Un español que vive en Filipinas responde cómo puede vivir con 400 euros al mes: «Lo que gasto en comer es muy poquito, unos 5 euros al día»
Un español explica el coste mensual que tiene su vida en Filipinas
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Vivir en Filipinas con unos 400 euros al mes es posible. Al menos así lo asegura Alberto, un español que ha explicado cuánto dinero necesita para cubrir sus gastos habituales en el país asiático. Eso sí, su presupuesto tiene mucho que ver con el hecho de haber elegido una zona poco turística, comer principalmente en establecimientos locales y lleva una vida sencilla, «sin grandes lujos».
Alberto reside en la península de Anda, al este de la isla de Bohol. En su canal de YouTube @albermundo ha detallado uno por uno sus gastos para responder a una de las preguntas que pueden hacerse quienes se plantean pasar una temporada en Filipinas. Su cálculo inicial ronda los 24.000 pesos, unos 400 euros, aunque al sumar todos los gastos que tiene, la cifra exacta que ofrece al final del vídeo asciende a 25.760 pesos mensuales, aproximadamente 430 euros.
Un español que vive en Filipinas responde cómo puede vivir con 400 euros al mes
El lugar elegido tiene mucho que ver con esos 400 euros de los que habla este español. Anda no recibe el mismo volumen de visitantes que otros destinos filipinos y eso permite encontrar precios más bajos, aunque Alberto avisa de un inconveniente: buena parte de los alojamientos disponibles ni siquiera aparecen en internet. Por eso recomienda no obsesionarse con buscar una vivienda desde España. Su fórmula es otra: reservar alojamiento para los primeros dos o tres días y, una vez allí, preguntar.
«Lo mejor es ir y preguntar», señala en su video de YouTube. Es habitual encontrar carteles de habitaciones o casas en alquiler y también aconseja recurrir a comercios y vecinos, ya que el boca a boca sigue teniendo bastante peso. Él paga 5.000 pesos al mes por una habitación privada, con baño propio y aire acondicionado. Sumando aproximadamente 1.000 pesos de electricidad, su vivienda le cuesta 6.000 pesos mensuales, lo que convertido a euros no llega ni a los 83 euros.
Pero hay alternativas todavía más baratas, como las boarding houses, que son casas compartidas en las que se alquilan habitaciones y se utilizan zonas comunes. Y si se busca un estudio independiente o se elige una isla con mucha demanda, el presupuesto cambia. En lugares como El Nido o Siargao, explica, una casa o habitación puede alcanzar los 20.000 pesos. También advierte de que algunos propietarios exigen contratos de seis meses o un año, fianza y una mensualidad por adelantado.
Alberto gasta unos cinco euros diarios en comer
La comida es una de las partidas que más consigue ajustar. «Lo que gasto en comer al mes es muy poquito», asegura. Calcula unos 250 pesos diarios, aproximadamente cinco euros, comiendo principalmente en establecimientos locales y en las barbacoas que encuentra por la noche. No cocina demasiado. Y no porque carezca de medios para hacerlo, sino porque considera que el ahorro es pequeño respecto a comprar comida ya preparada en negocios locales. Además, Alberto rompe con una idea bastante extendida sobre los precios en Filipinas. No absolutamente todo resulta más barato que en España.
Según explica, pescado y carne pueden encontrarse a precios razonables, pero ocurre algo diferente con determinadas frutas y verduras. Productos tan habituales como patatas, tomates, cebollas o naranjas pueden llegar a ser más caros que en España.
A sus comidas habituales añade unos 2.000 pesos al mes para esos días en los que le apetece comer una ensalada, pasta o acudir a un establecimiento con comida más occidental. Su presupuesto total para alimentación y restaurantes termina así en unos 9.500 pesos mensuales.
Moto, gasolina, internet y también la peluquería
El presupuesto de Alberto incluye prácticamente todos sus pequeños gastos cotidianos. Por el alquiler de una Honda Beat paga 4.000 pesos al mes, mientras que destina otros 1.500 a gasolina. También dedica entre 1.500 y 2.000 pesos a cafés y refrescos.
Internet es indispensable para él porque lo utiliza para trabajar con el portátil. Dispone de dos tarjetas SIM y calcula alrededor de 1.000 pesos mensuales para mantenerse conectado. La lavandería supone otros 600 pesos. Viaja con poca ropa y necesita hacer una colada cada cuatro o cinco días. En Anda paga aproximadamente 35 pesos por kilo, aunque vuelve a advertir de que en los lugares turísticos los precios son superiores. Incluso ha calculado cuánto gasta en cortarse el pelo. Cada visita cuesta únicamente 40 pesos y suele acudir una vez por semana: 160 pesos al mes.
A ello suma unos 600 pesos para productos de higiene, limpieza y protector solar y entre 300 y 400 para acceder a playas, cascadas u otros espacios. Esta última partida también se beneficia de vivir en Anda, donde muchas playas y zonas para practicar snorkel son gratuitas.
El presupuesto final para vivir en Filipinas
Cuando Alberto hace la suma completa, las cifras quedan así: 6.000 pesos en alojamiento y electricidad, 4.000 en la moto, 1.500 en gasolina, unos 9.500 en alimentación y restaurantes y el resto repartido entre bebidas, internet, lavandería, entradas, peluquería e higiene. El resultado es de 25.760 pesos al mes, unos 430 euros.
Pero su experiencia no significa que cualquier persona pueda instalarse en Filipinas y vivir exactamente con esa cantidad. El propio Alberto insiste desde el comienzo en que «va a depender un poco de la isla que elijas para vivir». Su presupuesto tampoco contempla algunos desembolsos importantes para alguien que llega desde España, como los vuelos, el seguro médico, los trámites migratorios o posibles imprevistos.
Los 400 o 430 euros sirven, por tanto, para hacerse una idea de cuánto puede costar una vida sencilla una vez instalado en una zona poco turística de Filipinas. Elegir otro destino, buscar una vivienda independiente o mantener hábitos más occidentales puede hacer que esa cifra cambie considerablemente.