Los exportadores de castañas lo tienen claro: para matar los gusanos que tienen las castañas, lo recomendable es sumergirlas 45 minutos en agua a 50 °C
Las castañas son uno de los productos más característicos del otoño, pero tienen un problema que puede arruinar su consumo y conservación: los gusanos que aparecen en su interior.
La industria conoce un procedimiento para combatirlos sin deteriorar el fruto. Consiste en sumergir las castañas en agua caliente a 50 °C durante 45 minutos, un tratamiento que permite eliminar las larvas y los huevos de los insectos.
Cómo eliminar los gusanos de las castañas con agua a 50 grados
La presencia de insectos es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la industria de la castaña. Estos organismos pueden dañar el fruto desde el interior y dificultar tanto su almacenamiento como su comercialización.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) explica que las castañas presentan unas características que complican su conservación. Su pulpa contiene más de un 50% de agua y su cubierta exterior permite el intercambio de gases con el ambiente. Estas condiciones favorecen el deterioro provocado por insectos y hongos.
Para solucionar este problema, la industria utiliza un procedimiento conocido como termohidroterapia. El método consiste en introducir las castañas en recipientes metálicos y sumergirlas en baños de agua caliente a una temperatura de 50 °C durante 45 minutos.
Según recoge la FAO en su documentación sobre almacenamiento y procesamiento de este fruto, la combinación de temperatura y tiempo permite inutilizar las larvas y los huevos de los insectos que puedan encontrarse en el interior de las castañas.
La temperatura no se elige al azar. El organismo explica que los 50 °C representan el límite que pueden soportar las proteínas del fruto sin que se produzca una desnaturalización. Por su parte, los 45 minutos responden al tiempo necesario para neutralizar los diferentes estadios de desarrollo de los insectos.
Qué ocurre después de sumergir las castañas durante 45 minutos
El tratamiento térmico no termina cuando se cumple el tiempo de inmersión. La FAO explica que, una vez transcurridos los 45 minutos, los operarios introducen las castañas en agua fría para reducir su temperatura.
Después, las extienden para que se sequen. Este último paso es importante para evitar que la humedad acumulada durante el procedimiento perjudique la conservación del producto.
La termohidroterapia tiene una aplicación relevante en las castañas destinadas a la exportación. Puede utilizarse antes del proceso de curado tradicional o sustituirlo por completo. Además, presenta una ventaja: no modifica de forma significativa las propiedades de conservación del fruto.
Otro método para conservar las castañas y detectar las que tienen gusanos
La industria también utiliza la hidroterapia, un procedimiento diferente que no recurre al agua caliente. En este caso, las castañas permanecen sumergidas en agua a temperatura ambiente durante un periodo de entre cuatro y diez días.
Durante ese tiempo, los frutos deteriorados, vacíos o afectados por gusanos flotan y quedan separados del resto. Así, el proceso permite realizar una primera selección y retirar las piezas que no reúnen las condiciones adecuadas.
Tras el tratamiento, los operarios extienden las castañas en capas de entre 40 y 50 centímetros, en espacios bien ventilados. Después, las remueven periódicamente hasta que pierden la humedad.
La selección también continúa en las fases posteriores del procesamiento. Según la FAO, los trabajadores retiran las castañas atacadas por insectos, rotas o defectuosas antes de su comercialización.