PRIMERA LÍNEA

Ayudas distorsionadas con olor a podrido

ayudas prioridad nacional

Cuentan las crónicas que los viajeros románticos y los filósofos de los siglos XVIII y XIX fueron quienes popularizaron aquella visión de África empieza en los Pirineos, señalando el contraste entre el progreso liberal francés y el atraso o exotismo de la Península Ibérica. Mallorca, en aquellos tiempos, a lo más que podía aspirar era a ser lo que en 1929 acuñó Gertrude Stein, hablando con Robert Graves: «Es el paraíso si puedes soportarlo».

Stein vivió en El Terreno (Palma) seis meses a caballo entre 1915 y 1916, mientras Robert Graves vivió gran parte de su vida en Deià desde 1929 hasta su muerte en 1985. Ese tono despectivo al hablar de España, por extensión Portugal, ha sido una constante conectada con la Leyenda Negra iniciada en el XVI como propaganda política de potencias rivales por la expansión del imperio español. No solamente fuimos incapaces de rebatirla, sino que hoy en día está asumida —hasta el tuétano— por la infantil progresía made in Spain.

El escritor realista francés Stendhal (1783-1842) participó de esa mirada a España tan despectiva, llegando al extremo de afirmar que «si el español fuese musulmán, sería un africano completo». Pues nada, estamos en ello. 

El irresponsable efecto llamada del sanchismo a la inmigración ilegal hace que, incluso nada más llegar en patera, pregunten dónde hay que ir para la regularización. Lo que pone a las claras cierta complicidad de las cuerdas de transmisión en complicidad con las mafias de la trata de seres humanos.

El 26 de abril se celebró la maratón Zurich Rock n Roll Running Series Madrid 2026 y una persona extremadamente próxima a mi entorno colgó una foto de la llegada a meta en su cuenta de Facebook, acompañada de un texto profundamente despectivo en relación al PP, Vox, Trump y Milei. Al menos se olvidó de incluir a Meloni y a María Corina Machado; ya es algo. 

Sentí una profunda tristeza, siendo él persona cultivada y muy viajada. En un primer momento tuve la tentación de borrarle de mis contactos, aunque finalmente pensé: va a ser cierto que África empieza en los Pirineos, en el paquete incluyendo a los propios nacionales. No lo hice. El pobre hombre, en su mentalidad profundamente absorbida por el sanchismo, era incapaz de entender, o simplemente recordar, que en la élite de los corredores de una maratón, son los keniatas y los etíopes los indiscutibles líderes. Solo que él optaba por reivindicar la negritud frente a la xenofobia adjunta a quienes piensan diferente. Es la gran paradoja de la polarización que hoy vivimos. 

Ahora mismo lo estamos viviendo con la propuesta de prioridad nacional que exhibe Vox, en la negociación para formar gobiernos en Extremadura, Aragón o Castilla y León. Parece ser que incluso el PP se ha rasgado las vestiduras porque huele demasiado al movimiento MAGA (Make America Great Again) que regresó a Donald Trump a la Casa Blanca. ¿Qué significa MAGA? Sencillo: primero los de casa, cuando la ideología dominante está al servicio de intereses bastardos. Léase Soros y compañía. Incluso ciertas ONG humanitarias también. El catecismo woke lleva como mínimo en torno a las seis décadas dominando el relato e imponiendo su no discusión.

Hay mucho dinero público invertido en ello, sin tomar en consideración las necesidades de la población autóctona, que es la que paga impuestos, para satisfacer a los llegados ilegalmente. Incluso la Iglesia empieza a hablar de falta de sensibilidad a la dignidad humana, como si no fuera igual de digna la atención a los autóctonos, incluidos los ya nacionalizados después de su esfuerzo por integrarse y contribuir al crecimiento. Prioridad nacional es un grito de ¡basta ya! a tanto despropósito, movido al margen de la ley.

Esto nada tiene que ver con valores, sino con las estrategias de papeles para todos en busca de un cambio del censo electoral, presuntamente favorable a las manipulaciones de una izquierda que quiere acabar con la alternancia. 

No me agradan las formas de algunos dirigentes de Vox, por intransigentes, pero tampoco la sumisión del centroderecha al dictado woke. El Estado del Bienestar es una conquista de las democracias liberales y no puede ser que esté sometido a la vulneración de normas por imposición de una ultraizquierda que no acepta las conquistas de la socialdemocracia al jugar un papel de equilibrios que el comunismo detesta, omnipresente en la esfera de los movimientos contemporáneos como el grupo de Puebla que lidera el socialcomunismo que gobierna en España. Menos mal que el salvavidas europeo está hoy en condiciones de ponerle pie en pared a las autocracias.

También es cierto que puede que no, en función de las estrategias palatinas.

Debemos alejarnos del ruido que provoca la prioridad nacional de Vox y preguntar entonces qué parte del proyecto es inaplazable en su aplicación, para defender efectivamente a los ciudadanos libres que se han ganado con su compromiso ayudas que hoy son distorsionadas con el olor a podrido de la Internacional Socialista. The times they are a changing. Ya lo dijo Dylan en otras circunstancias, solo que ahora se le ha dado vuelta a la tortilla.

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