El cambio en la edad de jubilación ya ha entrado en vigor en España y afecta a todos los nacidos entre 1964 y 1968
Cómo cambiará la edad de jubilación a partir de 2027
La jubilación se adelanta 10 años y la Seguridad Social lo ha confirmado: estos son los trabajadores afectados
La ciudad del sur de Europa a la que los británicos están llegando en masa: es la mejor para jubilarse

La jubilación siempre ha sido una especie de meta que muchos trabajadores tienen en mente durante años. Algo que parece lejano cuando empiezas a trabajar, pero que poco a poco se va acercando hasta que, casi sin darte cuenta, toca empezar a hacer números en serio. El problema es que esos números ya no salen como antes debido al cambio en la edad de jubilación que llega para 2027.
Y no porque la gente no haya cotizado o no haya trabajado lo suficiente, sino porque las reglas han ido cambiando. Primero poco a poco, casi sin ruido. Luego con ajustes más claros. Y ahora, directamente, con un escenario que ya es muy distinto al de hace una década. Ahí es donde entran en juego quienes nacieron entre 1964 y 1968. Son los que están ahora mismo en la recta final de su vida laboral o a punto de entrar en ella. Y también los que se van a encontrar con el cambio más evidente en la edad de jubilación en España. Porque sí, el cambio ya está en marcha y culminará en 2027.
El cambio en la edad de jubilación ya ha entrado en vigor en España
Durante años, la edad de jubilación en España se ha ido retrasando poco a poco. No ha sido un cambio brusco de un día para otro, sino una especie de ajuste continuo que mucha gente ha ido asumiendo sin prestarle demasiada atención. Pero ese margen ya se termina.
En 2027 se acaba el periodo de transición. A partir de ese momento, la edad ordinaria de jubilación se fija en los 67 años para quienes no alcancen un determinado número de años cotizados. Y aquí está la clave, ya que no basta con cumplir años, ahora todo depende mucho más de lo que hayas cotizado a lo largo de tu vida laboral. Es decir, que dos personas con la misma edad pueden tener situaciones completamente distintas. Una podrá jubilarse antes sin problema y otra tendrá que seguir trabajando varios años más. Y eso es lo que está generando más dudas.
No todos se jubilarán a la misma edad
Este cambio no afecta a todos por igual, ni mucho menos. Los nacidos en 1964 y 1965 están en una especie de punto intermedio ya que son los que han vivido casi toda su carrera con las normas anteriores, pero ahora tienen que adaptarse a las nuevas justo en el momento clave. Y luego están los de 1966 y 1967, que ya se van a encontrar de lleno con el nuevo escenario cuando les toque jubilarse. Es decir, sin apenas margen de adaptación. Y por último, los nacidos en 1968, que ya no tienen transición. Para ellos, las condiciones más exigentes van a ser directamente la norma de modo que serán los que más tarde se jubilen.
Alerta a los años cotizados
El cambio en la edad de jubilación, no sólo tiene importancia con respecto al año en el que se nació o los años que se tengan cuando llegue el momento de jubilarse, sino los años de cotización son también importante y a partir de ahora tenemos que memorizar los 38 años y seis meses cotizados. ya que aquellos que consigan llegar a esa cifra van a tener más margen. Por ejemplo, podrán acceder a la jubilación anticipada involuntaria desde los 61 años en casos como despidos, ERE o cierres de empresa.
Pero quienes no alcancen ese tiempo cotizado lo van a tener bastante más complicado. En su caso, la edad mínima para jubilarse de forma anticipada sube hasta los 63 años. Dos años de diferencia que, en la práctica, pueden cambiar completamente los planes de una persona.
Por eso cada vez se insiste más en algo que antes muchos pasaban por alto: revisar la vida laboral. Ver si todo está bien registrado, comprobar lagunas de cotización, detectar errores, etc…ya que todo eso puede marcar la diferencia más adelante.
Jubilarse antes sigue siendo posible, pero tiene un precio
Otra de las cosas que conviene tener claras es que jubilarse antes de tiempo no es gratis. Nunca lo ha sido, pero ahora se nota más con una reducción en la pensión que además es para siempre De este modo, en la jubilación anticipada voluntaria, los recortes pueden ir desde aproximadamente un 2,8% hasta más de un 20%, dependiendo de cuánto se adelante la jubilación y de los años cotizados.
Y si la salida del mercado laboral no es voluntaria, sino forzada (por ejemplo, por un despido), las penalizaciones pueden ser aún mayores y acercarse al 30%. Es decir, cuanto antes te jubiles, menos cobrarás cada mes. Y esa diferencia se mantiene durante toda la vida. Por eso cada vez hay más gente que se lo piensa dos veces antes de adelantar la jubilación, aunque tenga la posibilidad.
Planificar ya no es opcional
Con todo este panorama, lo que antes era una decisión relativamente sencilla ahora requiere algo más de planificación, de modo que ya no sirve pensar en que te vas a jubilar a los 65, sino que ahora se tienen que mirar años cotizados, posibles penalizaciones, escenarios alternativos… y, en muchos casos, plantearse si compensa o no seguir trabajando un poco más.
También entran en juego otros factores, como el ahorro personal o los planes complementarios, algo que hace años no era tan habitual. Porque al final, lo que está en juego no es solo cuándo dejar de trabajar, sino cómo vas a vivir después.