Toda la verdad sobre la inyección de hormonas en pollos: los productores avícolas y agrícolas revelan impactantes sorpresas
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En Estados Unidos se realizó un estudio comparativo para analizar las diferencias entre los pollos que llegaban al mercado a finales de la década de los 50 y los que se producían a comienzos del siglo XXI. Para ello, los investigadores alimentaron a los animales con las dietas utilizadas en cada una de esas épocas y observaron importantes diferencias en su desarrollo.
Los pollos alimentados con la dieta tradicional de mediados del siglo XX crecían a un ritmo hasta cuatro veces más lento que aquellos que recibían la alimentación moderna. Estos resultados muestran que la mejora en el crecimiento de los pollos no está relacionada con el uso de hormonas, sino con los avances logrados en áreas como la genética, la nutrición animal y la formulación de piensos.
Inyección de hormonas en pollos: ¿mito o realidad?
@ingdetusalimentos ¿El pollo tiene hormonas? NO, pollo no tiene hormonas! 🐥💉 Al pollo no le inyectan hormonas y aquí te explico detalladamente por qué!! Básicamente es MUY costoso, no sirve de nada y está prohibido en muchos países!!!🚫 Si tienes cualquier duda, déjamela por aquí Muchas gracias por verme, comentar y compartir, tam #hormonas #pollo #hormonas #alimentossaludables #mitosdealimentos #ciencia #ingenieriaenalimentos #aprendeentiktok #datoscuriosos #hormonas #mitos ♬ Monkeys Spinning Monkeys – Kevin MacLeod & Kevin The Monkey
En este contexto, el Dr. Tharwat El-Zeiny, vicepresidente de la Unión de Productores Avícolas de Egipto, confirmó que lo que se dice sobre el uso de hormonas en las granjas avícolas son solo viejos rumores que resurgen de vez en cuando, sin estar basados en ninguna evidencia científica ni estudio documentado. Asimismo, explicó que la industria avícola es una de las que más depende de cálculos precisos de costes y producción, y explicó que el uso de hormonas no puede ser una opción para los criadores, porque su coste supera con creces cualquier posible beneficio económico.
Cualquier productor busca maximizar la eficiencia de producción al menor coste posible, por lo que recurrir a materiales caros como las hormonas es totalmente contrario a los fundamentos económicos sobre los que se basa la industria avícola. Por otro lado, aseguró que el desarrollo experimentado por la industria durante las últimas décadas se debe a la selección genética y a los programas de mejora de razas, que han logrado producir razas caracterizadas por un rápido crecimiento y altas tasas de conversión de alimento en carne, además de la aplicación de programas de alimentación precisos basados en las necesidades nutricionales de las aves.
Por su parte, la Dra. Hanan Qarni, Directora General de Mataderos de la Autoridad General de Servicios Veterinarios del Ministerio de Agricultura de Egipto, confirmó que todo lo que se está difundiendo sobre la inyección de hormonas en las aves de corral para aumentar su peso es completamente falso. «El aumento en el peso de las aves de corral se debe al gran desarrollo en la mejora genética, así como a programas de alimentación equilibrados y a una gestión profesional de las granjas, y no al uso de hormonas. Las razas modernas de ganado cárnico se han desarrollado genéticamente durante muchos años para alcanzar pesos de entre 2 y 2,5 kilogramos en un plazo de 35 a 40 días, lo que constituye una tasa de crecimiento normal y aprobada a nivel global».
La explicación de una ingeniera de alimentos
Mariana Zapién, ingeniera en alimentos y divulgadora científica, explica en redes sociales por qué una de las creencias más extendidas sobre el pollo no tiene base científica: la idea de que estas aves reciben hormonas para crecer más rápido. Asegura que se trata de un mito sin sentido científico ni económico, ya que los pollos destinados al consumo llegan al mercado cuando todavía son muy jóvenes, normalmente entre las seis y nueve semanas de vida, y no hay manera de que se vean efectos de crecimiento en tan poco tiempo.
Además, algunas sustancias hormonales podrían interferir con determinados procesos del organismo del animal, por lo que no servirían para conseguir un crecimiento más rápido. A esto se suma que, para que las hormonas tuvieran algún efecto, deberían aplicarse mediante métodos específicos, como inyecciones intravenosas o implantes subcutáneos, procedimientos que aumentarían enormemente los costes de producción.
«Cada una de esas dosis es demasiado cara, hasta el punto de representar más del 50% del coste de producir un pollo, haciendo que dejara de ser una carne económica y accesible», señala Mariana. Además, recuerda que el uso de hormonas en la producción avícola está prohibido en numerosos países, lo que convierte esta práctica en algo inviable dentro de la industria alimentaria actual.
Entonces, ¿por qué los pollos crecen más rápido que antes? «Esto es gracias a la tecnología y a la ciencia que se utiliza para producir pollo. Existe un área especializada, la ciencia avícola, que combina conocimientos de genética, nutrición, alimentación, bioquímica, inmunología y otras disciplinas para mejorar el crecimiento y la calidad del animal»,concluye.