El hijo de Negreira vive en un chaletazo pegado al exclusivo barrio de Pedralbes
Cinco árbitros pagaron al hijo de Negreira más de 25.000 € por sus servicios de ‘coaching’
Negreira Jr. alertó al Barça de que Velasco Carballo sería jefe de los árbitros ¡4 años antes!
Javier Enríquez, hijo del que fuera vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros José María Enríquez Negreira, tiene en propiedad un exclusivo inmueble en una de las mejores zonas de Barcelona. El coach se compró una casa de tres plantas con jardín en la localidad de Esplugues del Llobregat, a escasos 15 minutos a pie del barrio de Pedralbes, según la información que figura en el Registro de la Propiedad y a la que ha tenido acceso OKDIARIO.
Muchos futbolistas del Barcelona y altos dirigentes viven por una zona donde el metro cuadrado de vivienda no baja de los 6.000 euros. Según datos ofrecidos por el catastro, la casa del hijo de Negreira cuenta con una superficie construida de 177 metros cuadrados y fue reformada integralmente en 2007 para darle su actual aspecto moderno estilo Bauhaus.
OKDIARIO ha podido constatar que a una calle de distancia de dónde vive el hijo de Negreira ha salido a la venta un chalet de obra nueva y de similares características a un precio 1,3 millones de euros, una cifra bastante habitual en una de las zonas más exclusivas de Barcelona. Finestrelles es un barrio que se sitúa muy cerca de los puntos de interés que debía tener cubiertos el primogénito del ex vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros.
«Llevaba a los colegiados del hotel al estadio», denunció en su momento el ex árbitro Andújar Oliver en una afirmación que ha sido refrendada a través de varios vídeos antes de los partidos del Barcelona con Javier Enríquez apareciendo al lado de árbitros en su llegada al Camp Nou.
Enríquez lo tenía todo a mano
Tal y como confirmó la madre de Negreira Jr, los colegiados eran recogidos por su habitualmente en el hotel Rey Juan Carlos I –lugar donde se alojaban– y que quedaba a un kilómetro a pie de su casa. El coach era el encargado de llevarles al Camp Nou en un trayecto de cinco minutos en coche para refrescarles las ideas y ayudarles en caso de que se sintiesen muy presionados.
El hijo de Negreira, mientras tanto, hacía informes para el club culé sobre la actuación de cada árbitro y cobrando una importante suma por ello. Así las cosas, el coach ha estado disfrutando de un chaletazo al alcance de muy pocos tras haber tenido una carrera de futbolista frustrado que sólo le permitió competir en equipos catalanes de segunda fila. El periodista Alfonso Azuara definió hace décadas el estilo de los Negreira: «Enríquez Negreira no habla nunca y cuando lo hace solo se le conocen tres palabras: Mercedes, Chivas, y Davidoff». Y parece que sigue siendo así.
El hijo del vicepresidente de los árbitros está siendo investigado por la Agencia Tributaria al haber presentado mal las cuentas correspondientes a los ejercicios de 2016, 2017 y 2018 con la empresa Dasnil 95 S.L., de la que es administrador único. Esa compañía, según la documentación conseguida por la Fiscalía de Barcelona, facturó en ese periodo una cantidad próxima a los 1,5 millones de euros –todos provenientes del Barça– con unos beneficios de 430.000 euros. Como para no aspirar a un chalet de este calibre.
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