Andalucía

El exlíder de Vox en Melilla vota a favor de la retirada de la estatua de Franco

La estatua de Franco en Melilla, la última del dictador en nuestro país, será finalmente retirada de la vía pública. La Asamblea de Melilla ha dado luz verde a la propuesta del Gobierno regional con el apoyo del exlíder de Vox y diputado no adscrito, Jesús Delgado Aboy.

La proposición ha sido refrendada por los tres partidos que conforman el Ejecutivo de la ciudad autónoma: Coalición por Melilla (CpM), PSOE y Ciudadanos (Cs).

El PP, grupo mayoritario en la Cámara regional con 10 de sus 25 diputados, se ha abstenido, mientras que Vox, con un escaño, ha votado en contra.

El anterior gobierno del PP, presidido por Juan José Imbroda entre 2000 y 2019, había rechazado retirar el monumento porque aseguraba que no estaba dedicada a Franco como Caudillo, sino a su condición de comandante de La Legión que en 1921 salvó a la ciudad del sitio en el que se encontraba en la guerra con Rif tras el desastre de Annual.

La escultura se encuentra a los pies de la ciudadela de ‘Melilla la Vieja’, junto a la entrada al puerto de la localidad española del norte de África. Le acompaña una placa con las siguientes palabras: «Al Comandante de la Legión D. Francisco Franco Bahamonde 1921-1977».

Ley de Memoria Democrática

La Asociación Memorialista Ranz Orosas (AMRO) registró el pasado diciembre un escrito dirigido al Gobierno melillense en el que exigía la retirada de la estatua situada en el Frente de la Marina, para cumplir con la Ley de Memoria Democrática.

Por su parte, la vicepresidenta primera de la Ciudad Autónoma de Melilla y secretaria general del PSME-PSOE, Gloria Rojas, aseguró que si aún no se había retirado era «porque estamos en plena pandemia» y entendía que «lo primero es la salud pública».

«Hemos estado buscando todos los expedientes y vimos que fue una decisión del Pleno del Ayuntamiento en los años 76/77», declaró Rojas. Por su parte, Podemos, sin representación en la Asamblea de Melilla, reclamó también la retirada del «resto de vestigios franquistas que hacen de nuestra ciudad un pequeño homenaje a la dictadura».