Holaluz mejora su rentabilidad mientras la luz se dispara a máximos desde 2022: «Hemos pasado de vender energía a orquestarla»
Holaluz mejora su rentabilidad mientras la luz se dispara a 244 euros/MWh
El precio de la electricidad vuelve a poner a prueba al mercado energético español. El coste medio de la luz en el mercado mayorista alcanzará este viernes los 244,69 euros por megavatio hora (MWh), su nivel más alto desde abril de 2022, en una nueva escalada impulsada por el encarecimiento del gas. En este contexto de volatilidad, Holaluz quiere cambiar el papel que desempeña en el sector eléctrico: dejar atrás su modelo de comercializadora tradicional para convertirse en una compañía tecnológica capaz de gestionar y coordinar activos energéticos distribuidos.
«Hemos pasado de ser unos vendedores de energía, de ser unos retailers, de ser una comercializadora, a ser una compañía de tecnología que orquesta activos energéticos para la transición energética». Así ha resumido su consejera delegada y cofundadora, Carlota Pi, la transformación estratégica de la compañía durante la presentación de sus resultados del primer semestre de 2026.
La empresa ha aprovechado la presentación para defender que el futuro del sistema eléctrico pasa por combinar generación renovable local, almacenamiento y gestión inteligente de la demanda. Una estrategia que empieza a reflejarse también en sus cuentas: Holaluz cerró los seis primeros meses del año con un EBITDA normalizado positivo de 2,1 millones de euros, frente a los 2,1 millones negativos del mismo periodo de 2025.
La recuperación de la rentabilidad llega además acompañada de un fuerte crecimiento del negocio solar, cuyos ingresos aumentaron un 78% en un mercado residencial que continúa contrayéndose.
Holaluz deja atrás los números rojos
Los resultados del primer semestre de 2026 consolidan, según la dirección de la compañía, el cambio de tendencia iniciado durante la segunda mitad del ejercicio anterior, después de la ampliación de capital y del proceso de reestructuración de deuda acometidos en 2025.
El EBITDA normalizado alcanzó los 2,1 millones de euros positivos, lo que supone una mejora de 4,2 millones respecto al primer semestre del año pasado. Si se toma como referencia el conjunto de los últimos doce meses, esta magnitud se aproxima a los siete millones de euros.
El margen bruto creció un 17%, hasta situarse cerca de los 13,5 millones de euros, pese a que los ingresos se redujeron hasta los 64,5 millones. La compañía atribuye esta evolución a una estrategia centrada en priorizar la rentabilidad frente al volumen de clientes, así como a una mayor eficiencia en la gestión de su cartera energética.
El EBITDA contable se situó en -0,4 millones de euros, frente a los -6,6 millones registrados durante el primer semestre de 2025, una mejora del 94%. La diferencia entre el EBITDA contable y el normalizado responde a 2,5 millones de euros correspondientes a la amortización de costes de captación de clientes capitalizados. La dirección señaló que no se habían producido ajustes extraordinarios durante el semestre.
La mejora también se apoya en una reducción estructural de los gastos. Los costes operativos descendieron un 17% respecto al mismo periodo del año anterior, después de que la empresa ya hubiera conseguido reducirlos un 30% durante 2025.
Entre las principales partidas, los costes directos cayeron un 31%, los gastos generales un 11% y los costes de personal un 17%. La plantilla se situaba en 156 trabajadores a 30 de junio, frente a los 167 registrados en diciembre. Los gastos de marketing, publicidad y captación de clientes también disminuyeron un 30%.
La compañía atribuye buena parte de estas eficiencias a la implantación de inteligencia artificial, la automatización y los procesos de desarrollo de software de bajo código (low code) en diferentes áreas de la organización.
La solar crece pese a la contracción del mercado
Uno de los datos que más ha destacado Carlota Pi durante la presentación ha sido la evolución del negocio solar. La compañía ejecutó 561 proyectos durante el primer semestre, un 62% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior, mientras que los ingresos de esta actividad aumentaron un 78%.
La penetración de baterías en las nuevas instalaciones alcanzó el 98%, lo que significa que prácticamente todos los proyectos ejecutados incorporaron almacenamiento.
«Solar despega en un mercado en contracción», ha destacado Pi, que ha presentado esta evolución como uno de los principales motores de la recuperación de la compañía.
La estrategia pasa por dejar de entender las instalaciones solares únicamente como una solución individual para que un hogar reduzca su factura eléctrica. Holaluz quiere convertirlas en activos de generación distribuida que puedan integrarse en una red energética más amplia y coordinada.
La empresa busca así aprovechar la producción renovable de proximidad, almacenar los excedentes y gestionar cuándo y cómo se consume la electricidad.
La red eléctrica, el cuello de botella
La transformación que plantea Holaluz responde también a un problema estructural que, según Carlota Pi, está empezando a condicionar el crecimiento de la demanda eléctrica: la capacidad de las redes para absorber nuevas conexiones.
La demanda de electricidad está acelerándose por la expansión del vehículo eléctrico, el crecimiento industrial y, especialmente, el desarrollo de la inteligencia artificial. Los centros de datos necesitan grandes cantidades de energía para operar y sus necesidades de suministro van a aumentar considerablemente durante los próximos años.
Según los datos expuestos por Pi durante la presentación, la demanda eléctrica asociada a los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial en España se triplicará de aquí a 2030.
Sin embargo, las infraestructuras actuales no están preparadas para absorber este crecimiento al ritmo necesario. La directiva ha señalado que el 83% de los nudos de distribución españoles se encuentran ya en el límite de su capacidad o por encima de él y que alrededor del 90% de las nuevas solicitudes de acceso a la red realizadas durante 2025 fueron denegadas.
Además, España necesitaría más de 17.000 millones de euros de inversión adicional para ampliar su red de transporte antes de 2030, según las cifras del Ministerio para la Transición Ecológica citadas por la directiva, un 144% más que lo contemplado en el plan actual.
Ante esta situación, la compañía considera que ampliar las infraestructuras tradicionales no será suficiente. Su propuesta consiste en añadir una capa de generación y flexibilidad distribuida sobre la red existente, acercando la producción eléctrica a los puntos de consumo.
Apuesta por la IA
El modelo energético que defiende Holaluz se articula alrededor de cuatro elementos: generación solar distribuida, baterías, contadores inteligentes y plantas virtuales de energía o VPP (Virtual Power Plants). Holaluz defiende que su ventaja competitiva reside precisamente en integrar toda esta cadena: mantiene la relación con el cliente, despliega activos, gestiona su exposición al mercado y optimiza su cartera mediante una plataforma tecnológica propia.
La inteligencia artificial ocupa también un lugar central en el nuevo posicionamiento de Holaluz. Pi considera que su expansión está generando oportunidades para la empresa. La evolución del mercado eléctrico es otro de los argumentos que utiliza la compañía para defender su estrategia de almacenamiento.
Según los datos presentados por Carlota Pi, España pasó de no registrar ninguna hora con precios mayoristas negativos en 2023 a contabilizar 555 en 2025 y cerca de 1.000 durante el primer semestre de 2026.
Al mismo tiempo, Holaluz estima que un 21% de la electricidad que podría haberse producido con fuentes renovables en España no llegó a integrarse en el sistema debido a las limitaciones de la red.
La compañía también ha destacado que el coste de las baterías ha descendido aproximadamente un 90% desde 2010, lo que permite que esta tecnología alcance una escala comercial cada vez más competitiva.
La combinación de excedentes renovables durante determinadas horas, precios elevados en otros momentos y una mayor disponibilidad de almacenamiento está modificando las oportunidades del mercado.
La subida de la luz de este viernes vuelve a ilustrar esa volatilidad. El pool alcanzará los 244,69 euros/MWh, con máximos de 324,72 euros/MWh entre las 19.00 y las 20.00 horas. El encarecimiento del gas, que se ha aproximado a los 100 euros/MWh en el mercado ibérico, está detrás de buena parte del repunte.
El mecanismo marginalista permite que las tecnologías más caras necesarias para cubrir la demanda determinen el precio mayorista en cada periodo. Por eso, aunque la generación renovable contribuya a reducir los costes del sistema, la dependencia del gas en determinadas horas sigue trasladando volatilidad al mercado.
El compromiso fundacional que ha vuelto a reivindicar Carlota Pi durante la presentación es «descarbonizar por completo el mundo haciendo que la energía verde sea abundante, barata y accesible para todos». La mejora de sus resultados en el primer semestre de 2026 y el crecimiento de su negocio solar apuntalan, según la compañía, esta transición.
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