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Desde que uso este utensilio de Lidl mis bizcochos parecen de pastelería: se agota cada vez que sale a la venta

Cada cierto tiempo aparece en el bazar online de Lidl un producto que empieza a ser motivo de conversación, especialmente entre los que son aficionados a la cocina y en concreto, a la repostería. Y en esta ocasión, no se trata de un electrodoméstico caro ni un robot de moda, sino algo tan simple como un molde de silicona de color rojo intenso que además podemos comprar en varios formatos y que nos va a permitir hacer los mejores bizcochos.

Estos moldes de silicona de Lidl están arrasando y entendemos el porqué ya que gracias a ellos, logras que los bizcochos salgan más altos, se doren mejor y que no se peguen ni aunque uno se descuide. De hecho, es de los artículos que actualmente más se están vendiendo en la web de Lidl. Muchos compradores cuentan que los han descubierto casi por casualidad, buscando algo barato para renovar moldes viejos, y han acabado encontrando un básico que usan una y otra vez. Con un precio de 2,49 euros, estos moldes se han convertido en uno de esos utensilios que parecen poca cosa hasta que te das cuenta de que mejora cualquier receta sin esfuerzo.

Desde que uso este utensilio de Lidl mis bizcochos parecen de pastelería

Lidl lo vende en cuatro formatos: rosco, rectangular, redondo y molde para magdalenas. Cambia la forma, pero el material es el mismo ya que todos son silicona platino de buena calidad, estable, sin olor y con esa textura que permite desmoldar sin pelearse con la masa. Algo que se agradece, sobre todo cuando uno hace bizcochos grandes o recetas que llevan frutas, ralladuras o ingredientes que tienden a pegarse.

Quien hornea a menudo lo nota enseguida. La masa sube con más regularidad porque el molde no transmite calor de golpe, como pasa con los metálicos baratos. Eso evita que se quemen los bordes o que queden zonas demasiado secas. Es el tipo de mejora que no necesita explicarse con tecnicismos: se ve en el corte del bizcocho y se nota en la textura.

Moldes de silicona de Lidl.

Un utensilio versátil que sirve para más que bizcochos

Aunque se ha viralizado por los bizcochos, lo cierto es que estos moldes sirven para casi todo. La silicona aguanta temperaturas desde –40 hasta 250 grados, así que pasa del congelador al horno sin deformarse. Muchos usuarios lo usan también para:

La ventaja es que no necesita engrasarse, así que se reduce el tiempo de preparación y se evitan sabores añadidos. Para quienes buscan recetas rápidas entre semana, eso suma puntos.

Cuáles son las medidas y detalles de cada uno de estos moldes

Lidl da las medidas exactas para que la gente pueda adaptar sus recetas al tipo de bizcocho que desee elaborar:

Todos son aptos para microondas, horno, lavavajillas y congelador. La limpieza, de hecho, es uno de los motivos por los que tantos usuarios repiten: basta con aclararlo o meterlo directamente en el lavavajillas y queda como nuevo. No pierde color, no absorbe olores y no se deforma con el uso continuado.

Por qué se agota siempre que vuelve a la venta

Aquí hay una mezcla de factores. El precio, por supuesto, influye. Por 2,49 euros no se encuentran moldes de silicona platino en prácticamente ninguna otra tienda. Pero también hay un componente de experiencia debido a lo fácil que son de usar. De este modo, quien lo compra suele recomendarlo y, al hacerlo, dispara las búsquedas cuando Lidl lo repone. Basta con que veas un sólo video en redes de alguien usando estos moldes para que te den ganas de comprarlo.

También influye que sólo lo vas a poder comprar en su bazar online, lo que de alguna manera, lo vuelve más escurridizo ya que aparece, se comparte en redes, se agota y vuelve al cabo de unas semanas. Ese ciclo ha creado una especie de seguimiento entre quienes cocinan habitualmente. Algunas personas incluso compran varios modelos a la vez para no quedarse sin ellos. El redondo para tartas, el rectangular para panes, el de rosco para bizcochos más vistosos y el de magdalenas para cuando apetece algo pequeño. Si se usan a menudo, la inversión es mínima para lo que ofrecen.

Un básico que se cuela en cocinas de todo tipo

La sensación general es que funciona igual para aficionados que para quienes llevan años horneando. Hace la vida más fácil, mejora el resultado y apenas requiere cuidados. Y eso, en un utensilio de cocina, suele ser lo que marca la diferencia. En definitiva, no es un molde milagroso, pero sí un utensilio bien hecho, práctico y asequible que por un precio inferior a los 3 euros mejora de forma evidente la textura y el acabado de cualquier bizcocho.