Muhammad Ali, boxeador: «Quien no es lo bastante valiente para asumir riesgos no logrará nada en la vida»
El mejor deportista de todos los tiempos dejó grandes frases como esta dedicada a arriesgar en la vida
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Muhammad Ali es recordado por ser uno de los grandes campeones del mundo del boxeo, también considerado de GOAT, es decir el mejor de todos los tiempos (greatest of all time) y además alguien que luchó por los derechos humanos y dejó frases que todavía se recuerdan fuera del mundo del deporte. Su facilidad para hablar ante los medios, provocar a sus rivales y defender sus opiniones formaba parte de un personaje que terminó siendo casi tan conocido como sus combates. Entre esas declaraciones se encuentra una sobre el riesgo que pronunció durante los años setenta y que encaja especialmente bien con algunas de las decisiones que tomó a lo largo de su carrera.
«Quien no es lo bastante valiente para asumir riesgos no logrará nada en la vida», afirmó el boxeador. La cita aparece recogida en 1977, cuando se encontraba hablando con varios periodistas, y no quedó como un comentario aislado. Tres años más tarde volvió a recurrir a la misma idea durante otra entrevista. No resulta extraño que Ali hablara del riesgo. Buena parte de su carrera estuvo marcada por decisiones difíciles, algunas con consecuencias que iban mucho más allá del cuadrilátero. Se enfrentó a boxeadores que partían como favoritos y mantuvo sus convicciones cuando hacerlo podía perjudicarle profesionalmente. Su negativa a incorporarse al Ejército durante la guerra de Vietnam y el célebre combate contra George Foreman muestran caras muy distintas de esa forma de actuar.
Muhammad Ali: «Quien no es lo bastante valiente para asumir riesgos no logrará nada en la vida»
Una de las primeras referencias documentadas hacia esta frase aparece en abril de 1977, cuando Ali se encontraba promocionando un combate. Sus declaraciones ante un grupo de periodistas fueron recogidas por el diario estadounidense Fort Lauderdale News. «Quien no es lo bastante valiente para asumir riesgos no logrará nada en la vida», dijo entonces e incluso se preocupó de comprobar que uno de los periodistas hubiera anotado sus palabras y volvió a pronunciarlas más despacio.
Después explicó qué relación encontraba entre aquella reflexión y su profesión. «El riesgo es la razón por la que me pagan tanto dinero», señaló. Subirse al ring suponía aceptar que podía perder, recibir golpes o enfrentarse a un rival superior, y esa posibilidad formaba parte del precio de su trabajo.
En 1980, Ali volvió a utilizar la frase durante una entrevista con el periodista Bill Brubaker. Llevaba 18 meses sin competir y preparaba su regreso al ring. Para hablar de la importancia de arriesgarse puso como ejemplo a Cristóbal Colón, que siguió adelante con su viaje pese a las dudas y advertencias que encontró. Su relato incluía la vieja historia de que Colón podía caer por el borde del océano porque se pensaba que la Tierra era plana. Esa parte no es históricamente correcta, pero permite entender el argumento que quería plantear Ali: si una persona abandona ante la posibilidad de equivocarse, difícilmente llegará a comprobar hasta dónde podía haber llegado.
Las decisiones con las que Ali puso en riesgo su carrera
Nacido en Louisville (Kentucky) en 1942, Muhammad Ali llegó a campeón mundial de los pesos pesados con apenas 22 años tras vencer a Sonny Liston. Por entonces todavía era conocido como Cassius Clay, nombre que abandonó tras su conversión al islam. En 1967, se negó a incorporarse al Ejército estadounidense durante la guerra de Vietnam por motivos religiosos. La decisión le costó una condena, el título y más de tres años alejado del boxeo. En 1971, el Tribunal Supremo anuló la condena. Ali regresó al primer nivel y en 1974 protagonizó uno de sus combates más famosos. Se enfrentó al invicto George Foreman en el Rumble in the Jungle y, pese a no partir como favorito, ganó por KO en el octavo asalto y recuperó el título mundial.
Una frase que encaja con su forma de entender el boxeo
Ali no terminó su carrera invicto. Se retiró con 56 victorias y cinco derrotas, pero consiguió ser campeón mundial de los pesos pesados en tres ocasiones y protagonizó algunos de los combates más recordados de la historia.
Sus palabras de 1977 tampoco planteaban que todos los riesgos acabaran necesariamente bien. Precisamente, su argumento partía de aceptar la posibilidad de perder. Lo que rechazaba era renunciar de antemano únicamente por miedo al resultado. Fuera del ring tomó decisiones que le costaron años de competición y dentro de él aceptó peleas en las que no era favorito. Esa combinación explica por qué su frase continúa apareciendo ligada a su figura casi medio siglo después de que la pronunciara.
Muhammad Ali murió el 3 de junio de 2016, a los 74 años. Para entonces llevaba décadas convertido en una de las grandes figuras del deporte mundial. Entre todo lo que dejó fuera del cuadrilátero permanece aquella advertencia de 1977 y es que quien no esté dispuesto a asumir algún riesgo tendrá mucho más difícil conseguir aquello que todavía no tiene.