Bomba política en Baleares: Sánchez reconoce la alerta policial sobre llegadas masivas y Prohens exige respuestas inmediatas
Las declaraciones de Sánchez han abierto un nuevo frente político entre el Govern balear y el Gobierno central,
Manuel Pavón: «El delegado del Gobierno miente, no se está controlando a los inmigrantes que llegan»

La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha elevado este jueves el tono de sus críticas al Gobierno central después de que el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, confirmara en el Congreso de los Diputados la existencia de informes de la Policía Nacional que advertían de un escenario de “riesgo alto” relacionado con la llegada de personas migrantes por vía marítima a la Península y Baleares.
Las declaraciones de Sánchez han abierto un nuevo frente político entre el Govern balear y el Gobierno central, en un momento especialmente sensible para las Islas por la presión migratoria que soportan sus costas. Prohens considera especialmente grave que, si existían informes policiales que alertaban de una posible intensificación de las llegadas, el Govern no hubiera recibido esa información con antelación.
La presidenta balear ha reclamado explicaciones inmediatas al Gobierno de España y ha cuestionado directamente el nivel de coordinación existente entre las instituciones responsables del control y vigilancia de las fronteras.
“¿El Gobierno de España tenía informes de la Policía Nacional que alertaban de llegadas masivas de inmigrantes irregulares a la costa de Baleares y no informó al Govern? Exigimos explicaciones inmediatas sobre ello”, ha señalado Prohens en un mensaje publicado este jueves en su cuenta de X, después de la intervención de Sánchez en el Congreso.
El origen de la polémica se encuentra en una parte de la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso. El presidente del Gobierno rechazó que la Policía Nacional hubiera advertido una semana antes de un “riesgo alto” específicamente en la frontera de Ceuta.
Sin embargo, Sánchez confirmó la existencia del informe y precisó que la alerta hacía referencia “exclusivamente” a las llegadas marítimas a la Península y Baleares, y no a la frontera ceutí.
Esta precisión ha provocado la reacción inmediata del Govern. Para Prohens, la cuestión fundamental ya no es únicamente dónde situaba la Policía Nacional el riesgo, sino por qué una comunidad autónoma situada en primera línea de la ruta migratoria no habría sido informada de una alerta de estas características.
El Govern reclama conocer cuándo recibió el Ejecutivo central ese documento, qué conclusiones extrajo de él, qué medidas adoptó y, sobre todo, por qué Baleares no habría sido advertida si realmente existía una previsión de un incremento significativo de las llegadas. La presidenta balear ha endurecido su discurso y ha advertido de que Baleares no puede afrontar sola una situación vinculada al control de las fronteras españolas y europeas.
Prohens ha reclamado al Gobierno central “medidas urgentes” para reforzar las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en las Islas. Además, ha pedido que se solicite la activación de Frontex para reforzar la vigilancia, el control y la protección de las fronteras marítimas ante la alerta recogida en los informes.
La dirigente autonómica sostiene que la dimensión del fenómeno obliga a una respuesta estatal y europea. Baleares, ha recordado, no es un territorio aislado del problema fronterizo, sino uno de los puntos de entrada de la ruta migratoria del Mediterráneo occidental. “Sufrimos ya una crisis migratoria sin precedentes y sería una grave irresponsabilidad mirar hacia otro lado ante el riesgo de entradas masivas por nuestras costas”, ha afirmado Prohens.
Y ha añadido una advertencia política especialmente contundente: “No podemos esperar a que suceda para reaccionar”. La controversia llega después de meses en los que las llegadas de embarcaciones a las costas de Baleares han situado la inmigración irregular entre las principales preocupaciones políticas de las Islas.
El cruce de declaraciones entre Madrid y Palma amenaza así con convertirse en un nuevo episodio de tensión entre ambas administraciones. Mientras el Gobierno central defiende la interpretación concreta del informe policial ofrecida por Sánchez, el Govern pone el foco en las consecuencias que tendría para Baleares una eventual falta de información ante una alerta migratoria.
Prohens ha cerrado su mensaje con una reivindicación que resume la posición del Ejecutivo autonómico: “Somos frontera sur de España y de Europa y no podemos quedar desprotegidos”.
En este contexto, cobra especial relevancia el análisis del director general de Inmigración y Cooperación para el Desarrollo del Govern balear, Manuel Pavón, ex portavoz del sindicato policial SUP. Hace meses, en una entrevista en esclusiva a OKBALEARES, ya destacó la situación migratoria que atraviesan las Islas y la respuesta de las administraciones ante la llegada de embarcaciones a las costas del archipiélago.
Pavón lleva tiempo advirtiendo de la gravedad del escenario migratorio y pone el foco en la falta de control sobre las personas que llegan en patera a Baleares, una situación que, según sostiene, debería preocupar especialmente a las autoridades responsables de la seguridad y del control de las fronteras. Por ese motivo, no dudó en calificar de «mentiroso» al polémico y muy cuestionado, delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez.