La Liga de Javier Tebas le preparó un regalo envenenado al Real Madrid con el calendario y los blancos respondieron de la mejor manera posible. Ganando. El equipo de José Mourinho superó al Valencia en Mestalla y cerró con pleno de victorias una semana de máxima exigencia, marcada por los desplazamientos, el desgaste físico y la acumulación de partidos. Tres encuentros consecutivos lejos del Santiago Bernabéu en apenas siete días, con el añadido de un viaje europeo a Atenas entre dos compromisos ligueros de enorme dificultad.