Tenis

Alcaraz y una crisis superada: «Sigue conectando con su niño interior que le lleva a la superación personal»

La gira norteamericana evidenció que el tenista necesitaba un descanso para liberarse mentalmente

Josefina Cutillas, psicóloga de Alcaraz durante su formación tenística, analiza en OKDIARIO las causas y soluciones de su crisis

OKDIARIO entrevista a Carlos Alcaraz

Alcaraz

En Miami, un torneo engañoso, llegó el fundido a negro de Alcaraz. «No puedo más. Quiero irme ya a casa, tío», bramó el murciano en pleno partido contra Korda. El receptor del mensaje era Samu López, que animaba a su pupilo sin éxito. Aquella secuencia se saldó con eliminación prematura y con el viaje de Alcaraz al diván para liberarse mentalmente y volver a conectar consigo mismo antes de volver a empuñar la raqueta.

Lo hará este martes sobre la tierra batida de Montecarlo contra Báez. Cambio de superficie, de rival y de actitud. Más de 14 días liberadores para Alcaraz, que no había gozado de apenas descanso desde que empezó el año. Disputó un amistoso con Sinner en Corea del Sur, de ahí fue a Australia y, tras dos semanas y el primer Grand Slam del año en el bolsillo, se desplazó a Doha donde también conquistó el título. Su 2026 solo hablaba tenístico y el vaso se desbordó.

«Llevaba acumulado, torneo tras torneo, una evaluación constante en cada partido. El deportista es un ser humano por más que se tienda a atribuirle características sobrenaturales. Son seres humanos que sienten, piensan, tienen emociones… Hay que dar espacio a que el deportista libere y cierre de manera sana un torneo para poder seguir. También hay que digerir la victoria y el éxito, y a veces vamos acumulando emociones muy intensas y no damos espacio y tiempo a sanar», explica a OKDIARIO Josefina Cutillas, psicóloga de Carlos Alcaraz durante su etapa de formación tenística.

Tan importante es gestionar la crudeza de una derrota como el éxtasis de una victoria importante. Y la de Alcaraz en Australia respondió a lo segundo. Se convirtió en el tenista más joven de la historia en ganar todos los Grand Slams, palabras mayores. De ahí, casi sin descanso, fue al ATP 500 de Doha que también ganó y  afrontó una gira norteamericana -Indian Wells y Miami- donde llegó el bajón. Algo así como la resaca emocional.

«Suele pasar que cuando hay mucho ritmo y la exigencia demanda alta concentración física y mental, se aguanta ese ritmo. Pero cuando tu cuerpo siente que hay ese estrés o necesidad de tener que cumplir determinados objetivos, es como que nos relajamos. Ese bajón ocurre después de haber ido acumulando muchísima presión y muchísimo estrés sostenido en el tiempo, que al final es imposible mantener, aunque nosotros pensamos que podemos hacerlo. El organismo, quizá ante un objetivo que no es tan motivador o no nos resulta tan ilusionante, responde bajando la intensidad», asegura Cutillas.

Murcia como vía de oxígeno para Alcaraz

¿Qué hizo Alcaraz para salir del bucle? Regresó y se refugió en su Murcia natal con su familia y amigos. «Hay que tener esas microdesconexiones y fuentes de bienestar para dar espacio de escucha y de liberación, no para no acumular. Precisamente esa es una de las fortalezas de Alcaraz, que sigue conectando con su niño interior que le transporta a la ilusión de sus inicios, a la ambición y la superación personal que ha tenido siempre. Lo que le motiva a ser mejor es competir contra él mismo. Mantiene su esencia», recalca Josefina.

Cutillas trabajó la mente del tenista desde los 7 años hasta los 15, cuando Carlitos se acercaba al profesionalismo.  «Cuando era niño empezamos con conceptos sobre lo que es ganar, lo que es perder y también a gestionar la primeras emociones. También el renunciar a ciertas cosas por el deporte, que es importante conocer ese escenario», detalla. Alcaraz sigue siendo el mismo murciano que disfrutaba sobre la pista de tenis, aunque ahora lo hace con un palmarés caudaloso. Este martes debuta en Montecarlo, donde defiende título y mentalidad. Alcaraz también es Carlitos.

Lo último en Deportes

Últimas noticias