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Economía
sector primario

Los agricultores tumban el cuaderno digital de Planas: cuesta 300.000 € al año pero sólo lo usa el 0,75%

La aplicación diseñada por el Gobierno tan sólo ha sido descargada por 4.877 personas

Planas miente a los agricultores: "El Cuaderno digital no será voluntario, sólo lo retrasa unos meses"

Los agricultores y ganaderos españoles han rechazado de facto el cuaderno digital (llamado a veces el Gran Hermano del campo) que ha querido imponer el ministro de Agricultura, Luis Planas. El político ha dejado un tiempo para adaptar esta herramienta de forma voluntaria a cada explotación antes de hacerla obligatoria. Sin embargo, tan sólo el 0,75% ha accedido a implementarla, pese a que el Estado gasta más de 300.000 euros al año en su diseño y mantenimiento.

Así lo ha reconocido el Ministerio de Agricultura a través de la respuesta a una consulta realizada por OKDIARIO. En ella, el Departamento que dirige Planas asegura que la aplicación diseñada por el Gobierno tan sólo ha sido descargada por 4.877 personas de «un potencial de alcance de aproximadamente 650.000 agricultores».

Con todo, estas estadísticas se refieren a la implementación del programa SGACex, que si bien está «implantado en 13 comunidades autónomas» y es el promovido por el Ejecutivo, no es la única opción que tienen los agricultores a la hora de utilizar un cuaderno digital.

En concreto, existen cuatro regiones (Castilla y León, País Vasco, Cataluña y Galicia) que «disponen de sus propios desarrollos» de aplicaciones similares. A su vez, hay cuadernos digitales que son ofrecidos por el sector privado.

El cuaderno digital de los agricultores

Todos ellos tratan de ser «una herramienta digital destinada al registro de los tratamientos fitosanitarios, las aplicaciones de fertilizantes y otras labores agronómicas realizadas en la explotación, así como a la gestión integral de la misma, permitiendo al mismo tiempo dar cumplimiento a las obligaciones establecidas en la normativa».

En lo que se refiere al cuaderno digital público desarrollado «en el ámbito de la Administración General del Estado», el SGACex, su implementación ha sido un total fracaso.

Con «un potencial de alcance de aproximadamente 650.000 agricultores», tan sólo ha conseguido «un total de 1.100 descargas en iOS y 3.777 descargas en Android, lo que hace un total de 4.877 descargas» desde su lanzamiento. Esto supondría que, de todos los que podrían usar la aplicación, tan sólo el 0,75% se ha interesado por ella.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas. (EP).

Todo esto mientras su coste anual es superior a 300.000 euros. Entre el 2023 y el 2024, «el importe estimado para el mantenimiento y desarrollo de la aplicación» fue de 356.075,87 euros, siendo la modalidad web más costosa que la aplicación móvil. Hasta 2025, el coste fue de 311.638,20 euros.

Por último, en el periodo 2025-2026, el gasto se ha elevado hasta los 316.964,47 euros. Un dinero que se está invirtiendo para dar servicio a sólo alrededor de 4.000 personas.

Planas iba a hacer esta herramienta obligatoria para todas las explotaciones agrarias. Sin embargo, las numerosas protestas de los trabajadores del campo hicieron que diera marcha atrás a última hora, por lo que decretó su voluntariedad mientras se comprometía a «incentivar su puesta en práctica».

Un cometido que no está cumpliendo. De ahí que el tema se haya quedado guardado en un cajón del Ministerio, que pretendía avanzar en la obligatoriedad del cuaderno digital a lo largo de 2026.

España ha sido el país de la Unión Europea que más prisa se ha dado con este registro. El resultado es que, por mucho que el Gobierno de Sánchez haya querido implementarlo con celeridad para superar a sus homólogos continentales, los agricultores han sentenciado su rechazo.