El Mundial pone fin a la guerra futbolera de Almeida y Teresa: la pareja se desata en Cibeles
José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo dejaron a un lado la rivalidad futbolística que viven en casa
La pareja disfrutó de la fiesta en la plaza de Cibeles como dos aficionados más
El alcalde, además, pudo saludar a los campeones y abrazar a Luis de la Fuente

La rivalidad futbolística forma parte de su día a día. José Luis Martínez-Almeida nunca ha ocultado que es un apasionado seguidor del Atlético de Madrid, mientras que Teresa Urquijo presume de su fidelidad al Real Madrid. Sin embargo, hay un escudo capaz de poner de acuerdo a ambos por encima de cualquier derbi: el de la Selección española. Y así quedó demostrado este lunes, cuando el alcalde de Madrid y su mujer se sumaron como dos aficionados más a la multitudinaria celebración organizada en la plaza de Cibeles tras la histórica victoria de España en el Mundial de 2026.
‘La Roja’ conquistó en Nueva York el segundo Mundial de su historia, dieciséis años después del inolvidable título logrado en Sudáfrica 2010. El triunfo frente a Argentina desató una ola de euforia en todo el país y convirtió Madrid en el gran punto de encuentro de miles de aficionados que quisieron recibir a los nuevos campeones del mundo. Entre ellos se encontraban Almeida y Teresa Urquijo, que dejaron por unas horas a un lado sus responsabilidades institucionales para vivir la fiesta desde dentro. La pareja apareció en la plaza de Cibeles disfrutando del ambiente, vitoreando a los futbolistas y dejándose llevar por la música que acompañó una celebración que se prolongó durante varias horas. Lejos del protocolo, ambos se mostraron relajados y sonrientes, mezclándose con el resto de asistentes mientras coreaban los nombres de los jugadores y seguían con entusiasmo las intervenciones desde el escenario. Las imágenes difundidas durante la noche muestran al alcalde y a su mujer bailando al ritmo de las actuaciones musicales y celebrando cada aparición de los integrantes de la selección como cualquier otro aficionado.

La jornada había comenzado con un intenso recorrido institucional para los campeones del mundo. Antes de llegar a Cibeles, los futbolistas fueron recibidos en el Palacio de la Zarzuela por los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía, quienes trasladaron al equipo el orgullo de todo un país por la gesta conseguida. Posteriormente, la expedición visitó el Palacio de la Moncloa antes de poner rumbo al centro de Madrid, donde decenas de miles de personas esperaban desde hacía horas para festejar un título que ya forma parte de la historia del deporte español.
La celebración en Cibeles reunió no solo a miles de aficionados, sino también a numerosos rostros conocidos que quisieron compartir una noche histórica. Sobre el escenario hubo tiempo para los discursos, las bromas entre los jugadores, los cánticos, los bailes e incluso para que algunos de los futbolistas ejercieran de improvisados DJs. Aitana, Lola Índigo, Ana Mena y Arde Bogotá fueron algunos de los artistas encargados de poner banda sonora a una fiesta que convirtió el centro de Madrid en una auténtica marea roja.
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Para José Luis Martínez-Almeida, además, la celebración tuvo un componente especialmente simbólico. Como alcalde de la capital, ejerció de anfitrión de un evento que quedará para el recuerdo, pero también dejó aflorar su faceta más futbolera. Él mismo compartió en sus redes sociales algunos de los momentos más destacados de la jornada bajo el mensaje: «Los campeones del mundo están en Madrid», reflejando la emoción con la que vivió la llegada de la selección a la capital.
En las imágenes publicadas también se puede ver al alcalde protagonizando algunos de los momentos más comentados de la celebración. Rodri, capitán del combinado nacional, le acercó la Copa del Mundo para que pudiera besar el trofeo, un gesto que Almeida recibió con evidente ilusión. Además, saludó y abrazó al seleccionador Luis de la Fuente y a varios de los protagonistas del campeonato, entre ellos Ferran Torres y Dani Olmo, compartiendo con ellos los tradicionales cánticos de «campeones, campeones» que resonaban una y otra vez entre los asistentes.

Mientras tanto, Teresa Urquijo permaneció a su lado disfrutando de cada instante. Acostumbrada a mantener un perfil discreto, la mujer del alcalde se mostró especialmente sonriente durante toda la celebración, evidenciando que, aunque en casa existan bromas por la rivalidad entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid, cuando juega España no hay colores que valgan. Ambos vivieron la fiesta con naturalidad, sin protagonismos, integrados entre los miles de aficionados que llenaron la plaza de Cibeles para celebrar una noche histórica.