación. Y aquí no encontramos una cantidad mínima estatal que deje automáticamente fuera del impuesto los regalos de poco dinero.

Esto no quiere decir que Hacienda vaya a exigirnos exactamente lo mismo por regalar 500 euros que por entregar 100.000. Lo que significa es que no existe esa especie de frontera fiscal de los 10.000 euros que a veces se da por hecha. Entonces, ¿de dónde salen los famosos 10.000 euros? La cifra existe, pero se refiere a otra cosa. La Ley 10/2010, relacionada con la prevención del blanqueo de capitales, establece determinados controles sobre los movimientos de medios de pago. Por ejemplo, cuando una persona entra o sale de España llevando 10.000 euros o más en efectivo u otros medios de pago contemplados por la norma, debe presentar la correspondiente declaración. Y para determinados movimientos físicos de dinero dentro de España, la cantidad es mucho mayor: 100.000 euros.

Por eso no debemos mezclar estas reglas con una transferencia que hacemos desde nuestra cuenta bancaria a la de un hijo. Si transferimos 8.000 euros como regalo, que estemos por debajo de 10.000 no hace desaparecer la donación. Y si hacemos una transferencia bancaria superior a esa cantidad tampoco significa automáticamente que hayamos cometido ninguna irregularidad. Son situaciones diferentes, aunque al hablar de ellas aparezcan Hacienda, dinero y determinados límites y resulte fácil acabar mezclándolas.

Lo importante no es sólo cuánto dinero transfieres

Imagina dos movimientos bancarios de exactamente 5.000 euros. En el primero, una persona devuelve a su hermano un dinero que éste le había prestado. En el segundo, un padre envía 5.000 euros a su hija para ayudarla y le dice que no tiene que devolverlos. La cantidad es idéntica y ambos movimientos pueden hacerse mediante una transferencia. Sin embargo, la razón por la que se entrega el dinero no es la misma.

Una transferencia no es por sí sola una donación. Es únicamente una forma de mover dinero entre dos cuentas. Lo importante es saber por qué se ha producido ese movimiento. Si el dinero se entrega gratuitamente y quien lo recibe no tiene que devolverlo, entonces sí podemos encontrarnos ante una donación. De ahí que sea recomendable poder acreditar qué hay detrás de una transferencia cuando hablamos de cantidades importantes.

Lo que se paga depende mucho de dónde vivas

Aquí aparece otro detalle que impide dar una respuesta única para toda España. El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones es estatal, pero las comunidades autónomas pueden establecer sus propias reducciones y bonificaciones. El resultado es que una misma cantidad entregada entre familiares puede recibir un tratamiento fiscal diferente dependiendo de dónde resulte aplicable el impuesto.

También importa el parentesco. No tiene por qué tributar de la misma manera una donación de padres a hijos que otra realizada entre familiares con un grado de parentesco diferente. Además, algunas ventajas fiscales están sujetas a condiciones. Puede exigirse que el dinero se destine a una finalidad determinada o que la donación se formalice de una manera concreta. Por eso conviene consultar la regulación de la comunidad correspondiente antes de hacer una entrega importante.

Entonces, si queremos donar dinero a un familiar, no deberíamos quedarnos con la idea de que «por debajo de 10.000 euros no pasa nada». Ese límite general no existe para el Impuesto sobre Donaciones. Podemos acabar pagando muy poco o incluso beneficiarnos de bonificaciones que reduzcan enormemente la cantidad, pero dependerá de las circunstancias de cada donación. La cantidad entregada importa, por supuesto, pero también quién recibe el dinero, el parentesco y la normativa autonómica que corresponda.

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