Ciencia
África

África se está partiendo en dos y el problema es más grave de lo que se pensaba: la corteza se ha roto y los fluidos están saliendo a la luz

Durante mucho tiempo, lo de que África podía acabar partiéndose en dos sonaba a algo lejano, casi teórico. Uno de esos procesos que ocurren tan despacio que cuesta imaginarlos, sin embargo, lo que acaban de encontrar varios investigadores cambia bastante esa idea y pone de relieve una preocupación que no es baladí ya que si bien no va a pasar mañana, sí que el proceso está más activo de lo que se pensaba. Tiene que ver con la corteza y los fluidos que están emergiendo.

El hallazgo se ha producido en Zambia y tiene algo que llama mucho la atención. Detrás está un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford, que ha analizado varias zonas del llamado Rift Kafue, una estructura geológica poco conocida hasta ahora dentro del sistema de rift del suroeste africano y allí han detectado gases y fluidos que no deberían estar en la superficie. O mejor dicho, que sólo pueden estar ahí si vienen directamente del interior de la Tierra. Y eso implica una cosa bastante clara y es que la corteza en esa zona ya no está intacta. Dicho de forma sencilla, el suelo del continente en ese punto se está debilitando lo suficiente como para dejar escapar material del manto. Y eso ya no es solo una hipótesis geológica, es una señal real de que el proceso de ruptura está en marcha por lo que los científicos han dado la voz de alerta.

Una grieta enorme que atraviesa el sur de África

Lo que pasa en Zambia no ocurre de forma aislada. Los geólogos llevan años siguiendo una especie de franja inestable que recorre el continente de norte a sur, desde Tanzania hasta Namibia, a lo largo de unos 2.500 kilómetros. Una zona que sin embargo siempre ha dado pistas a los científicos por sus aguas termales, su calor bajo tierra y las formas del terreno un poco fuera de lo normal. Pero faltaba algo que confirmara que el origen de todo eso estaba en lo profundo del planeta.

Ahora esa confirmación ha llegado con los análisis que han realizado los científicos Oxford, publicados en la revista especializada Frontiers in Earth Science, quienes han encontrado carbono con una firma isotópica muy concreta, la misma que aparece en los fluidos que vienen del manto terrestre. Es decir, que no hay muchas dudas y lo que está saliendo viene de abajo.

Cuando el interior del planeta empieza a asomar

Este punto es clave. Porque no hablamos sólo de una grieta superficial o de un movimiento leve de placas, sino que lo que están viendo los científicos es que el manto, que está a gran profundidad, está empezando a tener contacto con la superficie.

Eso ocurre cuando la corteza se debilita y se abre lo suficiente. No es una rotura completa, pero sí un paso previo importante ya que es como una señal de que el proceso va avanzando. Hasta ahora, la mayoría de estudios miraban hacia el este de África, especialmente hacia Kenia, como el lugar donde el continente acabaría dividiéndose. Era el escenario más aceptado. Pero este nuevo descubrimiento cambia bastante el foco.

Zambia entra en el mapa como posible punto de ruptura

Los investigadores plantean ahora otra opción que antes no estaba tan clara. La zona del suroeste africano, donde está Zambia, podría ser incluso más propicia para que se produzca esa separación. ¿La razón? El propio terreno ya que la  estructura interna de la corteza en esa región tiene debilidades que encajan mejor con las fuerzas tectónicas que actúan alrededor de África. Y eso podría hacer que el continente empiece a dividirse por ahí antes que por otros puntos que hasta ahora parecían más evidentes.

Energía, gases y oportunidades en medio de la grieta

Más allá de la parte científica, hay otra lectura interesante. Este tipo de zonas, cuando están en fases tempranas como esta, pueden tener mucho valor energético ya que el calor que sube desde el interior de la Tierra se puede aprovechar como energía geotérmica. Y en lugares como Zambia podría convertirse en un recurso importante.

Además, los investigadores han detectado helio e hidrógeno en aguas termales del Rift Kafue en condiciones bastante limpias. Estos gases no son cualquier cosa. Se utilizan en hospitales, en tecnología avanzada y hasta en la industria aeroespacial. Es decir, justo donde el terreno empieza a romperse, también pueden aparecer recursos valiosos.

Un proceso lento, pero que ya no es sólo teoría

El profesor Michael Daly, uno de los responsables del estudio, ya ha advertido de que estos resultados son preliminares y que se basan en una zona concreta dentro de un sistema mucho más amplio que todavía está poco explorado. Queda por ver si lo que ocurre en Zambia se repite en otros puntos. De hecho, ya hay nuevas investigaciones en marcha para comprobarlo.

Pero aun con esa cautela, hay algo que sí parece claro. África no es una pieza fija sino que está en movimiento, aunque no lo percibamos. Y lo que está ocurriendo ahora es una pequeña parte de un proceso mucho más grande. Entonces, puede que falten millones de años para ver una separación completa, pero las señales ya están ahí y esta vez, no son sólo modelos o teorías sino pruebas que salen directamente de la tierra.