Está confirmado y es oficial: el cambio histórico que afectará a miles de bares y restaurantes españoles desde el 12 de agosto

Los bares, restaurantes y cafeterías de toda España se preparan para afrontar este verano uno de los cambios más relevantes de los últimos años en materia de envases y gestión de residuos. Desde el próximo 12 de agosto, los establecimientos ya no podrán ofrecer salsas en sobres monodosis de plástico, una medida contemplada en el nuevo Reglamento Europeo 2025/40 con el objetivo de reducir la generación de residuos y promover el uso de envases reutilizables.
La nueva normativa afectará a productos de consumo habitual como el ketchup, la mayonesa, la mostaza o las salsas para ensaladas, que deberán servirse mediante dispensadores recargables, recipientes reutilizables o aceiteras rellenables, sustituyendo así los tradicionales envases de un solo uso.
Nueva normativa europea sobre los envases monodosis
El nuevo escenario obligará a miles de establecimientos a modificar sus métodos de servicio en los próximos meses. Los tradicionales sobres individuales de plástico irán desapareciendo de las mesas, terrazas y pedidos a domicilio, sobre todo en cadenas de restauración rápida y negocios con una elevada afluencia de clientes.
Esta medida se integra dentro de un conjunto más amplio de iniciativas europeas destinadas a reducir la cantidad de residuos generados. Además de las salsas, la normativa pretende impulsar el uso de envases reutilizables y sistemas de recarga en diferentes actividades comerciales.
Nuevos cambios en la normativa de envases
El sector de la hostelería no será el único que tendrá que adaptarse. El Gobierno prepara también la puesta en marcha del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), previsto para noviembre de 2026, que afectará a las bebidas envasadas en latas y botellas.
Con este modelo, bares, supermercados y otros comercios deberán aplicar un depósito adicional de 10 céntimos por cada envase. Los consumidores podrán recuperar esa cantidad al devolver la botella o lata vacía en puntos habilitados o mediante máquinas de recogida automática.
Lo que queda fuera de la prohibición
La normativa no supone la desaparición total de las monodosis, sino que limita principalmente aquellas fabricadas con plástico de un solo uso, permitiendo el uso de otros materiales alternativos y manteniendo algunas excepciones concretas.
El reglamento establece un periodo de adaptación hasta 2030 para los sobres de papel y para los envases de plástico compostable certificado. Estos formatos podrán seguir utilizándose en el sector de la hostelería mientras los negocios avanzan hacia sistemas reutilizables y opciones con mayor capacidad de reciclaje.
Asimismo, los envases individuales continuarán permitidos en determinados servicios de comida para llevar y reparto a domicilio, ya que facilitan el transporte y ayudan a conservar los productos hasta su consumo inmediato. También se mantendrán algunas excepciones en ámbitos como hospitales, clínicas y residencias con atención sanitaria, donde las monodosis siguen considerándose necesarias para garantizar la higiene, la seguridad y una atención adaptada a las necesidades de cada paciente.
Plazos
El origen de este cambio se encuentra en el Reglamento europeo sobre envases y residuos de envases, aprobado para establecer nuevas medidas comunes en todos los países de la Unión Europea. La normativa entró oficialmente en vigor el 11 de febrero de 2025 y comenzará a aplicarse de forma general a partir del 12 de agosto de 2026, con el objetivo de reducir la generación de residuos, mejorar los procesos de reciclaje y fomentar el uso de sistemas reutilizables.
Uno de los primeros efectos prácticos llegará, como máximo, el 12 de febrero de 2027, fecha en la que los establecimientos deberán estar adaptados a las nuevas exigencias. A partir de ese momento, bares, restaurantes y negocios que ofrezcan comida o bebida para llevar tendrán que permitir que los clientes utilicen sus propios recipientes, siempre que cumplan los requisitos de higiene y seguridad alimentaria establecidos.
Además, los consumidores que lleven su propio envase no podrán ser penalizados con precios más altos ni recibir un trato menos favorable frente a quienes utilicen recipientes desechables proporcionados por el establecimiento. Los negocios también estarán obligados a informar de esta opción de forma visible y clara mediante carteles o avisos accesibles para todos los clientes.
La eliminación de algunos sobres monodosis de plástico no se llevará a cabo finalmente en agosto. La prohibición de estos formatos comenzará el 1 de enero de 2030 y afectará a los envases individuales utilizados habitualmente en bares y restaurantes para ofrecer salsas, conservas, leche para el café, azúcar, condimentos y aliños, siguiendo el calendario establecido por la Unión Europea.
Entre las nuevas exigencias destaca la obligación de contar con una Declaración UE de Conformidad, un documento destinado a garantizar la composición, seguridad y trazabilidad de los envases puestos en el mercado. Además, la normativa refuerza el sistema de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), lo que supondrá una mayor responsabilidad económica para aquellas empresas que utilicen envases con menor capacidad de reciclaje o que generen un mayor impacto ambiental.
La Comisión Europea defiende esta reforma señalando que los residuos de envases suponen más del 36 % de los residuos urbanos generados en la Unión Europea.