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Los insospechados secretos de Richard Gere para aparentar 15 años menos

Richard Gere ha regresado a España para inaugurar la Navidad de Murcia

El actor se encuentra en uno de sus mejores momentos personales y profesionales

Lleva una alimentación saludable y hace deporte, pero también se da sus caprichos

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Richard Gere ha convertido su estilo de vida en una forma de coherencia entre mente, cuerpo y emociones. Su aspecto sereno no responde a trucos rápidos ni a rutinas inalcanzables, sino a decisiones tomadas con calma a lo largo de los años y a una filosofía que prioriza la armonía frente a la apariencia. Esa visión personal del bienestar ha sido aplaudida en múltiples ocasiones, pues encaja con la imagen de equilibrio que el actor proyecta desde hace décadas.

Gere, lejos de querer aparentar una juventud artificial, ha encontrado una fórmula que combina moderación, consciencia y un profundo compromiso con su propio bienestar, y esa actitud termina reflejándose en cada paso que da. Tiene 76 años, pero ha conseguido estar en plena forma y en OKDIARIO sabemos cómo.

Su alimentación es uno de los pilares que más influye en esa vitalidad que tantos le reconocen, aunque para él no se trata de una dieta estricta ni de una lista rígida de prohibiciones. Desde hace años ha adoptado un patrón basado mayoritariamente en alimentos vegetales, apostando por frutas, verduras, legumbres, semillas y platos ligeros que le proporcionan energía sin sobrecargar su organismo. Según fuentes cercanas, alrededor del 80% de lo que consume es de origen vegetal.

La dieta de Richard Gere

El protagonista de nuestra noticia insiste en que comer bien también debe ser un acto de disfrute, algo que resumió en una declaración espontánea: «Come comida deliciosa. Camina bajo el sol. Salta al océano». Esta frase resume su visión holística, en la que nutrirse, moverse y conectar con el entorno forman parte de un mismo camino.

Esa conexión entre alimentación y bienestar emocional no responde a modas, sino a un proceso interior que comenzó hace mucho tiempo. Fue a los 22 años cuando Richard Gere se acercó por primera vez a la meditación, y desde entonces no ha dejado de practicarla ni un solo día.

Ha explicado en numerosas ocasiones que dedicar una hora diaria a esta disciplina transforma su estado mental de manera inmediata, ayudándole a gestionar mejor el estrés, el paso del tiempo y cualquier desequilibrio emocional. Él mismo admitió que antes de incorporar esta práctica a su vida se consideraba una persona difícil y que la meditación le permitió descubrir una calma interior que no había conocido antes. Con el tiempo, esa rutina se convirtió en la herramienta que sostiene su estabilidad, y por eso insiste en que no es una tendencia pasajera. Es una forma de vivir que le hace muy feliz.

Richard Gere y Alejandra Silva. (Foto: Gtres)

Su enfoque sobre la actividad física refleja la misma filosofía de moderación y constancia. Gere nunca ha sido un entusiasta de los entrenamientos intensivos ni de los gimnasios llenos de máquinas, pero sí ha cultivado el hábito del movimiento consciente. Prefiere caminar con regularidad, practicar yoga, realizar estiramientos y mantener ejercicios que favorezcan la movilidad y la agilidad. Para él, el objetivo no es construir un cuerpo musculado ni desafiar la edad desde la estética, lo que quiere realmente es preservar la salud, la fluidez del cuerpo y una sensación auténtica de bienestar.

Richard Gere tiene las ideas claras

La manera en la que Richard Gere cuida de sí mismo está marcada por una convicción profunda: aunque el tiempo es finito, cada persona tiene la responsabilidad de decidir cómo quiere vivirlo. Es una reflexión que se aprecia en una de sus frases más recordadas: «Si hubiera sabido que mi vida acabaría como esta, la habría vivido con más intensidad».

Para él, lejos de ser una expresión de arrepentimiento, es un recordatorio de que el presente debe vivirse con consciencia, con atención y sin dejar que la rutina o las obligaciones diluyan lo esencial. Por eso evita hablar de soluciones milagrosas o secretos inalcanzables y prefiere insistir en la importancia de hábitos sostenibles: comer con criterio, moverse, respirar profundamente, meditar y darse prioridad. Su mensaje, al final, apunta a una idea sencilla pero poderosa: cuidarse no es una carga, sino un acto de amor propio, porque «no hay tiempo para nada más».

El actor regresa a Estados Unidos

En los últimos años, su vida personal también ha estado marcada por decisiones que reflejan ese deseo de equilibrio. En 2024, Richard Gere y su mujer Alejandra Silva dieron un giro importante al trasladar su residencia a España, buscando para su familia un entorno más conectado con las raíces de ella. Su estancia en Madrid, donde adquirieron una vivienda en La Moraleja, estuvo acompañada de una etapa tranquila y discreta, fiel a su estilo de vida sereno.

Sin embargo, un año después, el matrimonio decidió volver a Estados Unidos, país natal del actor, en una elección que sorprendió por lo inesperada, pero que responde a ese mismo principio de vivir alineados con lo que sienten en cada momento. No podemos terminar sin mencionar que Gere ha regresado a España para inaugurar la Navidad de Murcia durante un acto benéfico.