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En el verano de 2020 intercambiaron a Arthur por Pjanic

La UEFA prohíbe que Barcelona y Juventus vuelvan a realizar trueques inflados para sanear sus cuentas

El Comité Ejecutivo de la UEFA se ha reunido este miércoles en la sede de Nyom y ha adoptado una serie de decisiones, entre las que figura una medida que acaba con las inflaciones artificiales de los beneficios en los traspasos de futbolistas. El anuncio llega tres años después de que el Barcelona y la Juventus de Turín realizaron un polémico cambio de cromos entre Arthur Melo y Miralem Pjanic con el fin de recibir unos ingresos inmediatos de 60 y 76 millones de euros, respectivamente.

Esas fueron las infladas cantidades económicas que ambos clubes ‘pagaron’ por los centrocampistas, una operación con la que contribuyeron al saneamiento de sus cuentas de ese curso. Casi tres años después, en la reunión del máximo ente del fútbol europeo se ha llegado a la conclusión de que esto no puede volver a suceder. La UEFA da un portazo a este tipo de trueques y busca que cualquier intercambio entre dos equipos busque fines deportivos y no económicos.

En 2023, ni Arthur ni Pjanic siguen en ninguno de estos dos equipos. Por un lado, Arthur firmó en el verano de 2022 por el Liverpool, donde sólo ha disputado un partido, y donde ha quedado relegado en buena parte de la temporada al segundo equipo. Por otro lado, el ya veterano Pjanic juega alejado del foco mediático, en el Sharjah de la Liga de Emiratos Árabes.

La UEFA responsabiliza a los clubes

La confederación presidida por Aleksander Ceferin achaca a los clubes interesados en intercambiar jugadores la responsabilidad de reflejar en sus cuentas la cantidad económica, si es que hubiese, que deja en sus arcas el jugador que se marcha. Además, limita a cinco años el período de tiempo en el que dichas entidades deben amortizar el fichaje.

Así es como explicó la UEFA esta medida en un comunicado: «En cuanto a las operaciones de intercambio de jugadores, el reglamento especifica que es responsabilidad de los clubes evaluar si una operación de traspaso debe calificarse como ‘swap’, en cuyo caso se contabilizará conforme a las normas contables internacionales».

«Este planteamiento pretende disuadir de que las operaciones de traspaso se realicen con la única intención de inflar artificialmente los beneficios de los traspasos y no con fines deportivos. Ahora se exige que los auditores de los clubes confirmen la correcta aplicación de los requisitos contables descritos e informen de cualquier discrepancia en caso de que no sea así», notificó.

Un caso que ya castigó a la Juventus

De hecho, el famoso movimiento entre Arthur y Pjanic es algo por lo que la Juventus ha pagado un alto precio esta temporada. Esta inflación de los beneficios del club italiano en 2020, que dejaron sus cuentas en positivo, ha sido el principal motivo de castigo en el ‘caso Plusvalías’. La Vecchia Signora, después de varias rectificaciones en la sentencia, perdió diez puntos en el Scudetto y quedó relegada a la séptima plaza, por lo que sólo se pudo clasificar para la Conference League.

Es más, la Juventus no sólo puso en práctica este mecanismo con el Barça. También lo hizo con clubes de su país, como el Genoa, el Novara, el Parma, el Pescara, la Sampdoria o el Empoli, y también con equipos de toda Europa, como el Lugano o el Manchester City.