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CONCIERTO

Shakira monta el último aquelarre de la loba en Madrid: cinco invitados, lluvia de drones y un guiño a Antonio de la Rúa

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

«No me quiero ir. Va a ser muy difícil irse de España». Shakira no necesitó demasiado para poner en palabras lo que miles de personas llevaban horas sintiendo. La loba tenía una última cita con Madrid y, aunque la despedida estaba anunciada, nadie parecía preparado para el momento en que sus trece noches en la capital llegasen a su fin. COOL ha estado allí para vivir el último aullido de la colombiana en nuestro país, una cita especial que la propia artista anunció esa misma semana para hacerla coincidir con el Día de la Hispanidad y que terminó convirtiéndose en una de las noches más emocionantes de toda su residencia europea.

La loba se hizo esperar. Con el cielo de Madrid tiñéndose de rojo y el Macondo Park a rebosar, los miles de seguidores que habían conseguido una entrada para la última noche apuraban los minutos entre la expectación y las ganas de volver a escucharla. Shakira apareció finalmente sobre el escenario en torno a las 21:05 horas, con algo más de media hora de retraso respecto al horario previsto. Pero si algo ha demostrado la artista durante estas semanas es que sabe cómo mantener a su manada pendiente de cada movimiento. Y esta vez había motivos de sobra para no perderse ni un segundo: cinco invitados, un paseo entre los fans con rostros conocidos, un repertorio cargado de himnos y un discurso mucho más personal de lo habitual.

Shakira durante uno de sus conciertos en Madrid. (Foto: Europa Press)

El Estadio Shakira volvió a congregar a unos 55.000 espectadores en una ciudad temática que ha transformado durante semanas el paisaje musical de Madrid. Desde que el pasado 18 de septiembre la de Barranquilla abrió las puertas de su particular Macondo, más de 700.000 personas han pasado por el recinto para disfrutar de una experiencia que iba mucho más allá de un concierto. Pelucas, orejas de loba, pañuelos y máscaras volvieron a poblar el recinto en una última noche en la que nadie parecía dispuesto a marcharse sin llevarse un recuerdo. La despedida era especial también por lo que había detrás: una producción levantada con la participación de más de 10.000 personas y un despliegue que convirtió cada fecha en una pequeña ciudad dentro de la ciudad.

Laura Escanes y otras cuatro protagonistas en la última caminata de Shakira

Antes de que comenzase el espectáculo, una de las estampas más reconocibles de esta residencia volvió a repetirse por última vez. Shakira recorrió el camino hacia el escenario acompañada de cinco mujeres que se convirtieron en sus últimas caminantes en Madrid: Laura Escanes, Nuria Roca, Pilar Vidal, Blanca Padilla y Esther Cañadas. Vestidas con los característicos conjuntos plateados, las cinco compartieron con la artista ese paseo que, concierto tras concierto, se ha convertido en uno de los momentos más esperados por el público y en una oportunidad para ver a numerosos rostros conocidos sumarse al universo de la loba.

Laura Escanes en el concierto de Shakira. (Foto: RRSS)

La colombiana inauguró esta tradición el pasado 18 de septiembre, en el primer concierto de su residencia europea, con Chanel y Vicco como acompañantes. En la segunda cita tomaron el relevo Paula Echevarría y Lola Lolita, mientras que en la tercera se unieron Marta Díaz y La Jedet. Desde entonces, la caminata ha reunido a artistas, actrices, presentadoras, modelos e influencers, convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de cada noche. Por el recorrido también han pasado nombres como Ptazeta, Xuso Jones, Álvaro Morte, Carolina Marín y Eva Soriano, además de Sara Carbonero, Paz Vega, Sandra Golpe, Ana Peleteiro y Javi Hoyos.

«Hoy y siempre somos uno»: Shakira se abre ante 55.000 personas

La colombiana arrancó el concierto repasando distintas etapas de su carrera, desde sus temas más recientes hasta aquellas canciones que llevan décadas acompañando a sus seguidores. La fuerte y Girl Like Me dieron paso a Las de la intuición, Estoy aquí, Inevitable y Si te vas, antes de continuar con Te felicito, TQG y Don’t Bother. Todo ello, arropado por una producción audiovisual de gran formato que combinaba pantallas gigantes, efectos visuales, animaciones y recursos creados con inteligencia artificial (IA) para acompañar cada canción y sumergir al público en el universo de la artista. La tecnología se convirtió en una pieza más de la puesta en escena, con imágenes que reforzaban la narrativa del espectáculo y transiciones que conectaban las distintas etapas de su trayectoria.

Entre cambios de vestuario, vídeos y una escenografía milimetrada, Shakira fue demostrando que su repertorio es también un recorrido por las distintas versiones de sí misma: la joven que conquistó al público con sus primeras canciones, la estrella internacional que hizo bailar a varias generaciones y la mujer que ha convertido sus experiencias personales en algunos de los mayores éxitos de los últimos años. Pero esta última noche tenía algo diferente. En uno de los momentos en los que decidió detenerse para hablar directamente con el público, Shakira reconoció que estas semanas habían sido tan históricas como complicadas. «Este mes ha sido, yo creo, de los más importantes de mi carrera. Esta residencia para mí ha sido histórica», confesó ante los asistentes, antes de admitir que también había atravesado momentos difíciles por la salud de su padre y por situaciones personales que han marcado su vida en los últimos tiempos.

La artista, que no quiso esconder la parte menos amable de una etapa tan intensa, encontró en el público el impulso para seguir adelante. «Ustedes verdaderamente hacen que el tiempo se detenga y que yo tenga la fuerza, porque me la dan ustedes, para salir cada noche al escenario con una alegría total y el corazón lleno», aseguró. Y añadió una de las frases más significativas de la noche: «Ustedes me han hecho disfrutar como si estuviera empezando mi carrera y eso jamás se me va a olvidar».

Shakira durante uno de sus conciertos en Madrid. (Foto: Europa Press)

Shakira también reflexionó sobre las caídas y la manera en que las dificultades pueden transformar a una persona. «La vida tiene formas de compensar lo malo y esta es una de ellas», expresó ante las miles de personas que la escuchaban. Un mensaje que encaja con el espíritu de ‘Las mujeres ya no lloran’, el proyecto con el que ha convertido algunos de los episodios más difíciles de su vida en canciones coreadas por estadios enteros. «Cada vez que nos caemos y nos levantamos, nos levantamos mucho más sabias», añadió, reivindicando la fuerza que se encuentra después de los golpes.

Antonio de la Rúa, el nombre inesperado de la despedida

Uno de los momentos más llamativos del discurso llegó cuando Shakira quiso dar las gracias a una persona que forma parte de su historia desde hace muchos años: Antonio de la Rúa. El abogado y empresario argentino, con quien mantuvo una relación sentimental durante más de una década, recibió un agradecimiento público que sorprendió por el cariño y la naturalidad con los que la cantante se refirió a él. «Quiero darle las gracias a este, quien un día fue mi compañero y hoy es un gran amigo. Amigo del alma. Antonio de la Rúa. Antonio, gracias. Gracias por tu amistad», pronunció la colombiana ante el público. La mención tuvo un significado especial en una noche dedicada a repasar su trayectoria y a agradecer el apoyo recibido durante una residencia que ha requerido meses de trabajo y una infraestructura extraordinaria. De la Rúa ha estado vinculado a esta etapa de la artista y a la creación de Macondo Park, y Shakira quiso reconocerlo delante de las 55.000 personas que la acompañaban.

El agradecimiento fue también una de las imágenes más personales de la despedida. Después de años en los que sus relaciones sentimentales han ocupado titulares, la cantante puso el foco en la amistad y en la capacidad de transformar los vínculos con el paso del tiempo. «Porque en la vida todo se transforma, como dice Drexler», señaló antes de dedicarle esas palabras. Un gesto inesperado que dejó claro que la última noche en Madrid no iba a ser únicamente una sucesión de grandes éxitos y apariciones estelares.

Maluma, Laura Pausini, Dani Martín, Beéle y Bizarrap: cinco invitados para una noche única

La despedida también reservaba un auténtico desfile de estrellas. Cinco invitados acompañaron a Shakira en una noche que convirtió el escenario en un punto de encuentro entre distintas generaciones y estilos musicales. El primero en aparecer fue Maluma, con quien la colombiana recuperó la complicidad de Chantaje y AGUA. Ambos volvieron a demostrar que su conexión funciona especialmente bien en directo y que sus colaboraciones siguen teniendo capacidad para levantar a miles de personas al mismo tiempo.

Después llegó Laura Pausini, que compartió con Shakira uno de los momentos más delicados de la noche al interpretar Antología. La canción, una de las baladas más queridas de la colombiana, encontró en la voz de la italiana una compañera perfecta para una despedida cargada de nostalgia. Mientras ambas artistas compartían el escenario, las pulseras luminosas que llevaban los asistentes iluminaron el recinto y acompañaron la interpretación con un juego de luces sincronizadas que convirtió al público en parte del espectáculo. Estos dispositivos, ya habituales en las grandes giras internacionales, transformaron las gradas en un mar de luces que seguía el ritmo de la música y reforzaba la emoción de una de esas actuaciones que no necesitan grandes artificios para llegar al público. Durante unos instantes, Madrid bajó las revoluciones y se dejó llevar por una de las canciones más íntimas del repertorio.

Shakira y Laura Pausini en el concierto de la colombiana. (Foto: COOL)

La capital también tuvo su propio homenaje. Shakira recordó que un madrileño le había roto el corazón cuando era joven, antes de presentar a Dani Martín. El cantante, madrileño de pura cepa, se sumó a la fiesta para interpretar Te dejo Madrid, una elección que adquirió un significado especial en la última noche de la residencia. La canción, que forma parte del repertorio de la artista desde hace años, sonó esta vez como una despedida en toda regla a la ciudad que la ha acogido durante semanas.

El colombiano Beéle fue el siguiente en sumarse al espectáculo con ALGO TÚ, una colaboración que llevó de nuevo al escenario los sonidos de Barranquilla. Y cuando parecía que la energía ya había alcanzado su punto máximo, apareció Bizarrap para poner el broche a la fiesta con la Bzrp Music Sessions #53, el tema que ambos convirtieron en un fenómeno mundial. La sesión volvió a desatar la euforia entre los asistentes y recordó hasta qué punto aquella colaboración marcó una nueva etapa en la carrera de Shakira.

@coolrevista 🐺🔥 La Loba ha aullado por última vez en Madrid… ¡y COOL ha estado allí para vivirlo! La residencia europea de Shakira ha bajado el telón por todo lo alto, con una última noche cargada de música, sorpresas y rostros conocidos. Maluma, Laura Pausini, Dani Martín, Beéle y Bizarrap, entre los nombres que se han dejado ver en esta despedida. ¡Hasta la próxima, Shakira!💥 #shakira #lasmujeresyanolloran #maluma #residenciashakira #famosos ♬ sonido original – COOL

Drones, fuegos artificiales y un «Gracias, Madrid»

Entre los invitados y las confesiones hubo tiempo para repasar algunos de los grandes himnos de la cantante. Acróstico, acompañada de imágenes de sus hijos, Milan y Sasha, puso el contrapunto más íntimo, mientras que La bicicleta y La tortura recuperaron el pulso festivo. Con Hips Don’t Lie, el Estadio Shakira volvió a convertirse en una pista de baile, antes de que Suerte (Whenever, Wherever), Dai Dai y Waka Waka hicieran cantar a distintas generaciones, desde quienes siguen a la colombiana desde sus primeros discos hasta quienes se han unido a la manada en los últimos años.

La recta final reservaba una última sorpresa visual. Las pantallas mostraron los diez mandamientos de las lobas y, sobre el recinto, un espectáculo de drones dibujó en el cielo la figura de un lobo y el número 12+1, en referencia a la decimotercera noche de la residencia. Después llegó un gigantesco «Gracias, Madrid», mientras una enorme figura hinchable de una loba dominaba el escenario. Una despedida a la altura de una producción que ha convertido el universo de Shakira en una experiencia compartida por cientos de miles de personas.

La loba de Shakira proyectada en el cielo. (Foto: COOL)

Con Bizarrap todavía resonando en el recinto y los fuegos artificiales iluminando el cielo, Madrid vivió el último aullido de la colombiana en España. «Gracias, Madrid y gracias, España», proclamó antes de despedirse. Tras trece conciertos, más de 700.000 asistentes y una residencia que ha marcado uno de los capítulos más especiales de su carrera, la loba pone fin a su aventura madrileña. Su Macondo se despide de la capital, pero deja el recuerdo de trece noches en las que miles de personas cantaron, bailaron y aullaron con ella.