Caos en la Vía de Cintura de Palma: dos turistas borrachos, ensangrentados, siembran el pánico en hora punta
Cientos de conductores tuvieron que esquivar a los dos jóvenes que iban 'toreando' a coches y motocicletas

Lo que debía ser una tarde más de tráfico intenso se transformó en cuestión de segundos en una auténtica escena de pesadilla. Eran aproximadamente las 20:50 horas del pasado jueves cuando la vía de cintura, nada más salir del túnel de Génova en dirección Andratx, se convirtió en el escenario de un episodio tan surrealista como estremecedor.
Cientos de conductores quedaron paralizados —literalmente— al presenciar una imagen que parecía sacada de una película de terror: dos turistas borrachos, ensangrentados y completamente fuera de control irrumpieron de forma repentina en plena autopista, desafiando el tráfico y poniendo en riesgo no solo sus vidas, sino la de decenas de personas.
Uno de ellos, vestido únicamente con un pantalón corto, caminaba tambaleándose por el arcén con movimientos erráticos, mientras que el otro protagonizaba escenas aún más peligrosas: se adentraba directamente en el centro de la vía, cruzándose entre coches, camiones y motocicletas en plena hora punta. Todo ello a escasos centímetros de ser arrollado.
El desconcierto fue inmediato. Nadie entendía lo que estaba ocurriendo. Según varios testigos, ambos jóvenes presentaban claros signos de intoxicación etílica, actuando de forma completamente imprevisible. «Era imposible creerlo, estaban completamente fuera de sí» relató uno de los conductores. «No reaccionaban, no miraban, no escuchaban. Era como si no fueran conscientes de que estaban en medio de una autopista».
Pero lo que terminó de disparar el pánico fue su estado físico: los dos se encontraban visiblemente ensangrentados, lo que aumentaba la sensación de peligro y desconcierto entre los presentes. La combinación de alcohol, desorientación y posibles heridas convertía cada segundo en una amenaza real de tragedia.
En cuestión de instantes, la autopista se transformó en un escenario de caos absoluto en carretera. Frenazos bruscos, maniobras evasivas, bocinazos desesperados… conductores intentando evitar lo inevitable mientras la tensión se disparaba. Algunos vehículos llegaron incluso a detenerse en el arcén, incapaces de continuar ante el shock.
«Pensé que iba a ver morir a alguien allí mismo», confesó otro testigo. «Era cuestión de segundos, cualquiera podía atropellarlos sin poder evitarlo». Ante la gravedad de la situación, varios conductores alertaron al servicio de emergencias 112, que activó un operativo urgente. Durante minutos que parecieron eternos, los dos jóvenes continuaron deambulando por la vía, completamente ajenos al riesgo mortal en la autopista.
Finalmente, varias unidades de la Policía Nacional lograron interceptarlos y poner fin a la situación. La intervención fue clave para evitar lo que podría haber sido una tragedia en carretera de consecuencias irreparables. Los agentes aseguraron la zona y atendieron a los individuos, cuyo estado requería asistencia inmediata.
Por el momento, se desconocen las circunstancias exactas que llevaron a estos dos turistas a protagonizar un episodio tan extremo. No obstante, todo apunta a un consumo excesivo de alcohol como principal detonante de este comportamiento temerario. Lo ocurrido esa noche no fue solo un susto: fue una advertencia. Porque durante unos minutos, la línea entre la vida y la tragedia estuvo a punto de romperse en una de las carreteras más transitadas.
Y quienes lo vivieron lo tienen claro: nunca olvidarán el momento en que la autopista se convirtió en un auténtico infierno.