La Policía salva la vida a un hombre con el brazo amputado a machetazos en una trifulca familiar en Madrid
El herido a machetazos es un maltratador y el agresor es el sobrino de su ex pareja
La rápida actuación de un agente que le hizo un torniquete a la víctima le salvó la vida

Una trifulca familiar a machetazos con la violencia de género como trasfondo ha estado a punto de costarle la vida a un hombre este lunes en Madrid. La rápida intervención de la Policía salvó la vida del hombre de origen colombiano, con un brazo amputado casi por completo a machetazos. Un agente le hizo un torniquete de urgencia que permitió detener la hemorragia hasta que los efectivos del SAMUR pudieron hacerse cargo del herido y trasladarle a un hospital.
Los hechos tuvieron lugar en la madrugada de este lunes día 4 de mayo cuando la sala del 091 recibió una llamada alertando de una agresión muy grave a machetazos en el interior de un domicilio de la calle Vargas en el distrito madrileño de Chamberí. Los policías se encontraron con un panorama espeluznante a su llegada.
Los vecinos, muy alterados, indicaron a los agentes que dentro de un bajo del edificio había una persona intentando matar a otra a machetazos, dos hombres enfrascados en una pelea a muerte dentro de la vivienda de una mujer. Desde el exterior. los policías escuchan golpes y gritos de auxilio de una víctima que alertaba de que un joven quería matarlo con un machete.
La víctima de nacionalidad colombiana tenía una orden de alejamiento por malos tratos de la mujer que residía en la vivienda. El sobrino de la mujer, de 19 años, español de origen colombiano, al enterarse de la presencia en la casa del ex novio de su tía, llegó armado con un machete dispuesto a matarlo.
Vieron el crimen a través de una rendija
Los agentes avanzaron por el pasillo del inmueble hasta la puerta de la vivienda, valorando que el agresor portaba un machete, que no podrían detenerlo sólo haciendo uso de sus defensas, y también que había un riesgo real e inminente para la víctima.
En ese momento, los aGentes intentan entrar en la casa pero la puerta estaba bloqueada con objetos y por el forcejeo de las personas que luchaban a muerte en su interior. Uno de los policías logró ver a través de una rendija a la víctima cubierta de sangre, con múltiples heridas de machetazos y el brazo izquierdo prácticamente amputado, mientras intentaba inmovilizar al agresor que seguía atacándole con el machete.
al ver la escena, los policías, poniendo en peligro su propia vida, decidieron entrar en la vivienda usando un escudo y sus defensas para reducir al agresor que pesar de la intervención policial siguió dándole machetazos a la víctima hasta el momento en que consiguieron arrebatarle el arma.
Los policías de la comisaría de Chamberí, del GOR y de UPR, requisaron el arma con abundantes restos de sangre para entregarla a la Policía Científica y se centraron en atender a la víctima que sufría una hemorragia severa por la amputación del brazo y las numerosas heridas de machetazos en todo el cuerpo.
Le salvó el torniquete que hizo un policía
Fue la intervención de un agente especializado en primeros auxilios el que le salvó la vida a la víctima colocándole de inmediato un torniquete en el brazo izquierdo y frenando la hemorragia., siendo felicitado en el lugar por los sanitarios del SAMUR a su llegada ya que «le había salvado la vida».
Los efectivos del SAMUR continuaron con la atención médica y trasladaron de inmediato a la víctima hasta el Hospital Clínico para una cirugía urgente. Desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP), confirman que el agente llevaba ese torniquete de emergencia, como otros compañeros, costeándolo de su propio bolsillo por si tenía que salvarle la vida a alguien en cualquier momento.
«Queremos poner en valor la extraordinaria profesionalidad, valentía y sangre fría demostrada por los agentes intervinientes en esta actuación de extrema gravedad. Los policías actuaron bajo un riesgo real para su propia integridad física y para la vida de la víctima. Actuaciones como ésta reflejan el trabajo silencioso que realizan cada día nuestros compañeros, muchas veces jugándose la vida para proteger la de los demás», puntualizan desde el SUP.