El rey Carlos III, cada vez más tajante con sus sobrinas, Beatriz y Eugenia
El monarca necesita proteger la imagen de la institución
Carlos III está preocupado por las repercusiones del escándalo de Andrés
La monarquía en el Reino Unido se encuentra en uno de los momentos más complicados de su historia reciente. El escándalo que salpica al ex duque de York está afectando a la reputación de la Corona y tanto los reyes como los príncipes de Gales están poniendo en marcha estrategias para garantizar la supervivencia de la institución y para mantenerla lo más al margen posible del escándalo.
Mientras Andrés Mountbatten-Windsor permanece aislado en su casa en los terrenos de Sandringham y la investigación policial contra él sigue su curso, los rumores sobre un posible relevo en el trono van en aumento. Un paso atrás por parte del rey Carlos III sería muy positivo para marcar un nuevo camino. Una etapa diferente alejada de las polémicas. Sin embargo, de momento no hay nada claro al respecto.
Lo que sí que se sabe es que tanto el monarca como su hijo mayor están muy preocupados por la situación y ya están tomando medidas para evitar que el escándalo vaya a más. Medidas que afectan, por ejemplo, a las princesas Beatriz y Eugenia. Hasta ahora, las dos princesas consideraban que tenían todo el respaldo de su familia y que su posición estaba garantizada. Es más, fueron invitadas la pasada Navidad a Sandringham, antes de la desclasificación de los archivos de Epstein
Mientras que en un primer momento el rey quiso proteger a sus sobrinas y pensó en darles un mayor protagonismo, lo cierto es que ahora ha cambiado de opinión. Hace unos días se confirmó que las princesas habían sido apartadas de los actos del Royal Ascot, a los que siempre asistían. El Palacio de Buckingham ha considerado que no es apropiado en estos momentos que se pueda ver a Beatriz y a Eugenia en compañía de otros miembros de la familia real, sobre todo, de los reyes o de los príncipes de Gales.
Sin embargo, éste no ha sido el único paso que se ha dado. Según algunas fuentes, se están estudiando otras medidas más tajantes, que podrían incluir la posibilidad de que se les retiren los títulos. Beatriz y Eugenia son, junto a Guillermo y a Harry, las únicas nietas de la Reina Isabel II que tienen título y tratamiento de alteza real, aunque nunca han trabajado para La Firma.
Además, si la situación se complica aún más, también podrían perder sus residencias. Beatriz vive con su familia en un apartamento en el Palacio de St. James y a Eugenia se le permite el uso de una pequeña casita en Kensington, en la que antes vivió el príncipe Harry.
Princesas abandonadas
Aunque de momento ni Beatriz ni Eugenia se han pronunciado sobre todo este tema, medios británicos aseguran que las princesas se sienten abandonadas y no entienden muy bien lo que está pasando. Las dos hermanas están muy preocupadas por su futuro y están especialmente inquietas ante la posibilidad de perder sus títulos y privilegios por las acciones de sus padres.
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