Economía

Fitch mantiene la perspectiva ‘positiva’ de la banca española gracias a la recuperación del mercado inmobiliario

Fitch ha dado un nuevo espaldarazo al sistema financiero español en un momento convulso para la banca europea. Sobre todo si miramos hacia Italia, país donde no se descarta un rescate público de Monte dei Paschi y UniCredit ha anunciado que ampliará capital y recortará 14.000 empleos.

Con este escenario, la agencia de calificación ha confirmado la perspectiva positiva de la deuda emitida por los bancos españoles, creen que la recuperación del mercado inmobiliario previsto para el año que viene va a ser «crucial para mejorar el rendimiento del sector financiero. Según las estimaciones de Fitch, el mercado residencial va a seguir la senda de positiva gracias al crecimiento económico y un sector hipotecario que tilda de «competitivo».

«La mejora del mercado inmobiliario será crucial para que los bancos españoles reduzcan su nivel de activos heredados», indica la agencia en su informe. Recordemos que los problemas del sistema bancario de España fueron una herencia de la burbuja inmobiliaria. Fitch mantiene en «estable» la perspectiva del sector financiero en su conjunto como consecuencia del elevado nivel del créditos improductivos y de las presiones sobre la rentabilidad provocadas por la política monetaria del BCE.

Cree que «hay potencial para incrementar los ratings mientras la calidad de los activos se recupera gradualmente», aunque advierten que aún hay «presión sobre la rentabilidad derivada del periodo prolongado de bajos tipos de interés y un volumen de crecimiento de negocio moderado».

Fitch apunta que los bancos de nuestro país reducirán todavía más sus costes corrientes el año que viene, «aunque solo de forma modesta» porque el ahorro de los despidos y el cierre de oficinas requiere de un proceso para conseguir los efectos deseados en las cuentas de resultados.

Es más, Fitch insiste en que los esfuerzos hechos hasta el momento por la banca en materia de recapitalización es importante, sobre todo por los requerimientos de las autoridades europeas. Así como la implementación de avances tecnológicos que culminen en una banca totalmente digitalizada.

Además, Fitch considera que los niveles básicos de capital para los bancos españoles se mantendrán estables, aunque probablemente emitirán instrumentos subordinados en 2017 para amortiguar la absorción de pérdidas y los coeficientes de capital total.