Toros

Román corta una oreja en Las Ventas en un deslucido festejo mientras Caballero y Miranda se van de vacío

De nuevo los toros llegaron a Las Ventas con la Corrida de la juventud, en la que han participado los diestros Román Collado, Gonzalo Caballero y David de Miranda ante los toros de Luis Algarra. La tarde la abrió Román, que se reencontraba con el público madrileño tras su cogida del pasado verano. Saludó al astado por medias verónicas, probando su bravura. La faena la comenzó con la zurda para poco a poco ir confiriéndole espacio hasta poder cambiar de mano.  Ya con la derecha, el torero marcó una segunda serie de gran nivel. La faena la fue redondeando con brillantez hasta rematarla por lo bajo y continuar por la derecha hasta ligarla. Le siguió otra exquisita al natural con la que consiguió levantar las palmas del tendido. La faena la cerró por bernardinas, mostrando su mejor versión. Remató con una estocada trasera. Fue premiado con una oreja.

El segundo fue para Gonzalo Caballero, al que recibió ajustado a tablas y fue prendido. Tras la voltereta se recompuso en unos minutos y volvió a salir al ruedo. Brindó a un amigo en el tendido dando inicio a la faena por muletazos desligados para probar al animal. El astado necesitaba distancia, embestía mejor que a la corta, por lo que tuvo que citarlo desde la distancia y por la derecha, hasta conseguir torear en redondo. Intentó alargar la mano lo máximo posible, hasta que se apagó por completo su fuerza. La actitud de Gonzalo Caballero fue inteligente, tapando en todo momento los defectos del toro. Finalizó por media estocada y tuvo que hacer uso del descabello. Silencio.

El tercero fue para David de Miranda, quién lo saludó por verónicas muy templadas para continuar con lances. Fue sin duda un saludo capotero.
Brindó al público. La faena la comenzó por estatuarios. El toro tenía clase, entrega, pero le faltaba embestida. David de Miranda le dio espacio. Apenas pudo lucir muletazos desligados y cerró por bernadinas. Finalizó por media estocada. Silencio.

Román saludó al cuarto de forma excelente por medias verónicas. Tras el caballo comenzó por la diestra. El toro no era fácil por la izquierda, por ello mantuvo la faena por el pitón derecho. Marcó varias series por la misma mano. Román vio muy bien las opciones que le daba el toro, por lo que  machacó hasta al toro hasta el final, procurando vaciar siempre el muletazo por debajo. En la última tanda, el torero fue prendido por el brazo, pero salió afortunadamente ileso. Finalizó con una gran estocada. Vuelta al ruedo. Se fue directo a la enfermería para que le revisaran la breve cornada que llevaba.

El quinto, para Gonzalo Caballero, le fue entregado para torear tras salir de la enfermería y al que saludó por medias verónicas. Muy bien con el caballo.
Brindó la faena al público para comenzar por el pitón derecho. Continuó marcando un par de series por el mismo lado, el astado se abría a la salida del muletazo. Gonzalo con buen criterio le dio distancia y le echó los vuelos hacia adelante a medida que se le acercaba. Cambió a la izquierda donde marcó otra serie  y donde tenía que tirar más del toro. El animal fue perdiendo celo a medida que avanzaba la faena. Gonzalo finalizó tras dos pinchazos, media estocada. Ovación.

La tarde fue finalizada por David de Miranda, al que saludó por medias verónicas ajustadas a tablas, hasta que pudo llevarlo a los medios. Brindó al público e inició la faena con pases cambiados por la espalda. El toro apenas embestía. Le tocó acortar distancias, pero el animal tampoco respondía ni daba opciones. Le tocó abreviar. Tras un pinchazo, estocada. Silencio.

Ficha del festejo:

Plaza de toros de Las Ventas. 21ª de la Feria de San Isidro. Corrida de toros.
Toros de Luis Algarra.

Román: oreja y vuelta al ruedo.
Gonzalo Caballero: silencio y silencio.
David de Miranda: silencio y silencio.