Erkoreka al obispo de San Sebastián sobre la huelga feminista: «Incomprensible e inoportuno»
La Fundación Pequeño Deseo cumple el sueño de ser princesa de Ely, una niña gallega gravemente enferma
El mensaje de una maestra que ha causado polémica en la vuelta al cole: "Me llama la atención la falta de respeto a la hora de ir vestidos a los colegios"
Más del 14% de los alumnos afirma conocer casos de acoso escolar en sus aulas
El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, ha calificado de «incomprensible, desafortunada e inoportuna» la declaración realizada por el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, contra el feminismo «radical o de género», en la que aseguró que «el demonio ha metido un gol desde sus propias filas», en una reflexión sobre la huelga del próximo jueves 8 de marzo.
En una comparecencia tras el Consejo de Gobierno, Erkoreka ha expresado sus dudas sobre que «alguien en la sociedad vasca pueda comprender su sentido, alcance y contenido». «Pero dudo también seriamente de que, incluso, sea compartido incluso de manera generalizada en el seno de la comunidad eclesial», ha apuntado.
El prelado afirmó este pasado lunes que el «feminismo radical o de género» tiene como «víctima a la propia mujer y a la verdadera causa femenina». «Es curioso cómo el demonio puede meter un gol desde las propias filas. El feminismo, al haber asumido la ideología de género, se ha hecho una especie de harakiri», aseguró.
El alcalde de San Sebastián: «Anacrónico»
El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, ha calificado de «absolutamente anacrónica» y «fuera de lugar» la declaración del obispo Munilla. Goia, preguntado por las afirmaciones del prelado donostiarra, ha considerado que «es vivir en otro mundo». «Es absolutamente anacrónico, fuera de lugar», ha remarcado el alcalde, quien se ha mostrado convencido que las palabras de un «representante de una Iglesia» no afectan «al común de los mortales», a los que «les podrá parecer mejor o peor».
Sin embargo, ha resaltado que esas afirmaciones de Munilla «afectan a los que son los propios feligreses», los cuales, en su opinión, «no entienden para nada, ni comparten esa visión, esa expresión, que está fuera de todo lugar». «Tengo la impresión de que el obispo de San Sebastián lleva demasiado tiempo metiéndose goles en la propia puerta él y en este caso uno más», ha concluido