Naturaleza

En 1860, un agricultor sembró 12 árboles tropicales en un parque y 165 años después, uno de ellos es el único ejemplar vivo de toda Sudamérica

Árboles tropicales
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En el Parque Pereyra Iraola, situado en el sur de la provincia de Buenos Aires, se encuentra un árbol muy especial. Según el municipio de Berazategui, es el único ejemplar vivo de esta especie que existe en Sudamérica. Se conoce como «árbol de cristal» debido a las gotas de resina que aparecen en su corteza y que brillan al reflejar la luz. En la segunda mitad del siglo XIX, el estanciero Leonardo Higinio Pereyra Iraola promovió la importación de 12 árboles tropicales procedentes del archipiélago malayo. La iniciativa formaba parte de un proyecto más ambicioso para renovar los jardines de la Estancia San Juan inspirándose en los grandes parques europeos que había descubierto durante sus viajes.

Pereyra Iraola había recibido la propiedad como herencia tras el fallecimiento de su padre, en 1852. En el proyecto de remodelación de los jardines también colaboró el belga Carlos Vereecke. De los 12 ejemplares que se plantaron entonces, únicamente dos consiguieron alcanzar la edad adulta. Uno murió años después, mientras que el otro permanece todavía en el lugar como testigo de aquella iniciativa histórica. El árbol de cristal se encuentra en los terrenos de la antigua Estancia San Juan, donde actualmente está situada la Escuela Juan Vucetich. Tanto su localización como su condición de ejemplar protegido aparecen recogidas en los registros del Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires.

Así es el árbol de cristal

El árbol de cristal pertenece a la especie Agathis alba, una conífera que forma parte de la familia de las araucariáceas. Se caracteriza por su tronco elevado y recto, una corteza grisácea con matices rojizos y ramas que se extienden a su alrededor. Su copa está formada por hojas perennes, gruesas y de un tono verde oscuro. Uno de sus rasgos más característicos es la resina que desprende a través de la corteza; esta sustancia forma pequeñas gotas parecidas a lágrimas que, al entrar en contacto con la luz, producen destellos similares a los de diminutos cristales.

«Calculamos que se plantó en 1870», explica la licenciada en Biología y directora de Reforestación y Arbolado Público municipal, Andrea Gantzer, durante un breve documental publicado en la cuenta de YouTube. «Los otros árboles son bastante más jóvenes». Sin embargo, su futuro está seriamente comprometido: al tratarse del único ejemplar de su especie en la región, la falta de otro árbol de las mismas características dificulta su reproducción y pone en riesgo la supervivencia de esta especie en Sudamérica.

Está situado en la Estancia San Juan, dentro del Parque Pereyra Iraola, en el partido de Berazategui, provincia de Buenos Aires. Concretamente, crece en los terrenos de la Escuela de Formación Policial Juan Vucetich, tal como recoge la legislación provincial que le otorgó la categoría de Monumento Natural.

Éste es uno de los principales pulmones verdes de la provincia de Buenos Aires. Los paseos por sus senderos, incluidos los que se encuentran cerca del árbol de cristal, permiten disfrutar de la naturaleza y son una gran alternativa para familias y aficionados al senderismo. Además, en 2007 fue reconocido e incorporado a la Red Mundial de Reservas de Biosfera de la UNESCO, un reconocimiento que destaca su importancia para la conservación de la biodiversidad.

Monumento Nacional

En 1992, la provincia de Buenos Aires otorgó al árbol de cristal la categoría de Monumento Natural a través de la Ley 11.341. La declaración tuvo en cuenta su carácter excepcional, su importancia histórica y sus singulares cualidades ornamentales.

El artículo 11 de la Ley provincial 10.907 establece que los monumentos naturales están sometidos a un régimen de protección absoluta. Por este motivo, únicamente se autorizan las investigaciones científicas previamente aprobadas y las inspecciones de los organismos gubernamentales competentes. Esta protección legal busca preservar el ejemplar que ha sobrevivido en Sudamérica y garantizar su conservación como parte del patrimonio natural bonaerense.

Leonardo Higinio Pereyra Iraola

Leonardo Higinio Pereyra Iraola fue un estanciero argentino del siglo XIX que impulsó la introducción de especies vegetales exóticas y el desarrollo de grandes espacios ajardinados en la provincia de Buenos Aires. Tras el fallecimiento de su padre, Simón Pereyra, en 1852, recibió en herencia la Estancia San Juan, cuyos terrenos forman parte del actual Parque Pereyra Iraola. A partir de entonces, puso en marcha un ambicioso proyecto paisajístico inspirado en los parques y jardines europeos que había visitado durante sus viajes.

Su afición por la botánica le llevó a incorporar plantas y árboles procedentes de diferentes partes del mundo. Entre las especies que llegaron a la estancia se encontraban 12 ejemplares del árbol de cristal, originarios del archipiélago malayo, que fueron introducidos alrededor del año 1860. En esta transformación también contó con la colaboración del paisajista belga Carlos Vereecke, encargado de participar en el diseño de los jardines y en la distribución de la vegetación exótica que convirtió la estancia en un espacio de gran riqueza paisajística.

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