La enseñanza de Don Quijote a Sancho Panza sobre justicia y liderazgo: «Aparta las mientes de tu injuria y ponlas en la verdad del caso»

En la segunda parte de la novela Don Quijote de la Mancha, Don Quijote se despide de Sancho Panza antes de que este parta a gobernar la ínsula de Barataria, un señorío que le habían prometido los duques, el cual, sin embargo, formaba parte de una cruel mentira.
Durante el capítulo 42 de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha, Don Quijote le da a su escudero una larga serie de consejos sobre cómo comportarse en el cargo de gobernador.
Entre esos consejos destaca uno sobre cómo impartir justicia, pensado para los pleitos más delicados, los que involucran a un enemigo personal. Don Quijote le advierte a Sancho Panza que, si le toca juzgar una causa contra alguien con quien tiene una rencilla propia, debe dejar ese rencor a un lado y fijarse solo en lo que demuestran los hechos.
¿Qué consejo le da Don Quijote a Sancho Panza sobre la justicia y el liderazgo?
«Cuando te sucediere juzgar algún pleito de algún tu enemigo, aparta las mientes de tu injuria y ponlas en la verdad del caso», le dice Don Quijote a Sancho Panza durante la segunda parte de la novela. El propio Don Quijote explica el motivo, ya que los errores que se cometen por rencor propio «las más de las veces serán sin remedio».
El resto del pasaje amplía la misma idea de imparcialidad. Don Quijote le pide a Sancho Panza que «no se deje ganar por las lágrimas de una mujer hermosa a la hora de juzgar, y que evite añadir insultos a un castigo ya merecido».
Don Quijote también le pide que, como gobernante, trate al culpable como «hombre miserable, sujeto a las condiciones de la depravada naturaleza nuestra». Agrega que, siempre que sea posible sin agravio de la otra parte, hay que aplicar la misericordia con más peso que el rigor de la ley.
Miguel de Cervantes y la publicación de la segunda parte de El Quijote en 1615
La segunda parte de Don Quijote de la Mancha se publicó en 1615, diez años después de la primera novela. Miguel de Cervantes la escribió, en parte, para reclamar la autoría de la historia, después de que en 1614 circulara una continuación falsa firmada por Alonso Fernández de Avellaneda, según cuentan desde el Centro Virtual Cervantes.
Miguel de Cervantes fue bautizado el 9 de octubre de 1547 en Alcalá de Henares y falleció el 22 de abril de 1616 en Madrid, apenas unos meses después de completar la obra que hoy se conoce como El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.
La imparcialidad de Don Quijote como guía para resolver conflictos laborales entre compañeros o jefes
El consejo de Don Quijote, según la versión compartida por el Centro Virtual Cervantes del Instituto Cervantes, se aplica directamente a un problema habitual en el trabajo: decidir sobre un conflicto cuando una de las partes es alguien con quien ya existe una tensión previa.
Un jefe que evalúa el desempeño de un empleado con el que tuvo un roce enfrenta el mismo dilema que Sancho Panza. Lo mismo le pasa a un compañero que media entre otros dos con los que no se lleva bien. La advertencia de Don Quijote sirve de guía en esos casos, ya que separa el rencor personal del hecho que hay que resolver.
Actuar desde el resentimiento en un entorno laboral tensa aún más la relación entre compañeros o entre jefe y empleado. El error que resulta de esa decisión suele quedar, como advierte Don Quijote, sin remedio.