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Los meteorólogos instan a cerrar con urgencia todas las ventanas y persianas a partir de esta hora

Cerrar ventanas y persianas
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

España encara un mes de agosto dominado por las altas temperaturas, aunque los modelos meteorológicos comienzan a apuntar hacia un posible cambio de patrón en las próximas semanas. Después de varias olas de calor y de jornadas con máximas superiores a los 40 grados, la segunda quincena podría estar marcada por un ambiente más inestable, con mayor presencia de tormentas y un descenso moderado de las temperaturas.

Según la AEMET, las precipitaciones podrían situarse por encima de la media en la segunda quincena de agosto. De confirmarse, este escenario estaría asociado a un mayor riesgo de tormentas eléctricas, capaces de descargar lluvias intensas en poco tiempo y de forma muy localizada, razón por la cual los expertos recomiendan cerrar todas las ventanas y persianas a partir de una determinada hora.

La hora a partir de la cual deberías cerrar las ventanas y persianas

Más allá de la recomendación de cerrar las ventanas y persianas durante las horas centrales del día por el aumento de temperaturas, también hay que prestar especial atención a las tormentas de verano, que se pueden formar en cuestión de minutos. Por ello, los meteorólogos recomiendan realizar este gesto antes de que llegue la tormenta, especialmente a partir de media tarde, que es cuando se suelen desarrollar con mayor frecuencia.

Durante los meses estivales, el calentamiento del suelo favorece la formación de nubes de desarrollo vertical. Si a ese calor se suma suficiente humedad e inestabilidad, pueden desencadenarse tormentas con lluvias torrenciales, fuertes rachas de viento, granizo e incluso una elevada actividad eléctrica. En muchas ocasiones, estos fenómenos aparecen de forma muy localizada y evolucionan con rapidez, dejando poco margen para reaccionar.

Mantener las ventanas abiertas cuando se aproxima una tormenta puede provocar la entrada repentina de lluvia impulsada por el viento, mojando muebles, suelos, electrodomésticos y aparatos electrónicos. Además, las corrientes de aire generadas por las rachas intensas pueden hacer que puertas y ventanas se cierren de golpe, con el consiguiente riesgo de roturas. Los expertos también aconsejan bajar las persianas, sobre todo si existe riesgo de granizo.

La AEMET recuerda que las tormentas de verano son difíciles de predecir con exactitud y pueden variar de intensidad en cuestión de minutos.

¡Cuidado con la ducha!

Uno de los riesgos menos conocidos de las tormentas eléctricas está relacionado con una actividad tan cotidiana como ducharse. Aunque pueda parecer una advertencia exagerada, los expertos recuerdan que durante una tormenta existe un pequeño riesgo de sufrir una descarga eléctrica si un rayo alcanza un edificio o una infraestructura cercana.

La explicación está en que los rayos transportan una enorme cantidad de energía y, cuando impactan sobre una vivienda, la corriente puede propagarse a través de materiales conductores. En las viviendas con instalaciones metálicas, esa electricidad puede viajar por las tuberías del agua y otros elementos conectados a la red de fontanería.

El agua, especialmente cuando circula por tuberías metálicas, puede actuar como conductor de la corriente. Por este motivo, los expertos recomiendan evitar ducharse, bañarse o manipular grifos durante una tormenta eléctrica intensa. Aunque la probabilidad de que un rayo afecte directamente a una vivienda es reducida, las consecuencias pueden ser graves si se produce una descarga.

El riesgo también puede aumentar por la presencia de calentadores de agua, tuberías metálicas y otros elementos conductores instalados en el hogar. Además de evitar la ducha, durante una tormenta también es recomendable no utilizar aparatos conectados a la corriente eléctrica y evitar el contacto con tuberías, grifos o fregaderos metálicos.

Predicción de la AEMET

La semana del 3 y el 9 de agosto arrancará con un alivio térmico tras el intenso calor de los últimos días, aunque a partir del miércoles los termómetros volverán a subir. Las temperaturas se moverán, en líneas generales, en valores habituales para esta época del año en el oeste peninsular, mientras que en el resto del territorio permanecerán por encima de la media. Las precipitaciones se concentrarán principalmente en Galicia y áreas cercanas, sin descartar tormentas de evolución durante la tarde en zonas montañosas.

De cara a la semana del 10 al 16 de agosto, la incertidumbre aumenta, como ocurre con las previsiones elaboradas a tantos días vista. Con los datos disponibles en estos momentos, el escenario más probable apunta a temperaturas superiores a las normales en prácticamente toda España, lo que favorecería un nuevo episodio de calor intenso. En cuanto a las lluvias, no se aprecia una tendencia definida y, en cualquier caso, lo habitual en estas fechas es que sean escasas.

Para la semana del 17 al 23 de agosto la incertidumbre es aún mayor, aunque los modelos sugieren que las temperaturas podrían acercarse a los valores habituales de mediados de agosto en gran parte del país. Además, comienza a vislumbrarse una mayor probabilidad de precipitaciones en el nordeste peninsular, el litoral mediterráneo y Baleares, especialmente en forma de tormentas.

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