Costa Brava

La carretera que todo el mundo debería recorrer al menos una vez: 22 kilómetros y 365 curvas que regalan una panorámica del Mediterráneo difícil de olvidar

Mediterráneo
Costa Brava.
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

España es un destino ideal para quienes disfrutan de los viajes por carretera, gracias a la diversidad de sus paisajes. Entre todos ellos, hay un tramo que destaca entre los amantes de la naturaleza: la carretera GI-682, que conecta las localidades de Tossa de Mar y Sant Feliu de Guíxols, en la provincia de Gerona. Este tramo discurre muy cerca del mar Mediterráneo, ofreciendo vistas continuas de acantilados, calas escondidas y un entorno natural dominado por el macizo de Cadiretes.

Aunque el punto de partida se encuentra en la localidad de Blanes, el tramo más impresionante de la carretera  es el que conecta las poblaciones de Tossa de Mar y Sant Feliu de Guíxols. Este recorrido, de unos 23 kilómetros aproximadamente, sigue muy de cerca la línea del litoral que separa ambos municipios.

GI-682, la carretera más bonita de la Costa Brava

@dwanders Just 1 hour away from Barcelona?! 😮 2 day itinerary at the end of caption ⤵️ This little coastal town has been one of my favorites ever since I visited for the first time 5 years ago 😍 Tossa de Mar has it all! Beaches with crystal clear waters in every shade of blue, a medieval walled town with cobblestone streets and sea views, amazing food, vibes and it’s all walkable. You don’t even need a car! It’s actually the only fully preserved fortified medieval town along the Catalan coast! How to get there? It’s an hour by car or you can take the direct Moventis bus, which runs hourly from Barcelona Nord to Tossa de Mar, takes about 1h 20m, and costs around €14 on Omio It’s the perfect weekend getaway! Here’s a 2 day itinerary to make the most of your stay: ⠀ Day 1 🏰Walk through the old town (Vila Vella) 🐟Lunch – Try the local dish Cim i tomba 🏖️Swim at Beach d’es Codolar 🌅Sunset strolls along the southern coastal path (Camí de Ronda Sur) Day 2 🚣Sunrise kayak or paddle session 🏞️Northern coastal walk towards Sant Jaume viewpoint (Camí de Ronda Norte) 🏖️Swim/ beach time at Tossa or Mar Menuda beaches (5 mins from each other) ⛴️ Boat ride to explore the caves and coves (Calas) 🛍️ Shopping and dinner/drinks in town Save this for your next trip; Tossa de Mar is so worth the visit and stay!😍 . . . #costabrava #tossademar #thingstodospain #placestovisitbarcelona #thingstodocostabrabava #spain #visitspain #barcelona #thingstodobarcelona ♬ original sound – dwanderess

«Tossa de Mar, en la comarca de la Selva, vive con un pie en el mar y otro en la montaña. Las murallas de la antigua villa medieval casi se adentran en el agua, y muchas playas y pequeñas calas escondidas entre pinos y acantilados rodean esta villa marinera. Sus calles hablan de una historia inspiradora de arte y cultura. Su paisaje, que supo cautivar a grandes artistas, te conectará con toda la esencia de la Costa Brava, una esencia en la que la gastronomía tiene un relevante papel», detalla la Oficina de Turismo de Tossa de Mar.

La Vila Vella es una antigua fortaleza medieval, también conocida como el Castillo de Tossa de Mar; dentro sus murallas del siglo XII alberga encantadoras callejuelas empedradas, pintorescas tiendas y restaurantes donde probar su gastronomía local. Otra de las visitas imorescindibles es la Villa Romana dels Ametllers; este yacimiento, que data del siglo I d.C., cuenta con varios edificios que muestran cómo era la vida en la villa a partir de restos de mosaicos, estatuas y cerámica. Durante los meses de verano, las playas y calas de Tossa de Mar son un auténtico paraíso; la cala es Codolar es ideal para relajarse y disfrutar de las vistas que ofrece el entorno.

Desde Tossa de Mar, durante el trayecto hacia San Feliu de Guíxols por la GI-682, se conservan los restos de antiguos puntos de vigilancia, así como pozos utilizados en tiempos de contrabando. Esta ruta, que en sus orígenes facilitaba la labor de los pescadores locales, terminó convirtiéndose con el paso del tiempo en una vía utilizada por contrabandistas que introducían mercancías como penicilina, aceite o tabaco procedente de ultramar.

Cala Bona, cala Pola y cala Giverola son dos paradas imprescindibles en la carretera más bonita de la Costa Brava. Sus aguas de color esmeralda, combinadas con el verde intenso de la vegetación y los tonos dorados de la roca, crean una estampa que transmite una sensación de calma difícil de igualar.

Finalmente, Sant Feliu de Guíxols marca el cierre perfecto de la ruta, cuya historia se puede entender a partir de su monasterio benedictino, un conjunto en el que se superponen estilos arquitectónicos que abarcan desde el siglo X hasta el XVIII. Hoy en día, es posible recorrer parte del edificio, así como las torres del Fum y del Corn, situadas a ambos lados de la iglesia. La historia del recinto, sin embargo, continúa evolucionando. En las dependencias del antiguo Palacio del Abad se encuentra el Espai Carmen Thyssen, un espacio dedicado a exposiciones temporales que mantiene vivo el vínculo entre patrimonio, cultura y arte contemporáneo.

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