Curiosidades
Psicología

Antoni Bolinches, psicólogo, sobre el amor: «Las parejas más estables tienen un mayor grado de madurez que les permite gestionar las divergencias»

El psicólogo Antoni Bolinches conoce cuál es el secreto de las parejas estables y duraderas. El secreto no radica en encontrar una «media naranja» perfecta ni en la ausencia de conflictos, sino en el crecimiento personal y la madurez de los miembros. «Lo relevante es el grado de madurez para gestionar las diferencias», contempla el psicólogo. Las parejas más sólidas no son necesariamente las que más cosas tienen en común, sino aquellas que tienen un nivel de madurez individual elevado. Esto les permite gestionar las divergencias, aceptar los defectos del otro y negociar los desacuerdos sin destruir el vínculo.

«Si el posicionamiento es muy antagónico y las personas son muy fanáticas, ni siquiera llegarían a ser pareja. ¿Qué ocurre si uno es del Barça y el otro del Madrid? No pasa nada, a menos que sean fanáticos. Cuanto mayor es la divergencia y menor el grado de madurez, más inviable es la relación», afirma Bolinches.

Una buena elección de pareja

En cuanto al terreno sentimental, el psicólogo revela las claves para saber si la elección de la persona con la que se quiere compartir el resto de la vida es correcta. «Las cuatro patas de la pareja son un buen ensamblaje sexual, unos caracteres compatibles, una escala de valores similar y un proyecto de vida convergente», remarca.

Sin embargo, sigue insistiendo en que lo verdaderamente importante sigue recayendo en la madurez. «Pero es aún más relevante el grado de madurez de ambas partes para gestionar las pequeñas divergencias en cada uno de estos cuatro parámetros. Lo importante es gestionar bien las diferencias, respetarse y poder ser uno mismo estando con el otro».

¿Relación tóxica?

Bolinches advierte de las señales que pueden indicar que las personas estén en una relación tóxica. «Cuando empiezas a traicionar tus principios o valores para no perder la relación con alguien, debes encender el botón de alarma. La clave es que puedas estar con el otro sin dejar de ser tú mismo», confirma. El experto aclara que en una relación tóxica, los miembros se comportan de forma infantil o neurótica. Al no poseer las herramientas emocionales para gestionar las divergencias, recurren al reproche, los celos y la manipulación.

«Tanto en la amistad como en el amor, si necesitamos que nos quieran mucho, a veces dejamos de ser nosotros para que nos quieran los demás. Y esta es la peor inversión de nuestra vida», explica el especialista.