‘Bachata’, reventón de ambigüedades y de esnobismos en el Teatre Principal de Palma
Estamos ante una enmienda a la totalidad de cualquier conducta basada en tópicos
Miquel Mas Fiol, dramaturgo mallorquín formado en lugares emblemáticos de Barcelona (Institut del Teatre, Sala Beckett, Tantarantana Teatre), acaba de presentarnos Bachata, una coproducción del Teatre Principal de Palma y la compañía Ovnipresent, fundada por él mismo.
Se trata de una comedia irreverente y ácida, en la que su título ya es en sí mismo una ambigüedad al mezclar el baile latino surgido en los 60 con el significado coloquial que se utiliza en lugares de Hispanoamérica: juerga, jolgorio, reventón. En efecto, Bachata tiene bastante de mirada con mucho cachondeo a situaciones que se dan en el día a día y las más de las veces relacionadas con el esnobismo.
En escena, cuatro intérpretes, entre los que se cuenta el actor y dramaturgo Sergi Baos, le van a dar vida a siete cuadros escénicos muy marcados por un tono especialmente próximo al caos surrealista y tomando la tolerancia, más bien la ausencia de tolerancia, como leitmotiv en cada situación. Esta es la razón de que el mensaje que sobresale de principio a final es sencillo: ¿somos tan tolerantes con los demás como creemos?
El tono permanente es ciertamente refrescante y el tratamiento de las partes elige distraerse entre el gag, la sobreactuación y la comedia de enredo. Los cuatro intérpretes bordan el cambio permanente de situaciones, en las que por regla general no va a quedar títere con cabeza, de manera que estamos ante una enmienda a la totalidad de cualquier conducta basada en tópicos o, lo que es lo mismo, aquellas conductas que llevan aparejada la intolerancia.
Bachata no deja de ser un reventón de ambigüedades y de esnobismos; de posturas preconcebidas como la corrección política. O más bien, toda corrección e incorrección política si es tomada a la ligera, y por eso me refiero a un reventón de ambigüedades y esnobismos.