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De residuo alimentario a recurso productivo: los científicos usan piel de naranja para optimizar baterías eléctricas

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Recreación de varias naranjas en un laboratorio.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

El mundo de las baterías es un sector técnico que sostiene redes eléctricas, hospitales y sistemas de emergencia, mientras que el de los residuos orgánicos se centra en la gestión y reutilización de desechos.

A simple vista no parecen tener relación, pero varios equipos científicos ya trabajan con ese vínculo para mejorar el rendimiento de las baterías y reducir costes.

Los científicos utilizan la piel de naranja para optimizar baterías eléctricas

Investigadores del CSIR-Instituto Central de Investigación Electroquímica en India, liderados por S. Arun, han probado un material obtenido de cáscaras de naranja para mejorar baterías de plomo-ácido, habituales en infraestructuras críticas. El estudio analiza cómo este residuo agrícola, convertido en carbono activado, modifica el comportamiento del electrodo negativo.

El equipo transformó las cáscaras mediante un proceso en dos fases. Primero, calentó el material a alta temperatura en atmósfera inerte para carbonizarlo. Después, aplicó una activación química con hidróxido de potasio. El resultado fue un carbono con estructura porosa y una superficie muy amplia, dos características clave en procesos electroquímicos.

Los investigadores añadieron pequeñas cantidades de este material, conocido como OPAC, al electrodo negativo de baterías de 2 voltios. La proporción óptima quedó en un 0,1% en peso. Con esa cifra, la batería mejoró su capacidad de descarga alrededor de un 20% frente a las celdas convencionales con negro de carbono.

El cambio más relevante apareció en la aceptación de carga. Las baterías con OPAC registraron un aumento cercano al 89%, lo que permite recargarlas con mayor rapidez y eficiencia. Además, el material retrasó la aparición de gases como el hidrógeno y el oxígeno durante la carga, un factor que influye directamente en la vida útil del dispositivo.

Este avance se apoya en una idea sencilla: aumentar la superficie activa del electrodo y facilitar las reacciones químicas internas. El carbono obtenido de la cáscara de naranja actúa como una red porosa que mejora la conductividad y limita la formación de sulfato de plomo, uno de los principales problemas en este tipo de baterías.

Por qué es importante mejorar el rendimiento de las baterías de plomo-ácido

Las baterías de plomo-ácido siguen presentes en sistemas de alimentación ininterrumpida, telecomunicaciones o instalaciones solares aisladas. Aunque otras tecnologías ganan terreno, su bajo coste y su reciclaje eficiente mantienen su uso en sectores sensibles.

La mejora en el rendimiento puede traducirse en menos fallos en zonas con redes eléctricas inestables. Hospitales, bancos o centros de datos dependen de estos sistemas cuando se producen cortes de suministro. Un aumento en la velocidad de carga o en la capacidad de descarga impacta directamente en la continuidad del servicio.

Cómo convierten la piel de naranja en un material clave para baterías

Los investigadores analizaron residuos agrícolas abundantes y centraron su trabajo en la cáscara de naranja por su composición y disponibilidad. Durante los ensayos, comprobaron que el tratamiento térmico y químico generaba una estructura con micro y mesoporos capaz de mejorar la cinética electroquímica.

El estudio forma parte de una línea más amplia que explora el uso de residuos orgánicos en energía. Otros equipos, como los de la Universidad Tecnológica de Nanyang en Singapur, han trabajado con cáscaras de naranja para recuperar metales de baterías de litio mediante procesos menos contaminantes.

Ambas líneas buscan reducir el impacto ambiental de la industria energética sin perder eficiencia. En el caso de las baterías de plomo-ácido, el uso de OPAC introduce una alternativa barata y disponible a gran escala.

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