Reflexiones del ex jugador

Iker Casillas (45 años): «Ser una buena persona es como ser portero: no importa cuántos goles detengas, muchos solo recordarán el error que cometiste»

Iker Casillas es uno de esos futbolistas cuya figura ha trascendido más allá del terreno de juego

Su carrera estuvo marcada por los títulos, las grandes paradas y también por momentos complicados

"Ser una buena persona es como ser portero", dice el que fuera guardameta

Iker Casillas.
Iker Casillas.

Iker Casillas es uno de esos futbolistas cuya figura ha trascendido mucho más allá del terreno de juego. El que fuera capitán del Real Madrid y de la selección española fue durante años en uno de los grandes referentes del fútbol nacional y en uno de los mejores porteros del mundo. Su carrera estuvo marcada por los títulos, las grandes paradas y también por momentos complicados de los que siempre supo salir y aprender.

Una de las reflexiones que mejor resume su manera de entender la vida y su profesión es esta: «Ser una buena persona es como ser portero: no importa cuántos goles detengas, muchos solo recordarán el error que cometiste». Una frase que conecta directamente su experiencia bajo los palos con una realidad mucho más universal, que las personas suelen recordar con mayor facilidad los errores que los aciertos.

Iker Casillas conoce perfectamente esa sensación. Durante más de 20 años tuvo que defender una de las porterías con mayor presión del mundo. Un error suyo podía convertirse inmediatamente en protagonista, mientras que una gran parada podía quedar olvidada apenas unos minutos después. Sin embargo, su carrera está repleta de intervenciones decisivas que terminaron formando parte de la historia del fútbol español.

Iker Casillas, una leyenda

Una de sus paradas más recordadas llegó en la final del Mundial de Sudáfrica 2010. Con 0-0 en el marcador, Arjen Robben se quedó prácticamente solo ante el guardameta español, pero Casillas consiguió sacar una pierna y evitar el gol. España terminaría ganando el encuentro y el Mundial con el histórico gol de Andrés Iniesta en la prórroga. Aquella parada se convirtió en una de las imágenes más icónicas de la carrera del portero.

Un Iker Casillas que también ha dejado frases que muestran su personalidad y su particular forma de entender el fútbol. Una de las más conocidas llegó después de la final del Mundial, cuando resumió la emoción del momento con una frase que ya forma parte de la memoria colectiva: «Es increíble. No tengo palabras». También protagonizó uno de los momentos más recordados de la celebración cuando, en plena entrevista tras conquistar el Mundial, besó a Sara Carbonero ante las cámaras.

Su retirada del fútbol llegó después de una etapa complicada. En mayo de 2019 sufrió un infarto de miocardio durante un entrenamiento con el Oporto. El episodio cambió inevitablemente sus prioridades y, aunque inicialmente quiso continuar con su carrera, terminó anunciando oficialmente su retirada en 2020. «Lo importante es el camino que recorres y la gente que te acompaña», llegó a expresar en una de sus reflexiones sobre la vida. Una idea que encaja con la trayectoria de un futbolista que vivió prácticamente todas las situaciones posibles: la gloria, las críticas, los títulos, las lesiones y también momentos personales difíciles.

Hoy, alejado del fútbol profesional, Iker Casillas continúa siendo una figura muy presente en el deporte español. Por eso, su reflexión sobre los errores adquiere todavía más significado. Casillas pasó buena parte de su vida sabiendo que un solo fallo podía cambiar la percepción de millones de personas. Su carrera demuestra sin embargo que ningún error puede borrar todo lo que hay detrás. Porque, como ocurre con los grandes porteros, el verdadero valor no está únicamente en evitar cada gol, sino en levantarse después de encajarlo y seguir defendiendo los tres palos.

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