El Govern constata que el cambio de tendencia en el turismo ha empezado: más gasto y en temporada baja
Pese a ello, socialistas y separatistas de Més exigen a Prohens "decrecimiento turístico y no contención"
Los turismofóbicos de Mallorca denuncian la hipocresía del PSOE por sacar pecho del aumento de turistas

El Govern constata que el cambio de tendencia en el turismo ha empezado: más gasto y en temporada baja, mientras que en la temporada alta se habría instalado un patrón de «contención», lo que «contribuye a la desestacionalización», ha asegurado hoy en el Parlament la presidenta del Ejecutivo, Marga Prohens.
Todo esto, ha apuntado, se produce con una subida del gasto por turista, lo que confirmaría el objetivo del Govern de «crecer en valor y no en volumen». Aun así, ha reconocido que «queda camino por hacer», pero ha remarcado que «el cambio de tendencia ha empezado».
De hecho, así lo indican los datos que constatan que Baleares cerró 2025 con 19.053.592 turistas nacionales e internacionales, una cifra que supuso apenas un incremento del 1,73% según los datos de Ibestat, mientras el gasto turístico total llegó a 23.406 millones, un 4,7 % de variación interanual, con un gasto por persona y día de 198 euros según el anuario El Momento Económico de las Islas Baleares de la Dirección General de Economía y Estadística.
Pese a las evidencias que marcan estos datos, socialistas y separatistas de Més, le han recriminado que «no escuche» las protestas ciudadanas de sus militantes de este pasado verano a favor del empobrecimiento o decrecimiento turístico.
Los portavoces en el Parlament del PSOE, Iago Negueruela, y separatistas de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia, han arremetido contra Prohens y le ha pedido este último que «escuche a la calle», que le pide «decrecimiento turístico y no contención».
En la misma línea, Negueruela ha argumentado que la presidenta solo ve «aviones», en referencia a las políticas desarrolladas por Aena, y «no ve más turistas, más hoteles, más atascos o más viviendas vacacionales». Igualmente, ha planteado que «no escucha» las protestas de la ciudadanía «contra sus políticas», por lo que ha incidido en que Prohens «tiene competencias para hacer algo».
También el conseller de Vivienda, Territorio y Movilidad, José Luis Mateo, ha reprochado al PSOE que el Gobierno se oponga a la ley de cogestión aeroportuaria mientras los socialistas en Baleares «hablan de contención y de decrecer».
En la sesión de control al Govern en el pleno del Parlament, el conseller ha denunciado públicamente la «pura contradicción» del PSIB en este ámbito para responder a críticas del diputado Ares Fernández sobre la reducción de trenes este verano.
Mateo ha subrayado que el Govern ha reducido los servicios de tren y metro en agosto, mientras que en la pasada legislatura la reducción de horarios duraba un mes y medio. «No aceptamos lecciones de quienes aplicaban estas reducciones durante más tiempo», ha dicho.
Prohens ha ironizado con que estaba «contenta» porque hayan «revisado la vista» a Negueruela, porque cuando era conseller de Turismo «no veía nada».
Asimismo, ha aseverado que el Govern «siempre toma nota» de las protestas, de modo que trabaja en una estrategia para no incrementar más plazas turísticas o de lucha contra la oferta ilegal, algo sobre lo que, a su modo de ver, el anterior Ejecutivo «no puede decir lo mismo».
Negueruela le ha replicado que «miente», ya que el Govern habría levantado una moratoria de plazas turísticas y reivindica que no trae a más personas a las islas, mientras se establecen conexiones aéreas con Canadá, EEUU o Abu Dabi. Así, ha pedido que «tome medidas» y traiga a la Cámara «legislación real y efectiva».
Farmear aura
La líder del Ejecutivo le ha contestado que, con la actuación del Gobierno central para defender el veto a la ley de cogestión aeroportuaria, Negueruela «no está para farmear aura».
En ese sentido, le ha reprochado que Aena advirtiera del posible perjuicio económico si no hay incremento del tráfico aéreo, incluso para el sector inmobiliario.
Prohens ha criticado que Aena vea a los aeropuertos baleares como una «caja recaudadora», con ampliaciones «por la puerta de atrás».