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El barco romano que se hundió en Mallorca y que pronto será sacado del mar ofrece nuevas sorpresas

Aparte de las 300 ánforas en buen estado de conservación ha aparecido ahora una moneda del emperador Constantino

La moneda del año 320 d. C. confirma que el derrelicto de ses Fontanelles pertenece a la época romana

El Consell muestra algunos de los hallazgos de las excavaciones que se han llevado a cabo este mes de abril

El barco romano de 12 metros de eslora que en el siglo IV d. C se hundió en la costa de la Playa de Palma, en Ses Fontanelles concretamente, no deja de ofrecer sorpresas y no en vano se trata de uno de los hallazgos arqueológicos más importantes realizado en los últimos años en el mediterráneo. El pecio, de 12 metros  de eslora por seis de manga,  se encuentra en un excelente estado de conservación y pronto será extraído del mar para ser trasladado al Castillo de San Carlos. Primero fueron las 300  ánforas de transporte encontradas en su interior, después un ancla del Imperio Romano y ahora ha aparecido material arqueológico de extraordinario valor.

Eta mañana el Consell de Mallorca ha presentado algunos de los hallazgos de las excavaciones que se han llevado a cabo este mes de abril para preparar la extracción definitiva del derrelicto de ses Fontanelles.

El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, ha explicado que es un estudio arqueológico para comprobar el estado de conservación del barco que se extraerá en los próximos meses. Durante todo este mes se han obtenido más datos sobre la arquitectura naval y sobre el fondo que acoge la embarcación por así perfilar el proyecto de extracción. Sin embargo, no se puede adelantar una fecha exacta porque la meteorología tiene un papel fundamental en el operativo.

El presidente del Consell, Llorenç Galmés, con representantes de todas las entidades implicada en la recuperación del pecio.

El precio se encuentra en un excelente estado de conservación, contiene elementos muy singulares, como es el caso de los mamparos de madera de separación de la carga o la conservación del pozo de sentina. Igualmente, sobresale el buen estado de conservación de la madera de la embarcación, gracias a la ausencia de oxígeno en el lugar del enterramiento.

Esta campaña de excavaciones, previa a la extracción definitiva del derrelicto, ha explicado al presidente, acaba con hallazgos de material arqueológico muy importantes. «Ha aparecido una moneda en la carlinga, que es el agujero donde se asentaba el mástil de la embarcación. Es una muestra de un acto ritual que se ha visto también en otros derrelictos. Se sostiene que en el momento que se construyó se colocó la moneda bajo el mástil mayor para atraer la buena suerte», ha detallado.

Ánforas en el barco romano hundido en Ses Fontanelles.

El presidente Galmés ha explicado que la moneda encontrada fue acuñada el año 320 d. C. en la ciudad de Síscia (actual Sisak, Croacia). Podría pertenecer al emperador Constantino (307-337 dC) o a Licinio I (307-324 dC). Hay que destacar que estos emperadores promulgaron el edicto de Milán en el 313 dC de tolerancia religiosa por el cual el cristianismo dejaba de ser perseguido.

«La fecha precisa de esta moneda es muy importante porque proporciona lo que en la terminología arqueológica se denomina como terminus post quem, es decir, el momento después del cual esta nave empezó a navegar y se hundió», ha explicado Galmés. Si a este hallazgo se añade que el estudio de las ánforas y que la arquitectura naval está muy bien conservada y no parece presentar grandes reparaciones, los arqueólogos concluyen que la embarcación tiene que ser del siglo IV dC.

En conclusión, el Consell de Mallorca cierra esta campaña con éxito y ya se empieza la preparación de la extracción definitiva del derrelicto.

El derrelicto de ses Fontanelles se descubrió en 2019, cuando un vecino de la zona que buceaba avisó al Consell de Mallorca del hallazgo. Se encuentra a 65 metros de la costa y a 2,5 metros de profundidad. En 2022, se extrajeron algunos materiales que había dentro: ánforas con aceite, salsas de pescado y vino. También se concluyó que el barco provenía de Cartagena y que se hundió en el siglo IV dC.

El estado de la madera es excepcional y también el del cargamento, las ánforas. De hecho, estas ánforas, de tipología diversa, tienen unas inscripciones pintadas que ya se han catalogado como los más importantes del Mediterráneo (informan sobre el contenido de los envases). Por todos estos motivos, se considera un gran hallazgo que sitúa Mallorca como lugar arqueológico de referencia en todo el mundo, según ha asegurado el presidente Galmés.