Contaminación

Alemania va en serio: crea un dispositivo que detecta agua contaminada en un minuto a través de un teléfono móvil

Agua contaminada
Dispositivo alemán que detecta agua contaminada. Foto: BAM.
  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La detección de agua contaminada por bacterias fecales es un problema de salud pública de primer orden en todo el mundo. La OMS calcula que más de dos mil millones de personas no disponen de acceso garantizado a agua de calidad, y los brotes de enfermedades de origen hídrico se cobran cientos de miles de vidas cada año, especialmente en contextos de emergencia.

Los investigadores Swayam Prakash (becario Marie Curie) y Knut Rurack, del Instituto Federal de Investigación y Ensayo de Materiales de Alemania (BAM), han desarrollado un dispositivo portátil que se conecta a un teléfono móvil y permite analizar una muestra de agua en el punto exacto donde se recoge, sin laboratorio ni equipamiento especializado.

¿Cómo es el dispositivo alemán que detecta agua contaminada en menos de un minuto?

El funcionamiento se basa en el principio «gota y detecta». Sobre una tira de prueba especial se deposita una gota de la muestra de agua a analizar. La tira contiene compuestos que emiten fluorescencia cuando entran en contacto con el biomarcador objetivo.

Un módulo de LED impreso en tecnología 3D, que se acopla directamente al teléfono, ilumina la tira. La cámara del dispositivo capta la reacción luminosa y evalúa el resultado digitalmente en cuestión de segundos.

El proceso completo tarda menos de un minuto. Los análisis microbiológicos convencionales para detectar agua contaminada requieren entre 12 y 24 horas en laboratorio, con equipamiento costoso, personal especializado y protocolos de cadena de frío para las muestras.

El nuevo sistema del BAM no necesita nada de eso. La descripción técnica completa del dispositivo apareció publicada en la revista ACS Sensors.

La urobilina, lo que delata la presencia de desechos fecales en el agua contaminada

El biomarcador que el sistema detecta es la urobilina, un compuesto producido de forma natural durante el metabolismo de la hemoglobina que se excreta a través del tracto digestivo de humanos y animales.

Su presencia en una muestra de agua indica que esa agua ha estado en contacto con desechos fecales, lo que a su vez señala la posible presencia de patógenos como E. coli, Vibrio cholerae u otros agentes causantes de enfermedades gastrointestinales.

La urobilina tiene una ventaja importante frente a otros biomarcadores usados en análisis de calidad del agua: es estable, se detecta con facilidad mediante técnicas fluorométricas y está presente en concentraciones detectables incluso cuando la contaminación es baja.

El sistema fue validado con muestras reales de agua de ríos berlineses y de instalaciones de tratamiento de aguas residuales de la capital alemana, con resultados de alta precisión y estabilidad en condiciones de campo.

¿Por qué este hallazgo alemán es importante para todo el mundo y cómo podría ser aplicado?

La aplicación más urgente es la respuesta a catástrofes. Durante una inundación, uno de los riesgos inmediatos es que el agua contaminada por desbordamiento de alcantarillados o arrastre de residuos acabe mezclada con fuentes de agua potable.

En esas situaciones, las primeras horas de evaluación marcan la diferencia entre actuar a tiempo o no, y los análisis convencionales de laboratorio llegan cuando el daño ya está hecho.

Pero el dispositivo también tiene sentido en escenarios más cotidianos. En regiones del mundo con infraestructura sanitaria deficiente, la posibilidad de hacer análisis de campo con el teléfono que ya se tiene en el bolsillo puede transformar el acceso al agua segura sin necesidad de inversión en equipamiento centralizado.

El BAM señala que el siguiente paso es adaptar el sistema para detectar otros contaminantes además de la urobilina, con el objetivo de que un único aparato del tamaño de una funda de móvil pueda resolver, en menos de un minuto, lo que hoy requiere un laboratorio completo.

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