CÁMARA DE COMERCIO DE ALICANTE

Amirola fracasa en su asalto al poder de Cámara Alicante auspiciado desde la antigua cúpula de la CEV

Amirola no fue la primera opción para generar un vuelco en la Cámara de Alicante, pero los sondeados antes no aceptaron

Amirola Cámara Comercio Alicante
Carlos Baño, Nacho Amirola y Salvador Navarro, entre otros, en una imagen de archivo.
Ignacio Martínez

El expresidente del Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (Ineca), Nacho Amirola, ha visto cómo los sondeos efectuados en los últimos días entre el empresariado alicantino para recabar apoyos a fin de presidir la Cámara de Comercio de Alicante en unos meses han fracasado. De este modo, la denominada operación Amirola, que tenía por objeto sacar de la institución cameral al actual presidente, Carlos Baño, y a sus principales colaboradores, auspiciada desde la antigua cúpula de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) y algunos componentes de la patronal turística, se ve abocada al fracaso. Amirola no era la primera opción que barajaron esos sectores para sacar a Carlos Baño de la Cámara de Comercio e iniciar una operación de más amplio calado para retomar el poder en la CEV, pero a quienes sondearon antes que a él rechazaron el ofrecimiento. Ahora, quienes han rechazado la operación son los empresarios.

La antigua cúpula de la CEV estaba presidida por Salvador Navarro, con Esther Gilabert como secretaria general. Navarro ha sido, pues, bajo el gobierno del socialista Ximo Puig, quien mandaba en la CEV. En aquel tiempo gozó de notable influencia.

La opción de Nacho Amirola, como se ha dicho, no fue la primera manejada por quienes forman parte de la operación frente al actual equipo cameral. Pero el que fuera presidente de Ineca no la descartó, a diferencia de los sondeados antes. Ahora, tanto él como quienes le respaldaban, ya saben que es imposible.

La operación Amirola para tomar el poder en la Cámara de Comercio de Alicante se inscribe, según las fuentes consultadas, en otra de mayor calado, en la que el objetivo era el de reescribir lo sucedido en la previa de las elecciones a la CEV, cuando se produjo la obligada salida de Salvador Navarro. Para ello, la pieza sobre la que pivota todo el sistema era el poder cameral en Alicante. Si esa oposición en la sombra ganaba Alicante, aunque fuese rompiendo la unidad empresarial, el resto sería cuestión de tiempo. De ahí que, desde hace algunos meses, la operación se pusiera en marcha.

Pero los empresarios alicantinos, en su conjunto, consideran que ese cambio rompería la unidad interna y que es el paso previo a otro más convulso que afectaría a la propia cúpula empresarial valenciana. No están dispuestos a tutelas ni a servidumbres. Consideran, también, que los tiempos han cambiado. Y que quienes lideraron las organizaciones empresariales en los últimos años y ya no están, deben retirarse, definitivamente, y dejar que sean los nuevos referentes los que gestionen de modo independiente ese peso de reivindicación, contrapeso e influencia. 

Al empresariado alicantino no le ha gustado ni el qué ni el cómo se produjo la detención técnica del actual presidente de la Cámara de Alicante, mientras se efectuaban los registros en Facpyme, la otra organización que también preside, por un asunto relacionado con los bonos comercio de hace cuatro años. Tampoco les han agradado algunos gestos vividos en la presentación a la que Carlos Baño debía haber acudido el viernes y no pudo hacerlo al ser detenido. Ni el contexto general en que todo sucedió.

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