El yate del accidente mortal de Cala Bona viajaba a una velocidad excesiva
El joven Guiem Comamala fue embestido por el yate 'La Luna' la noche del 23 de agosto en aguas de Cala Bona
El informe la Guardia Civil atribuye el accidente mortal a la velocidad excesiva del yate, de 20 metros de eslora
Tras una investigación íntegra, la Guardia Civil ha llegado a la conclusión de que el yate ‘La Luna’, que arrolló el bote en el que se encontraba el joven mallorquín Guiem Comamala el pasado 23 de agosto, iba a una velocidad desmedida. Así se extrae del informe, en el que también se recoge que la pequeña embarcación iba falta de luz y se hace referencia a una «concurrencia de conductas» en el suceso, que tuvo lugar en aguas de Cala Bona, en el municipio mallorquín de Son Servera.
El choque entre el yate y el bote se saldó con la muerte del joven. El yate pudo continuar su trayecto y no se detuvo para auxiliarle. El patrón de la embarcación, Dennis Viehof, de 34 años y a quien la Guardia Civil ha imputado por homicidio y omisión del deber del socorro, afirmó que no fue consciente de lo que había ocurrido hasta el día siguiente.
El accidente mortal causó una gran conmoción en Mallorca, donde Guiem y toda su familia son muy queridos. La indignación tras el suceso fue en aumento cuando se supo que los ocupantes del yate, una embarcación de 20 metros de eslora y que está valorado en más de 4 millones de euros, habían estado el día del accidente de fiesta, bebiendo a bordo de ella y provocando incluso algunos problemas a otros bañistas y usuarios de una cala próxima.
El informe del Instituto Armado sobre el accidente náutico apunta a que esta segunda embarcación navegaba a una velocidad desmedida. Los investigadores están a la espera de contar con los resultados de los análisis técnicos, tanto del volcado del ordenador de a bordo como de la inspección del casco.
Hay que recordar que el accidente tuvo lugar sobre las 21.30 horas del pasado 23 de agosto, en aguas de Cala Bona, en el municipio de Son Servera. El yate La Luna impactó conta la popa de una pequeña barca en la que el joven Guillem Comamala estaba pescando calamares con dos familiares suyos. A consecuencia del golpe se desprendió el motor fuera borda del bote y la fuerte sacudida provocó que Guiem cayera al agua y fuera alcanzado por las hélices del yate, que le causaron la muerte.
Endurecer las limitaciones de velocidad en embarcaciones
Tras el atropello en Cala Bona, el grupo ecologista GOB y Mallorca Blue lanzaron una campaña para pedir que se endurezcan las limitaciones de velocidad de las embarcaciones en las zonas cercanas a la costa.
Estas organizaciones han publicado un vídeo en las redes sociales donde reclaman ampliar las restricciones de la limitación de velocidad de navegación hasta los 300 metros para toda la costa litoral tanto de playa como de rocas. Actualmente, la velocidad en el litoral está limitada en la ley estatal a tres nudos en la franja de 200 metros en las zonas de costa y de 50 metros en las zonas rocas.
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