Andalucía

Montero reivindica a su puesto en el Senado: «Es imprescindible que Andalucía tenga una voz potente a nivel estatal»

Montero ha insistido en que podrá desarrollar ambas responsabilidades gracias a su "capacidad de trabajo"

El PP andaluz cree que Montero buscará el aforamiento en el Senado por posibles «nubarrones judiciales»

María Jesús Montero
María Jesús Montero junto a Pedro Sánchez.
Ezequiel Marín

María Jesús Montero ha defendido su nombramiento como senadora por designación autonómica como una herramienta para reforzar la presencia de Andalucía en las instituciones nacionales. La secretaria general del PSOE-A compatibilizará este nuevo cargo con su actual responsabilidad como portavoz del grupo socialista en el Parlamento andaluz, una combinación que considera no sólo posible, sino necesaria.

«Es imprescindible que Andalucía tenga una voz potente a nivel estatal», ha asegurado Montero durante una entrevista en la Cadena SER, en la que ha respondido a las dudas planteadas en los últimos días sobre su futuro político en la comunidad. La dirigente socialista ha defendido que su llegada a la Cámara Alta no supone un paso atrás respecto a su actividad en Andalucía ni una preparación para abandonar la política autonómica.

Montero ha insistido en que podrá desarrollar ambas responsabilidades gracias a su «capacidad de trabajo». En este sentido, ha cuestionado que se plantee de manera recurrente si su incorporación al Senado significa que pretende alejarse de la política andaluza. «Me llama la atención que se me pregunte a mí; esto no es nuevo», ha señalado.

La líder del PSOE-A ha utilizado además los antecedentes de otros dirigentes políticos andaluces para justificar la compatibilidad de funciones. Ha recordado que Juanma Moreno compaginó su escaño en el Parlamento andaluz con su condición de senador entre 2015 y 2017. También ha citado al socialista Juan Espadas, que ha vuelto a ser designado senador por la Cámara autonómica y que ocupa actualmente la portavocía del PSOE en el Senado.

A estos ejemplos ha añadido el de Javier Arenas, antiguo presidente del PP andaluz y senador por designación autonómica desde 2008. Con ello, Montero pretende desmontar las críticas que cuestionan que pueda ejercer simultáneamente sus responsabilidades en el Parlamento de Andalucía y en el Senado.

Su argumento central pasa por aprovechar precisamente su presencia en Madrid para trasladar las reivindicaciones de la comunidad allí donde se adoptan decisiones que afectan directamente a Andalucía. La socialista ha señalado que pretende «hacer visibles los intereses de Andalucía» en los principales centros de decisión, mencionando expresamente Madrid y también Europa.

La designación como senadora autonómica se produce mientras Montero mantiene el liderazgo del PSOE andaluz y su actividad como principal dirigente de la oposición en el Parlamento regional. De este modo, su estrategia pasa por mantener una doble presencia institucional: por un lado, en la política autonómica y, por otro, en la Cámara Alta.

La propia Montero ha presentado esta situación como una oportunidad para incrementar la capacidad de influencia de Andalucía. La elección de Montero coincide además con la continuidad de Juan Espadas en el Senado, donde seguirá ejerciendo como portavoz socialista. El PSOE-A contará así con dos de sus principales dirigentes en la Cámara Alta, aunque con responsabilidades diferentes.

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