Cuidada lectura dramatizada de ‘Al caire de les campanes’ en el Teatre Principal de Palma
El Principal ha decidido honrar la memoria del dramaturgo 'pobler' Alexandre Ballester, al cumplirse el decimoquinto aniversario de su muerte
El Teatre Principal de Palma ha decidido honrar la memoria del dramaturgo pobler Alexandre Ballester, al cumplirse el decimoquinto aniversario de su muerte. En realidad, la conmemoración se había fijado para los días 28, 29 y 30 de mayo, coincidiendo con las tres representaciones de Un baül groc per a Nofre Taylor, obra escrita por Ballester en 1966, editada años después y cuyo estreno tuvo lugar en 2006 en el Teatre Tantarantana de Barcelona.
Coincidiendo con los preparativos de esta nueva producción del Principal, se habló entonces de rescatar del ostracismo una de sus obras inéditas, que además había resultado galardonada el año 1987 en el Concurso de Textos Dramáticos convocado por el Teatre Principal. Se trata de Al caire de les campanes con la que se tenía una deuda pendiente, al no cumplirse una de las bases del concurso: el estreno de la obra premiada.
Este es el origen de la lectura dramatizada de Al caire de les campanes, en función única que tuvo lugar el 18 de mayo, para disgusto del entorno del dramaturgo pobler, que consideraba escaso reconocimiento acomodarse en una simple lectura dramatizada. Pero insisto: el 28 de mayo llegará la hora de honrar la memoria de Alexandre Ballester con esta nueva producción de la casa, que cuenta con dirección escénica de Marga López.
Tal vez esta fuera la razón de no llenarse el aforo de la sala petita, aunque sí debe valorarse el hecho de que cada espectador recibiese un ejemplar del libro publicado en el año 2000 por El Gall Editor, colaborando el Consell de Mallorca. Vistos los resultados, lo cierto es que asistimos a una lectura muy cuidada, y ciertamente original, de Al caire de les campanes. Se encargó de la adaptación y dirección Joan M. Albinyana, un habitual de la casa para la que previamente ya había dirigido, entre otras, Bad Moon y Els sis darrers dies. El trabajo de interpretación se confió a Héctor Seoane, Alicia Garau, Guillem Galmés, Magdalena Sbert y Albert Mélich.
Esta lectura dramatizada refleja fielmente el contenido de los tres actos en que se configura la obra y, como detalle –en absoluto menor–, el mapa de allí donde se localizan los hechos, encarnado por una maqueta que es en realidad el sexto personaje que, en lugar de voz, disfruta de destellos de luz a través de los cuales poder visualizar mejor el relato. Excelente el trabajo de los cinco y excelente también el músculo dramático de Albinyana.
Dos décadas separan la escritura de las obras de Alexandre Ballester que en el margen de diez días bien contados habrán pisado las tablas del Principal, sirviéndole en bandeja al espectador lo relevante del Ballester dramaturgo, que se alejó radicalmente del teatro costumbrista característico de la época para establecer entre nosotros la categoría de teatro de compromiso, en los momentos previos a la aparición del teatro independiente de finales de los años 80 del siglo XX.
Es, por tanto, el conjunto de ambas funciones lo que cabe entender como la mejor manera de honrar la memoria de quien se nos fue en el año 2011. La lectura de Albinyana no solo es cuidada, es cálida.