Historia

¿Por qué casi todas las cremalleras tienen las letras YKK y qué significan?

Los trucos definitivos para arreglar una cremallera atascada
cremalleras
Gemma Meca
  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Todas las cremalleras tienen las letras YKK, el significado de estas siglas nos introduce en la historia de este curioso invento. A lo largo de la historia de la humanidad, la ropa es uno de los elementos que más ha evolucionado. No sólo en cuanto a tejidos o forma de procesarse se refiere, hoy en día el trabajo en cadena permite crear cientos o miles de prendas a una velocidad vertiginosa. Se ha perdido ese trabajo artesanal que ponía límite a la producción de piezas.

Las grandes marcas y las de bajo coste compiten por ofrecer un producto de calidad con unos detalles en los que nos fijamos cada vez más. No sólo la estética de la pieza, sino también esos botones o cremalleras que nos hacen la vida más fácil. Parecen simples piezas, pero cambiaron la manera de vestirse e incluso salvaron vidas. Disponer de unas botas o de un uniforme que se puede poner rápidamente es esencial para militares en las distintas guerras mundiales, pero también nos permiten ajustar una ropa que sorprende con algunas siglas importantes. Nos podemos asegurar a partir de ahora que las cremalleras tienen estas importantes letras YKK.

Las cremalleras que cambiaron la historia de la humanidad

La cremallera es un invento relativamente moderno que realmente puede cambiar por completo una historia de la moda que gana en tiempo y en velocidad. Los expertos de Cabosa Grup nos sumergen en la historia de este elemento que ahora parece imprescindible: «La invención de la cremallera moderna fue en realidad un proceso largo que involucró a diferentes inventores. El creador de la máquina de coser, Elias Howe, recibió una patente en 1851 para un “Cierre automático y continuo de ropa”. Aunque fue una buena idea, no lo comercializó porque en ese momento estaba dedicando todo su tiempo  promocionando la máquina de coser. 40 años más tarde, Whitcomb Judson mejoró la idea de Howe y comenzó a comercializar lo que él llamó un “ CorcheteLocker.” Él lo diseñó para ser un elemento de fijación para el calzado y producir su nuevo dispositivo. El producto debutó en la Feria Mundial de 1893 en Chicago, sin éxito. Finalmente fue Gideon Sundback quien continuó con su diseño  en 1913, quien trabajó en Universal Fastener Company en Hoboken, Nueva Jersey. Creó una patente por su ” Cierre separable ” en 1917. El diseño de Sundback aumentó el número de elementos de sujeción a 5 dientes por centímetro e incluyó dos filas de dientes entrelazados que se unían con la ayuda de un deslizador. Su diseño fue el primer cierre que se asemejaba a lo que ahora conocemos como una cremallera».

Siguiendo con la misma explicación: «Pero a Sundback no se le ocurrió el nombre “cremallera”, fue desarrollado por BF Goodrich Company quienes utilizaron el dispositivo de Sundback como un cierre en un nuevo tipo de botas de goma. Llamaron al dispositivo  ” cremallera ” y así quedo hasta nuestros días. Al principio, las cremalleras se usaban principalmente en botas y bolsas para tabaco. Pasarían 2 décadas antes de que la industria de la moda comenzara a usar la cremallera de forma habitual en las prendas de vestir. Uno de los primeros usos, en el cierre fue reemplazar los botones en los pantalones de los hombres por cremalleras».

Todas las cremalleras tienen las siglas YKK

Después de que se popularizara este elemento desde Japón nos llegó una forma de fabricarla que lo cambiaría todo. Con un sistema patentado que le daba seguridad y que permitía reforzar este cierre que en aquellos tiempos estaba diseñado para toda la vida.

Las prendas de mediados del siglo XX se vieron beneficiadas por una serie de detalles que las hacían casi indestructibles. Estaban hechas para durar o de pasar incluso de generación en generación y en parte era gracias a un tipo de piezas que encajaban a la perfección, diseñadas para poder cumplir con su función sin errores.

Además del nombre y el origen, debemos tener en cuenta que gran parte de estas cremalleras pueden ser de fabricación española, un plus a estas siglas: «La historia de YKK España nace en Japón, donde en 1934 Tadao Yoshida creó la compañía. El nombre YKK significa «Yoshida Kogyo Kabushikikaisha», que equivaldría a Yoshida S.A. En 1970 YKK escoge Barcelona como emplazamiento de la oficina comercial para su filial en España, dado el dinamismo industrial y principalmente textil de la zona, así como por las estructuras de comunicación viarias, aéreas y portuarias existentes. En 1976 se inaugura la fábrica a las afueras de Tortosa, para atender el mercado doméstico de una manera mucho más rápida. Desde entonces y hasta el año 2000 se fueron ampliando naves de fabricación hasta alcanzar los casi 65.000m2 de superficie. En 1998 YKK España obtiene por primera vez el certificado en el Sistema de gestión de la calidad. A partir de entonces se ha ido sucediendo la obtención de otros certificados como el de Sistema de gestión ambiental en 2005 y el de Sistemas de gestión de salud y seguridad en el trabajo en 2019».

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