movilidad sostenible

El Ninebot MAX G3 E de Segway que apuesta por comodidad, autonomía y mucha seguridad

El Ninebot MAX G3 E destaca por su suspensión, autonomía, frenos y sensación de patinete top para diario

HONOR anuncia una alianza con ZXMOTO para reforzar su presencia en el Mundial de Superbike

Cómo proteger tus chats de WhatsApp con la función de privacidad avanzada

Ninebot MAX G3 E
Foto: Nacho Grosso
Nacho Grosso
  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

El Ninebot MAX G3 E es uno de esos patinetes eléctricos que se entienden mejor cuando te subes en él. Sobre el papel tiene cifras potentes, una autonomía amplia y un equipamiento muy completo, pero lo que realmente marca la diferencia es la sensación de uso. Es seguro, cómodo, filtra bien el terreno y transmite una confianza superior a la de muchos patinetes urbanos más sencillos.

Lo he estado utilizando en diferentes trayectos, mezclando asfalto, zonas mixtas, caminos compactados y desniveles. Mi impresión general ha sido muy positiva. No es un patinete ligero, pero sí uno de esos modelos que parecen pensados para quien va a utilizarlo de verdad en el día a día. La plataforma es amplia, el manillar queda a buena altura, los mandos están bien situados y la suspensión se nota desde los primeros metros.

Así es el Ninebot MAX G3 E

El diseño del Ninebot MAX G3 E es  bastante reconocible. En las fotos se aprecia bien, acabado negro, detalles rojos, chasis grande, plataforma ancha, doble suspensión, ruedas de 11 pulgadas y un conjunto que visualmente queda por encima de los patinetes eléctricos básicos.

La ficha técnica y la web oficial de Segway recogen una velocidad máxima de hasta 25 km/h, autonomía máxima de hasta 80 km, potencia máxima de 2.000 W, frenos de doble disco, pantalla TFT y tecnologías como Segway AirLock y Apple Find My. También incorpora suspensión hidráulica delantera y trasera, neumáticos tubeless autorreparables de 11 pulgadas y resistencia al agua IPX6 en el cuerpo, con batería IPX7.

Ninebot MAX G3 E
Conducción y rendimiento
Velocidad máxima Hasta 25 km/h
Motor 700 W nominales y hasta 2.000 W de potencia máxima
Tracción Rueda trasera
Pendiente máxima Hasta un 30%, según fabricante
Modos de conducción Eco, Estándar, Sport y modo Paseo
Batería y autonomía
Autonomía máxima Hasta 80 km
Autonomía a velocidad máxima Hasta 65 km, según ficha técnica
Batería 597 Wh
Carga Carga rápida integrada y doble entrada con accesorio opcional
Comodidad y seguridad
Suspensión Doble suspensión hidráulica delantera y trasera ajustable
Neumáticos Tubeless autorreparables de 11 pulgadas
Frenos Disco delantero y trasero
Luces Faro delantero de 6 W, luz diurna, luz trasera, luz de freno e intermitentes
Resistencia al agua Cuerpo IPX6 y batería IPX7
Tecnología y diseño
Pantalla TFT a color de 2,4 pulgadas con velocidad, batería, modos, navegación y avisos
Conectividad App Segway Mobility, Bluetooth, Segway AirLock y Apple Find My
Peso Aprox. 24,3 kg, según ficha técnica
Carga máxima Hasta 130 kg
Dimensiones 1218 × 590 × 1299 mm desplegado; 1218 × 590 × 592 mm plegado

 

Sensación al subirte: grande, estable y muy cómodo

Hay patinetes que parecen ágiles al principio, pero que transmiten cierta fragilidad cuando el firme no es perfecto. Aquí ocurre lo contrario, es un modelo con peso, con una plataforma generosa y con una postura de conducción muy natural.

La base permite colocar los pies con comodidad, algo que se agradece mucho cuando haces trayectos de varios kilómetros. No obliga a ir encajado ni a buscar continuamente la posición. También se nota el ancho del conjunto y el tamaño de los neumáticos. Todo ayuda a que el patinete vaya más plantado, sobre todo cuando circulas por asfalto irregular o por zonas con pequeñas juntas, piedrecillas o cambios de textura.

Foto: Nacho Grosso

En marcha, la dirección transmite seguridad plena. El manillar es firme y el patinete mantiene bien la trayectoria. La sensación es la de ir sobre un vehículo más maduro, no sobre un patinete urbano básico al que se le ha añadido más batería.

La suspensión es una de sus mejores bazas

La suspensión es, probablemente, el apartado que más se nota en el día a día. Segway ha montado suspensiones hidráulicas dobles delante y suspensión trasera doble ajustable, y esto da una conducción mucho más descansada.

Es un patinete y no una bici de montaña ni una moto, pero filtra muy bien las irregularidades habituales. En aceras rebajadas, zonas rugosas, pequeños baches o caminos con piedra, el Ninebot MAX G3 E evita muchos golpes secos. Esto se agradece especialmente en brazos, muñecas y rodillas.

Foto: Nacho Grosso

Lo que más me ha gustado es que la suspensión no da sensación de flotar ni de descontrol. Absorbe, pero mantiene firmeza. En curvas amplias y en cambios de apoyo, el patinete no se siente blando. Ese equilibrio entre comodidad y control está bastante conseguido.

También ayuda mucho el tamaño de los neumáticos. Las ruedas de 11 pulgadas aportan más margen que las de patinetes más pequeños. Se nota al pasar por zonas imperfectas y al mantener velocidad constante. No invitan a hacer campo, pero sí permiten circular con más tranquilidad por firmes que no están perfectamente lisos.

Foto: Nacho Grosso

Potencia suficiente para ciudad y pendientes

El motor del Ninebot MAX G3 E cuenta con 700 W nominales y puede alcanzar 2.000 W de potencia máxima. Lo mejor es que a la hora de la verdad no proporciona una entrega brusca, sino en una respuesta eficaz y bastante progresiva.

Me ha gustado especialmente en salidas desde parado y en pendientes. Hay patinetes que cumplen bien en llano, pero que pierden fuerza cuando aparece una cuesta o cuando la batería ya no está al máximo. En este caso, la respuesta se mantiene más convincente.

En modo Sport se nota más vivo, pero no es difícil de controlar. Acelera con decisión, aunque sin esa patada incómoda que puede hacer que el usuario menos experimentado se note inseguro. Para ciudad, me parece una puesta a punto acertada, suficiente fuerza para moverte con soltura, pero con una entrega controlable.

La velocidad máxima está limitada a 25 km/h, como corresponde a este tipo de vehículos en España. Y sinceramente, con este chasis y esta suspensión, se nota que el patinete circula cómodo a esa velocidad. Va perfectamente sin sensación de ahogo o haber llegado a su pico.

Foto: Nacho Grosso

Frenos y luces: aquí se nota que es un modelo serio

En un patinete eléctrico, correr no es lo importante. Lo importante es frenar bien, ver y que te vean. En este apartado, el Ninebot MAX G3 E me ha dejado buena impresión.

Los frenos de disco delantero y trasero tienen un tacto progresivo. No son de esos frenos que muerden de golpe y obligan a corregir el cuerpo, sino que permiten dosificar. Al mismo tiempo, cuando necesitas detenerte con más decisión, responden con solvencia. Segway indica que utiliza frenos de disco de pistón de doble acción con cuatro pastillas, dos por pinza, para mejorar el contacto con el rotor y la eficiencia de frenado.

Foto: Nacho Grosso

Los intermitentes integrados me parecen otro acierto. Durante el uso resulta muy práctico poder señalizar sin soltar las manos. No sustituye a mirar bien antes de girar, pero ayuda mucho a comunicar tus movimientos.

Foto: Nacho Grosso

El sistema de iluminación también está bien planteado. Tiene faro delantero de 6 W, luz diurna, luz trasera, luz de freno e intermitentes delanteros y traseros.

Foto: Nacho Grosso

Pantalla TFT y mandos: todo queda bastante a mano

La pantalla TFT central es otro elemento que sube la sensación de calidad. No es un display básico, sino una pantalla a color con una interfaz actual. Muestra velocidad, batería, modos, distancia, avisos y funciones conectadas. También puede mostrar navegación y notificaciones de llamadas entrantes.

En marcha, se lee bien la información principal. Con sol directo puede haber reflejos, algo habitual en este tipo de pantallas brillantes, pero el tamaño y la organización de los datos me parecen correctos. La lectura de velocidad y batería es rápida, que es lo que más importa cuando vas circulando.

Foto: Nacho Grosso

El mando izquierdo concentra funciones importantes: intermitentes, modo, luces y encendido. El tacto es bueno y no obliga a apartar demasiado la atención. También me gusta que el timbre esté bien colocado y sea fácil de accionar.

La conectividad añade puntos interesantes. Segway AirLock permite el desbloqueo por proximidad desde la app Segway Mobility, y la compatibilidad con Apple Find My ayuda a localizar el patinete desde dispositivos Apple. No sustituye a un buen candado físico, pero sí añade una capa útil para el día a día.

En autonomía el dato es bueno, pero hay que interpretarlo

La autonomía máxima anunciada es de hasta 80 km. Es una cifra alta para un patinete eléctrico urbano, aunque conviene leerla como lo que es, un dato de laboratorio bajo condiciones concretas. Segway especifica que la autonomía teórica se mide con batería llena, una carga aproximada de 75 kg, temperatura controlada y circulación sobre asfalto.

La autonomía, en todos los patinetes, dependerá del peso del usuario, la temperatura, el viento, las pendientes, el modo de conducción y el número de paradas y arranques. Si se usa mucho el modo Sport, si hay cuestas o si se circula con frío, lo lógico es que la cifra baje.

Aun así, la batería de 597 Wh da margen suficiente para un uso urbano exigente. Lo importante aquí no es obsesionarse con llegar a los 80 km, sino tener batería de sobra para varios trayectos. Para ir y volver del trabajo, hacer recados o moverte durante una jornada sin estar pendiente del cargador, el Ninebot MAX G3 E transmite mucha tranquilidad. La carga rápida también suma. Segway ofrece 3,5 horas con carga rápida integrada y de 2,5 horas mediante doble entrada con cargador opcional. Es un detalle relevante en un patinete con esta capacidad de batería.

Uso en España: mejor mirar siempre normativa y certificación

El Ninebot MAX G3 E se comercializa limitado a 25 km/h, que es el máximo habitual para los vehículos de movilidad personal. La DGT define los VMP como vehículos de una o más ruedas, de una única plaza y propulsados exclusivamente por motores eléctricos, con velocidad máxima comprendida entre 6 y 25 km/h.

Obviamente el modelo está certificado. La DGT recuerda que los VMP comercializados a partir del 22 de enero de 2024 deben estar certificados, y que desde el 22 de enero de 2027 solo podrán circular los que cuenten con certificación.

Lo que más me ha gustado

Lo mejor del Ninebot MAX G3 E es la sensación de conjunto. No hay un único elemento que destaque de forma aislada, sino una suma bastante coherente: buena suspensión, plataforma cómoda, frenos eficaces, luces completas, intermitentes, autonomía amplia y una pantalla moderna.

La estabilidad me parece su principal argumento. En ciudad, a velocidad constante, transmite mucha confianza. En firmes irregulares, la suspensión marca diferencias. Y cuando necesitas frenar o señalizar, tienes herramientas que hacen la conducción más segura.

También me ha gustado que no sea nervioso. Hay patinetes más ligeros que pueden parecer más ágiles en trayectos cortos, pero este ofrece una experiencia más madura. Para quien haga varios kilómetros al día, esa diferencia se nota.

Algún apunte a tener en cuenta

El peso es el punto menos amable. Aunque se puede plegar, no es un patinete pensado para cargarlo a pulso con frecuencia. Subirlo por escaleras, meterlo en un maletero pequeño o combinarlo todos los días con transporte público puede resultar incómodo. Aquí no hay misterio: su robustez tiene un coste.

El tamaño también exige algo de espacio. Plegado ocupa menos, pero sigue siendo un modelo grande. Si vives en un piso pequeño o necesitas guardarlo en una zona estrecha, conviene medir antes.

Otro aspecto a tener en cuenta es que muchas de sus funciones conectadas dependen de la app. Esto no es necesariamente negativo, pero sí conviene saberlo. Para aprovechar AirLock, Apple Find My, ajustes y algunas funciones inteligentes, lo lógico es usarlo vinculado al móvil.

Un patinete muy completo para quien lo va a usar de verdad

Después de probar el Ninebot MAX G3 E, me queda la sensación de que Segway ha hecho un patinete muy bien enfocado. No es el más ligero ni el más barato, pero sí uno de los más completos para quien busca comodidad, seguridad y autonomía.

Su mayor virtud es cómo se nota al conducirlo. La suspensión suaviza mucho los trayectos, la plataforma permite ir cómodo, los frenos dan confianza y el conjunto transmite una estabilidad que se agradece desde el primer día. Es un patinete grande, sí, pero esa presencia juega a su favor cuando circulas por ciudad y quieres sentirte seguro.

Lo recomendaría especialmente a quienes hacen trayectos urbanos frecuentes, quieren batería de sobra y valoran tener buena suspensión, intermitentes, buena pantalla moderna y frenos de calidad. Para un uso ocasional o trayectos muy cortos puede ser demasiado patinete. Para un uso diario, en cambio, el Ninebot MAX G3 E tiene mucho sentido.

Mi impresión final es muy positiva, es un patinete grande, cómodo y muy bien equipado. No es ultraligero ni barato, pero ofrece una experiencia de conducción muy seria. Y sí, vale lo que cuesta.

Lo último en Tecnología

Últimas noticias