Cómo hacer mejores fotos con el móvil este verano sin cambiar de teléfono
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El verano es cuando más disparamos y, casi siempre, cuando peor lo hacemos. Vamos con prisa, con las manos llenas de crema y con el sol en el peor sitio posible. Sin embargo, la mayoría de las fotos malas de agosto no se arreglan comprando otro teléfono, sino cambiando cuatro costumbres. Estas son las que más se notan.
La playa engaña a la cámara con el contraluz
La playa es traicionera precisamente porque es el sitio más luminoso. Cuando el sol queda detrás de las personas, algo habitual al atardecer, el sensor mide la luz del cielo y del mar, no la de las caras. El resultado es esa foto en la que solo se ven siluetas negras sobre un fondo bonito.

A veces la silueta es justo lo que buscas y queda preciosa. El problema aparece cuando querías ver rostros y compruebas que no se ve nada. Para evitarlo, toca la cara en la pantalla para que la cámara mida ahí y sube la exposición con el deslizador. Si tu móvil tiene HDR, déjalo activado. Y cuando puedas, colócate de modo que la luz ilumine a los sujetos de lado en vez de por detrás.
El truco más tonto y el que más se nota: limpia el objetivo
Pasamos el día con el teléfono en la mano, entre arena, protector solar y sudor. Ese objetivo grasiento es el responsable de muchas fotos borrosas, de los halos raros alrededor de las farolas y de esa sensación de que la imagen ha perdido fuerza.
Lo digo por experiencia, he borrado fotos buenas por no limpiar la lente diez segundos antes. Basta con pasar una gamuza de microfibra o una camiseta de algodón por las lentes traseras antes de disparar. Es un gesto de dos segundos y la diferencia en nitidez es inmediata. Ningún modo noche compensa una lente sucia.
Toca la pantalla y controla el enfoque y la luz
La mayoría deja que el móvil decida solo, y el móvil se equivoca más de lo que crees. Toca en la pantalla sobre lo que quieres que salga nítido. Así fijas el enfoque y la exposición en ese punto.
En el iPhone, si mantienes pulsado un segundo, bloqueas ese ajuste (aparece «Bloqueo AE/AF») y puedes recomponer la foto sin que cambie la luz. El pequeño icono del sol que sale al lado sirve para aclarar u oscurecer a mano. Solo con esto ya resuelves la mitad de los desastres.
La luz del mediodía es tu peor aliada para los retratos
El sol vertical de las dos de la tarde crea sombras duras bajo los ojos y la nariz y quema las zonas claras. Para paisajes o para el color del agua puede valer, pero para caras es un desastre.
Siempre que puedas, busca sombra o espera a la hora dorada, ese rato del amanecer y del atardecer en el que la luz es cálida y suave. Las sombras se alargan, los tonos favorecen y las fotos ganan profundidad sin tocar nada.
Endereza el horizonte y olvídate del zoom digital
Un mar inclinado delata la foto de vacaciones al instante. Activa la cuadrícula en Ajustes > Cámara > Cuadrícula y úsala para mantener el horizonte recto y para colocar a la gente fuera del centro.
Otro consejo, si algo está lejos, acércate en vez de estirar el zoom. El zoom digital no amplía, recorta y emborrona. Así que toca acercarse lo máximo posible.
Antes de compartir, piensa en las caras de los niños
Las playas y piscinas están llenas de menores, los tuyos y los de desconocidos que aparecen de fondo. Antes de subir una historia merece la pena revisar quién sale. Si la foto es perfecta pero hay un niño reconocible detrás, recorta el encuadre o difumina esa zona con las herramientas del propio móvil. Es un hábito rápido que evita disgustos y protege la privacidad de quien no ha dado permiso para salir en tu perfil. Y si no sabes hacerlo, no la subas.
Hacer mejores fotos con el móvil este verano no va de megapíxeles. Va de una lente limpia, un dedo tocando la pantalla y el sol en el sitio correcto. El resto lo pone la playa.