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Economía
política monetaria

El BCE quiere aprobar la implantación del euro digital esta primavera

La mayoría de los españoles, según el Banco de España, lo rechazan

Una asociación alertará al Congreso de los problemas de eliminar el dinero en efectivo

  • Benjamín Santamaría
  • Economista, analista, conferenciante y máster de educación con especialidad en Economía. Redactor de economía y empresas en OKDIARIO y autor de 'La economía a través del tiempo' en el Instituto Juan de Mariana. Miembro de la junta directiva del Centro Diego de Covarrubias.

Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), ha anunciado en el Foro de Davos que prevé que el euro digital se apruebe esta primavera, entre mayo y junio. Esta criptodivisa dependiente de las autoridades monetarias europeas no está libre de polémicas, pues permitiría implementar tipos de interés negativos, llevando las políticas expansivas a otro nivel. Con todo, dirigente del banco central ha sacado pecho presumiendo de esta medida y asegurando que le ha llevado mucho tiempo y esfuerzo.

En concreto, durante su intervención en el foro y con la presencia de otras autoridades como el ministro de Economía de España, Carlos Cuerpo, Lagarde ha asegurado que el euro digital «llegará al Parlamento (Europeo) para, esperemos, una votación en mayo o junio, seis años y medio después de haber iniciado el trabajo».

Según la presidenta del BCE, su organismo considera que es «de interés para la industria» y, sobre todo, «de interés público por múltiples razones». «Comencé con eso cuando me incorporé al BCE hace ya más de seis años», ha recordado la responsable de política monetaria europea.

En ese sentido, la francesa ha destacado todo el tiempo y esfuerzo que le ha costado preparar su implementación: «Eso te da una idea de cuánto tiempo nos lleva conseguir resultados concretos». Sin embargo, esta medida en concreto acarrea muchas polémicas. De hecho, la mayoría de los españoles, según el Banco de España, lo rechazan.

Polémica con el euro digital

El problema es que podría ser un primer paso para eliminar el efectivo, y, aunque no se hiciera inicialmente, dejaría abierta la puerta a los políticos para controlar todas las transacciones que se llevan a cabo en la eurozona.

Otro de los problemas del euro digital, más técnico, es que daría la posibilidad de implementar tipos de interés negativos, es decir, que se cobrase por realizar préstamos. Y es que la barrera del 0% existe por el efectivo, pues el dinero en mano tiene ese porcentaje de interés.

Sin embargo, si todo el dinero estuviera en cuentas de depósito, nada impediría que se aplicaran esos intereses. Además, el nivel de control podría llegar a tal punto que las autoridades tendrían la posibilidad de incentivar el consumo con medidas como ponerle fecha de caducidad al dinero, es decir, hacer que desaparezca si no se consume en un periodo corto de tiempo.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. (Getty Images).

Todo esto suena lejano, incluso distópico, pero, de darse, el primer paso sería la implementación de una divisa digital como este euro. Un tipo de moneda de la cual no queda muy clara su diferencia con la digitalización actual del dinero a través de las cuentas bancarias.

Sea como sea, esta es una de las grandes apuestas de Lagarde y esta misma primavera será votada por los europarlamentarios. No obstante, aún está encima de la mesa que los diputados europeos den luz verde al euro digital.